Temen que se detenga la obra del Jardín 915

Si la empresa no recibe la segunda parte del anticipo no podrá hacer frente a los gastos. El único dinero percibido fue en el mes de diciembre. Tampoco cobró los cuatro certificados de obra enviados a la Dirección de Escuelas
Un anhelado sueño se está haciendo realidad tanto para docentes como para cooperadores del Jardín de Infantes Nº 915 de nuestra ciudad, ya que desde hace un tiempo la construcción del edificio propio está tomado forma. Sin embargo si la empresa no recibe el dinero que le debe la Dirección de Cultura y Educación, en julio se paralizaría la obra.

Ana María Pollese, directora del establecimiento educativo, quien junto a miembros de la cooperadora estuvieron en LA VOZ DEL PUEBLO, hablaron sobre la obra que está en marcha. "Tuvimos la oportunidad de visitar el lugar con el arquitecto Luis Morresi, representante de Infraestructura local, junto con los padres y nos mostraron cómo está todo, los corralones, la base para que se levanten las paredes", dijo el presidente de la cooperadora, Luis Esweche. Y agregó que "si bien el ritmo es lento, es continuo".

La lentitud de los trabajos se debe, además de las razones climáticas, a motivos de dinero. "La empresa no ha recibido la otra parte del anticipo que son 100.000 pesos que están en trámite. El arquitecto de la empresa, José Luis Mercapide, nos dijo que durante todo el mes de junio van a poder trabajar, pero si no llega el anticipo, posiblemente en julio se paralice la obra, porque no pueden hacer frente a los gastos, tanto de personal, que son alrededor de 12, como de materiales", indicó Esweche.

Desde la cooperadora como del Consejo Escolar "estamos llamando a La Plata para poder acelerar el pago. Además tampoco están obteniendo el dinero de los certificados de obra, ya van por el cuarto que no cobran, lo único que recibió la empresa fueron los 82.000 pesos de parte de nosotros".

De todas formas, subrayó: "Estamos muy contentos de ver ese terreno por tantos años lleno de pasto y ahora está todo preparado para levantar las paredes, es para alegrarse, pero lo que nos inquieta es que esto se trabe por la demora en el pago".

Rubén Villalba, integrante de cooperadora, manifestó que "ahora está la obra en marcha, pero si se para, hay que volver a tomar empleados, todo se complica y si la empresa tiene otro trabajo más, hay que esperar el tiempo para que lo terminen para que regresen, porque son de Tandil. Es una firma que ha trabajado mucho con el Estado y conoce los tiempos, pero ya no pueden seguir financiando los gastos".

La directora recordó que "el anticipo que nosotros les entregamos fue en diciembre y estamos en junio y no han recibido nada más".

Esperanza

Un matrimonio cuyos chiquitos van al jardín y además son integrantes de cooperadora, comentó que "el mayor ya egresó y el más chiquito va a la segunda salita. La idea es que el menor pueda disfrutarlo, porque hace años esto era como una fantasía. Hoy cuando vimos la construcción realmente da entusiasmo, porque se ve algo, antes eran sólo yuyos. Creo que la esperanza es real si no se para, porque si se frena da lo mismo retomarlo el año que viene que dentro de tres años, esa es la realidad".

En tanto, la directora señaló que "hace veintiún años que se creó el jardín y once que tenemos el terreno de Balcarce 945. Todos estamos con fe que a fines de este año o principio del otro se pueda inaugurar el edificio, pero tenemos que contar con la seguridad de que el dinero va a estar".

También aseguró que "todas las cooperadoras que pasaron por el jardín han estado comprometidas y abocadas a la obra, pero nunca llegaban al objetivo, recién el año pasado se concretó, donde también fue una novedad lo del anticipo. Para la empresa eso era una garantía de que el dinero estaría, pero ahora con este atraso no sabemos que pasará".

En la Escuela 24

El jardín de infantes está funcionando en la Escuela Nº 24 porque "donde estábamos antes, la casa de Alsina 770, era alquilada y tuvimos que desalojarla, los dueños la pidieron para la venta -explicaron-. El espacio que tenemos ahora es amplio y muy lindo, pero nosotros necesitamos una cocina, baños para docentes, un lugar donde hacer los actos y compartir actividades y el patio que actualmente no cumple con las medidas de seguridad de un jardín de infantes".

Los entrevistados coincidieron en afirmar que "hay muy buena voluntad de parte de todos, de primaria, de los directivos y docentes y de la misma comunidad del jardín. Uno se acomoda a las circunstancias pero no es lo ideal".

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