Temen en Italia un final "como el de la Argentina"

Advertencia del ministro de Trabajo
ROMA. La Argentina estuvo ayer por un momento en el centro del debate en Italia. ¿Por qué? Porque en medio de una crisis cada vez más alarmante -que se nota en la calle porque hay menos autos y los negocios están vacíos en plena época de compras navideñas-, el ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, dijo que Italia, en plena recesión, podía terminar como la Argentina...

"No podemos permitirnos ni lejanamente que quede desierto un remate público de títulos de Estado, porque habría una carencia única de liquidez pública para pagar pensiones y sueldos y terminaríamos como la Argentina", dijo el ministro durante un programa de TV, ante una platea de estudiantes.

Si bien enseguida se corrigió, y aclaró que nunca quiso decir "que puede haber un riesgo de bancarrota, sino que la deuda pública tiene por su dimensión un vínculo ineludible con la política de gastos", la frase provocó un pandemónium y titulares en todos los diarios.

La Argentina, de hecho, aquí es sinónimo de desastre. A fines de 2001, medio millón de pequeños inversores quedaron brutalmente golpeados por el default de incobrables "tango-bonds", como habían sido bautizados los otrora rentabilísimos títulos de Estado argentinos.

Después de la frase de Sacconi sobre el posible final al estilo de la Argentina, el Partido Democrático, el principal de la oposición, enseguida reclamó que él, junto al ministro de Economía, Giulio Tremonti, fuera al Parlamento a dar explicaciones "sobre los riesgos de bancarrota de los que habían hablado".

Lo cierto es que, poco antes, Tremonti -que hace una semana había lanzado un paquete de medidas anticrisis para ayudar a familias y empresas que incluye una tarjeta social para los más pobres- había recordado que Italia "es el tercer país más endeudado del mundo". La deuda pública italiana alcanza el 106,8% de su PBI y la deuda expresada en títulos de Estado es equivalente al 80% de esa cifra.

No por nada la frase de Sacconi sobre el fantasma de la Argentina al acecho -que se ha convertido en un clásico para aquellos que quieren dar la idea de que se avecina una catástrofe- hizo encender la alerta roja.

Tanto es así que ayer fue el mismo ministro Tremonti quien, para aplacar la polémica, dijo que "Italia es fuerte y sólida" y que nunca jamás terminará como la Argentina. "Estoy convencido de que al final de la crisis serán los demás quienes terminarán como la Argentina", dijo, indignado, el titular de Economía, al ser entrevistado por televisión.

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