Temen más de mil muertos por un fuerte terremoto en Sumatra

Fue de 7,6 grados. Miles de personas quedaron atrapadas bajo los escombros. El epicentro fue en la capital de la isla, Padang. Se derrumbaron cientos de edificios, entre ellos dos hospitales. Hubo alerta de tsunami, pero luego se levantó.
Horas después del sismo que causó un tsunami en las islas Samoa, en el Pacífico sur, la tierra volvió a temblar, esta vez en la isla de Sumatra, en Indonesia. Un feroz terremoto de 7,6 grados en la escala de Richter destruyó cientos de edificios y dejó a miles de personas atrapadas bajo los escombros. Al cierre de esta edición, mientras los equipos de rescate buscaban sobrevivientes, las autoridades temían que hubiera al menos mil víctimas fatales.

"Tal vez más de mil muertos (...) porque muchos edificios y casas han quedado destruidos" en la ciudad de Padang, dijo a AFP el jefe de la célula de crisis del ministerio de Sanidad, Rustam Pakaya. Entre las edificaciones derrumbadas hay al menos dos hospitales.

El epicentro del sismo se registró en el océano Indico, a una profundidad de 83 km y a una distancia de 50 km frente a Padang, capital de la provincia de Sumatra, una ciudad de 900.000 habitantes y meca de los surfistas, y sacudió la zona sur de la isla a las 17.16 hora local (las 7.16 de la mañana en Buenos Aires), informó el Instituto Geosísmico Indonesio. Luego hubo varias réplicas, dos de ellas de magnitud superior a 6, según la agencia indonesia de geofísica. El movimiento también se sintió en Singapur, 440 km al noroeste, donde se evacuaron edificios, y en Kuala Lumpur, más al norte.

Fue pocas horas después del violento sismo y posterior tsunami que sacudieron al archipiélago de Samoa, que dejó al menos 120 muertos (ver pág. 25).

"Hay personas atrapadas bajo los escombros, hoteles, escuelas y casas derrumbadas y la electricidad ha quedado cortada", lamentó el vicepresidente indonesio, Jusuf Kalla, poco después del terremoto que sacudió Sumatra. Hasta ese momento se habían confirmado 75 muertos, pero aclaró que la verdadera cantidad era "definitivamente mayor". "Es difícil precisar debido a la intensa lluvia y al apagón generalizado", agregó. Poco más tarde, Defensa Civil ya hablaba de 200 muertos, en otro balance provisorio. En algunas zonas se generaron incendios.

Enseguida se emitió un alerta de tsunami en las costas del Océano Indico, y los aterrorizados residentes huyeron de sus casas a terrenos más elevados por temor a las olas gigantes, como aquellas que dejaron más de 230.000 muertos en diciembre de 2004 en esa zona. Pero la advertencia fue cancelada una hora más tarde.

Las autoridades temen que esta nueva catástrofe sea tan mortífera como el terremoto que dejó 6.000 muertos en Yogyakarta, en la isla de Java en 2006.

El ministro de Salud, Siti Fadilah Supari, dijo al canal MetroTV que un centro comercial y dos hospitales se desplomaron en Padang. "Se trata de un desastre a gran escala, más poderoso que el sismo de Yogyakarta en 2006", remarcó el ministro. El aeropuerto local fue cerrado temporalmente por los daños en la infraestructura, y se cancelaron los vuelos diez vuelos diarios a Yakarta.

El jefe del centro de crisis del Ministerio de Salud, Rustam Pakaya, dijo que "miles de personas se encuentran atrapadas bajo las viviendas derruidas", y que se estaba montando un hospital de campaña para asistir a los heridos. Varios equipos médicos se movilizaron desde las provincias occidentales, y esta madrugada (hora local) comenzaban a llegar al lugar de la catástrofe especialistas, medicamentos, material de búsqueda y tiendas de campaña.

"Muchos edificios están severamente dañados, incluyendo hoteles y mezquitas", dijo Wandono, un funcionario de la agencia geofísica en Yakarta, según residentes.

Padang está situada sobre una zona de fuertes riesgos sísmicos, entre la gran falla continental de Sumatra y una subducción oceánica (deslizamiento del borde de una placa por debajo del borde de la otra). Esto preocupa desde hace años a los expertos, pues temen que la fricción submarina de las placas tectónicas indo-australiana y euroasiática, que se acercan a una velocid

ad de cinco a seis centímetros por año, provoque un violento terremoto.

"Es el peor temblor que he sentido jamás. Las casas quedaron seriamente dañadas y la gente se precipitó a la parte alta" de la ciudad, dijo Yuliarni, un habitante de un barrio de Pedang.

"El terremoto fue muy fuerte'', dijo Kasmiati, que vive en la costa, cerca del epicentro. "La gente corrió a zonas altas. Casas y edificios estaban muy dañados", contó.

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