Temen que haya más reparos de EE.UU. al canje de la deuda

Temen que haya más reparos de EE.UU. al canje de la deuda
Una alta fuente del Ministerio de Economía admitió que esperan que sigan llegando objeciones de la Comisión de Valores de Nueva York. Exigiría más datos sobre el INDEC y la polémica por las reservas. Se complica la estrategia oficial.
El Gobierno ya se prepara para enfrentar más objeciones de los Estados Unidos sobre el uso que quiere darle a las reservas del Banco Central antes de poder lanzar a pleno el nuevo canje de la deuda, según confiaron fuentes del Ministerio de Economía.

Los reparos provienen de la SEC (sigla que identifica al ente que regula los mercados financieros en EE. UU.), como parte del proceso abierto para aprobar el lanzamiento de una nueva oferta del gobierno argentino a los inversores que todavía tienen bonos en default por US$ 20.000 millones.

Los abogados del Ministerio de Economía jamás imaginaron un enero plagado de sumarios, marchas y contramarchas. Ahora escriben la artillería legal para contrarrestar cada objeción de la SEC al canje que Argentina se propone lanzar a principios de febrero.

Ese organismo tiene un peso decisivo para este canje. Supervisa la salud de las operaciones que salen al mercado financiero de los Estados Unidos. Hasta que no otorgue su aval total a las condiciones en que ofrece la Argentina, esa operación no podrá ponerse realmente en marcha.

Si bien la SEC no cuestiona directamente detalles de la oferta, sí objeta el clima político y económico en que se realiza esa propuesta.

Una alta fuente del Ministerio de Economía admitió a Clarín que temen que esta vez haya más cantidad de objeciones que en el canje anterior, que se hizo en 2005 con Néstor Kirchner.

La SEC está presidida por Mary Schapiro, una mujer de extrema confianza del presidente Barack Obama. Tiene su lupa puesta sobre el conflicto entre la Casa Rosada y el Banco Central.

Sin embargo, aquí la fuente del equipo económico le quitó dramatismo. "La preocupación de la SEC no es institucional, sino en qué medida la polémica por el Banco Central no cambia la decisión política del canje", aseguró.

De todos modos, para la SEC no es un tema menor el conflicto entre el Gobierno, el Banco Central, la Justicia y el Congreso por el polémico Fondo del Bicentenario, que Cristina creó por decreto y afecta 6.569 millones de dólares de las reservas.

La primera observación por este tema quedó plasmada en la minuta que la SEC le envió al Palacio de Hacienda el viernes pasado. Allí objetó tanto el Fondo como la manera en que el cuestionado INDEC produce sus estadísticas.

El ministro de Economía, Amado Boudou, le quitó el cuerpo a esas observaciones. En una maratónica sesión de apariciones televisivas, ese mismo día se excusó: "Es información confidencial, tengo prohibido pronunciarme". Es que desde al perspectiva oficial, lo importante fue la llegada de la carta de la SEC. Esa misiva que llegó desde el Norte, en la práctica, significó que el canje dio el primer paso para caminar hacia su puesta en marcha.

Optimista, Boudou el mismo viernes insistió en que la oferta "saldrá la más rápido posible" y que el Fondo del bicentenario "no afecta en nada". El ministro pretende salir al mercado los primeros días de febrero.

Ese exceso de optimismo podría quedar afectado si, como temen en Economía, la SEC pone más reparos. Si, en este contexto de pujas en torno a las reservas del Central, ese organismo hace más de las cuatro observaciones que hizo en el canje anterior, aunque los funcionarios involucrados trabajen sin dormir en las respuestas, difícilmente lleguen a ponerle el moño al asunto en sólo 15 días.

Las primeras observaciones que llegaron el viernes pasado a Buenos Aires se responderían el próximo viernes. Según los borradores de defensa -a los que accedió Clarín- el Gobierno insistirá en que el polémico Fondo del Bicentenario no afectará la decisión política de ofrecer el canje, ya que la oferta para los bonistas fue anterior al decreto que buscó ponerlo en marcha. Con todo, debería también explicar los planes del Gobierno si la Cámara finalmente cuestiona el DNU del Fondo y eventualmente el Congreso no avala esa decisión presidencial. Y si esos 6.569 millones de dólares que, originalmente, el Gobierno dijo que se usarían para garantizar el pago de la deuda y luego no descartó que se podrían destinar a sostener la inversión pública; efectivamente se destinarán a una cosa o a la otra.

La otra objeción que también está en el documento que el Gobierno recibió el viernes pasado apunta al INDEC. Y trascendió que la SEC volvería sobre el punto.

Ocurre que una parte del stock de bonos que estarían comprendidos en el canje están ajustados por CER (el coeficiente que indexa al compás de la medición oficial de inflación). Otros cupones estarían atados al PBI.

La SEC ya pidió información en torno al estado en que está el proceso de normalización del INDEC, que le informó el Gobierno. Ahora pediría detalles metodológicos sobre los cambios efectuados en le cuestionado Indice de Precios al Consumidor (se hizo un cambio en la base de datos 2008 pero los cuestionamientos sobre la veracidad del indicador se remontan a febrero de 2007). Ese índice impacta en las mediciones de otros indicadores, por ejemplo, pobreza y justamente PBI.

Para el Gobierno, el arranque del canje sería el primer paso para reinsertar al país en el mercado financiero internacional. Y para las provincias, la largada para salir ellas a los mercados a financiarse sin depender de la Nación.

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