Temen por el nexo entre barras y dirigentes K

La creación del movimiento "Hinchadas Unidas Argentinas", con lazos kirchneristas, no es bien vista por el oficialismo tucumano. "Hay que tener mucho cuidado", advirtió el legislador y presidente de la Liga Tucumana de Fútbol, Oscar Godoy.
Para muchos hinchas, el fútbol exalta las virtudes de una comunidad. De ahí, sostienen algunos sociólogos, se explica el histórico interés de los dirigentes políticos por aferrarse a los clubes de su zona de influencia. Sin embargo, pocos son los antecedentes que se registran acerca de una comunión tan institucionalizada entre el fúbtol y la política como la que acaba de proponer el kirchnerismo a nivel nacional.

Además de la transmisión gratis y en vivo de todos los partidos de Primera División en manos del Estado, ahora dirigentes cercanos al Gobierno nacional promovieron la conformación de un movimiento denominado Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), mediante el cual los barrasbravas de varios clubes acordaron levantar las consignas "de la no violencia y de la no agresión en los estadios". Todo, claro está, con la sugestiva proliferación de banderas en las canchas con la leyenda "Kirchner vuelve".

Apuesta delicada

En Tucumán, la presencia de políticos en instituciones deportivas no es nueva. Quizá, el caso que más trascendió es el de Julio Miranda al frente de Atlético Tucumán, ya que el peronista era gobernador mientras estaba al frente de los "decanos". Pero como el del actual senador nacional, los ejemplos pululan en cada rincón de la provincia. Hay intendentes que apoyan a los clubes más populares de sus ciudades, hay legisladores que presiden instituciones en sus departamentos y hasta dirigentes que lideran las federaciones deportivas.

El legislador Oscar Godoy (PJ) es uno de ellos. El justicialista es el presidente de la Liga Tucumana de Fútbol. Por su doble condición de político y dirigente deportivo, LA GACETA le consultó su opinión acerca de esta apuesta kirchnerista para convertir a los barrasbravas en una suerte de promotores sociales. Godoy, antes que nada, expresó sus temores por el impacto de la medida.

"Hay que tener mucho cuidado, porque se trata de gente, en algunos casos, que viene ejerciendo la violencia desde hace mucho tiempo. Pero si hay alguna posibilidad de que tomen un camino distinto y sean útiles a la sociedad, sería un logro importante", aclaró el legislador.

Desde su experiencia, Godoy relató que en Tucumán muchos hinchas y dirigentes de clubes colaboran con la seguridad dentro de los estadios, lo cual es un síntoma positivo. "Creo que se puede trabajar mucho en la parte social, para sacarlos de ese rol de barrasbravas y que cuenten con un lugar en el que puedan trabajar y demostrar que son capaces de construir algo mejor para la sociedad", añadió. Aunque de inmediato, volvió con sus reparos. "Creo que no será muy fácil consensuar y trabajar para que esta gente se inserte en la faz social y trabaje activamente con los chicos de su zona. En realidad, lo más importante es que haya una contención para los más chicos", consideró. En este punto, se pronunció más convencido. "Insisto, es una apuesta muy fuerte, porque no estamos hablando de personas que empiezan, sino que ya tienen un estilo de vida hecho en ese ámbito. Si se logra encaminarlos, sería una buena propuesta, pero que no deja de ser difícil y en la que no se sabe a ciencia cierta qué puede ocurrir", dijo.

La inclinación que muchos referentes políticos zonales tienen por hacerse fuertes en los clubes barriales no representa un usufructo político, según entiende el presidente de la Liga Tucumana. Al contrario, implica que esos dirigentes cumplen con el legado social que su función conlleva.

Sin miedo

"Por ejemplo, sin el aporte del Gobierno provincial sería imposible que se organizaran los campeonatos anuales de la Liga y que muchos clubes compitan en torneos nacionales. Es el compromiso social el que lleva a intendentes, a comisionados rurales, a legisladores o a concejales a participar activamente en los clubes de fútbol. Su presencia es fundamental para que los clubes permanezcan abiertos y que se contenga a chicos y jóvenes, alejados de flagelos como el alcohol y las drogas", afirmó.

En la misma dirección, el legislador oficialista aseveró que no hay que tenerle miedo a la conjunción entre política y fútbol. "Al contrario, tener un espacio institucional en los clubes o ayudarlos desde el cargo que uno tiene es cumplir el rol que la sociedad quiere", concluyó.

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