Temen un enfrentamiento entre los desocupados de Embarcación y Tartagal.

Voceros de los manifestantes criollos e indígenas de Embarcación que mantienen varado un tren con ayuda destinada a Tartagal informaron ayer que han recibido comentarios de distintas fuentes, oficiales y extraoficiales, acerca de que se estaría preparando la llegada a aquella localidad de militantes de organizaciones de desocupados tartagalenses con el fin de liberar el tren.
"Hay comentarios de Tartagal de que hay movimientos piqueteros que quieren venir a Embarcación a sacarnos por la fuerza", afirmó Omar Orozco, dirigente del Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive, uno de los líderes de la protesta iniciada el miércoles último en reclamo de ayuda alimenticia y ropa usada.

También la niyat Octorina Zamora, de la Comunidad Honhat Le` Les, refirió que el rumor comenzó a correr desde temprano. "Quieren hacernos pelear pobres contra pobres", advirtió. Orozco dijo que recibió este comentario de un funcionario municipal tartagalense.

Embarcación dista 86 kilómetros de Tartagal y los rumores dicen que los piqueteros serían trasladados en camiones particulares.

Los manifestantes que ocupan el predio de la estación de ferrocarriles en Embarcación y mantienen varado al tercer cargamento de ayuda destinado a los afectados por el alud ocurrido en Tartagal el 9 de febrero pasado tienen previsto realizar hoy una nueva marcha por el pueblo, y una asamblea en la que resolverán cómo continuará la protesta.

La jornada de la víspera transcurrió sin más novedades que nuevas promesas de diálogo y declaraciones enojosas por parte del intendente de Embarcación, Alfredo Llaya (PJ).

Zamora contó que por la mañana el funcionario municipal tartagalense Silvio Leclercq dijo que iba a ir a Embarcación a las 14, pero después no apareció, y finalmente les indicaron que podrían entregarles parte de las donaciones si intervenía alguna organización del Estado, como el Instituto de Pueblos Indígenas (IPPIS).

Pero la asamblea rechazó la intervención del IPPIS por considerar que sus integrantes "no mostraron ningún interés en destrabar el conflicto o en saber de qué se trataba el conflicto", sostuvo Zamora.

Sigue la protesta

La asamblea decidió también seguir con la protesta hasta que se les entreguen alimentos y ropa.

"Se dice que en esos vagones hay muebles, nosotros no queremos los muebles, queremos comida y ropa, porque si no vamos a tener una mesa pero no vamos a tener qué comer", añadió Orozco, quien reiteró que el conflicto se inició "por la gran corrupción que existe", recordó en este sentido el desvío de ayuda a Urundel.

Por otra parte, el dirigente criticó al intendente Llaya, quien -afirmó Orozco- utilizó una radio de su propiedad, FM Panamericana, para calificar a los manifestantes "de trastornados, de ignorantes. Pedí un derecho a réplica en su radio, no lo quiso dar y salí en otros medios".

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