Temen que el oficialismo realice picardías en el cuarto oscuro

En La Matanza sobrevuelan los fantasmas de 2007. Los partidos de la oposición están preocupados y se preparan para custodiar sus boletas en las urnas en lo que anticipan será «una batalla sin cuartel» contra la estructura kirchnerista local.
Se trata de un bastión donde el kirchnerismo debe obtener la mayor cantidad de votos posible. Su padrón de votantes alcanza las 800 mil personas, algo así como el 10% del total de electores de toda la provincia. Allí las fuerzas que enfrentan al oficialismo trabajan duro en la estrategia de los últimos diez días «para no perder votos en el camino». Tendrán que tener más de 2300 fiscales para fiscalizar correctamente.

En el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), que encabeza Margarita Stolbizer, aseguran que esta vez no cometerán «los mismos errores» que hace dos años atrás y sostienen que no darán «ningún tipo de ventajas». «En la elección de 2007, mediante el robo sistemático de boletas, lograron que a las 4 de la tarde, en La Matanza, la segunda ciudad en habitantes del país, nos quedáramos sin posibilidad de reponerlas, porque ya no teníamos más. Esta vez eso no nos va a volver a pasar, pero hay que estar atentos a que no inventen otra cosa. Para eso sí que tienen imaginación», dijeron esta semana en declaraciones a la prensa Claudia García y Claudio Garbach, responsables de la fiscalización de la Coalición Cívica.

Gustavo Ferragut, candidato a concejal de ese partido no lo duda: «Creemos que va a haber varias picardías, siempre ocurre eso de demorar los comicios, o lo que sucedió de que se hacen cargo de la presidencia de las mesas donde no vayan los que rechazaron la citación», dijo a El diario.

En ese espacio político se asegurarán que sobren boletas y si es posible que todos aquellos que quieran votar a sus candidatos lleven la boletas y no necesiten encontrarla en el cuarto oscuro. «Estamos repartiendo las listas puerta a puerta, en los locales y en las plazas», dijo Ferragut y agregó: «Imprimimos una cantidad de boletas que equivale a tres padrones y medio». El candidato a concejal sostuvo además que tendrán «un estricto control de la elección» a través de la fiscalización. «Estamos muy bien y pensamos que vamos a tener presencia en las escuelas».

La gran cantidad de mesas que deben cubrir con fiscales las fuerzas de la oposición, es otro de sus problemas. Por las demoras y la prolongación de los últimos comicios, esta vez se decidió reducir la cantidad de votantes por mesa: pasó de 390 a 340 por un pedido del PJ. Esto incrementó en un 15% la cantidad de fiscales que hacen falta para cubrir el control de todas las urnas. En 2007, en La Matanza hubo 2083 mesas; ahora serán 2314.

En las filas del Nuevo Encuentro, el partido que lidera Martín Sabbatella, la preocupación es la misma. «Nosotros tenemos garantizado como mínimo un fiscal por escuela, y después tendremos fiscales en cada mesa en nuestras zonas más favorables», dijo a El diario uno de los coordinadores de fiscalización de ese distrito y agregó: «Creemos que no vamos a tener menos de un fiscal cada tres mesas».

Además sostienen que la reposición de boletas es clave. «Tenemos lo que llamamos subcomandos en diferentes puntos del distrito para reponer boletas en las escuelas y no perder presencia dentro del cuarto oscuro», explicó.

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