Temen actos de violencia en la cumbre del G-20

La policía británica cree que puede haber desórdenes en las marchas de protesta.
La cumbre de los líderes del G-20 en Londres va a estar rodeada de una serie de manifestaciones sin precedentes en la capital británica. La policía británica ha alertado que puede haber violentos desórdenes entre el 28 de marzo y el 2 de abril, cuando 20 primeros ministros y jefes de Estado van a estar reunidos en la ciudad para discutir la crisis económica y financiera global.

Anarquistas, ecologistas y antiglobalizadores jugarán al gato y al ratón con la policía, que teme ser desbordada por la multiplicidades de funciones que debe desempeñar en la vigilancia de al menos 40 delegaciones mundiales en Londres, las protestas que se anuncian y dos grandes partidos de futbol en esos días, que requerirán un gran despliegue de efectivos.

La primera marcha será el 28 de marzo entre Embakment y Hyde Park, bajo la consiga "Put the people First" ("Pongamos a la gente primero").

El 31 de marzo comienzan a llegar las delegaciones, incluyendo el presidente norteamericano Barack Obama, que aterrizará en el aeropuerto de Stansted, a una hora de Londres. Pero el 1° de abril será un verdadero pandemonium de seguridad: Obama llegará al Palacio de Buckingham a visitar a la reina Isabel, para luego asistir a una recepción en Dawning St, la casa del primer ministro Gordon Brown.

En la plaza de Trafalgar estará la marcha de la Coalición "Stop the war" y en Cannon St, Liverpool St y Lond on Bridge, pleno centro de la capital, los antiglobalistas celebran el "Financial Fools Day" ("Día de los tontos financieros") y marcharán hacia el Banco de Inglaterra, en el corazón de la City. El mismo día se celebra el Intercambio Europeo de Clima y se esperan protestas, al igual que en la cumbre del G-20 en Docklands, en el Este de Londres.

Al menos 1.000 manifestantes anticapitalistas tratarán de llegar frente al Banco de Inglaterra el 1° de abril, donde serían vigilados por 2.500 policías con equipo antidisturbios.

El presupuesto para proteger la cumbre y la ciudad en los días previos al G-20 y durante ella es de 10 millones de libras esterlinas.

"Van a querer tomar todo. Esa es la aspiración. Llegar y tomar todas las instituciones de la City que puedan", explicó el comandante Bob Broadhurst, de la Policía Metropolitana británica.

"Estamos viendo una planificación sin precedentes entre los organizadores de la protesta. Son grupos rearmados de los 90, junto con anarquistas y ecologistas. Están planificando que van a hacer y cambian cada minuto. Tienen gente muy inteligente entre ellos y la intención el 1° de abril es parar la City", explicó el oficial policial.

"Un verano de furia" es la amenaza de los antiglobalizadores, que quieren celebrar el décimo aniversario de las primeras marchas antiglobalización, que provocaron vandalismo y caos en la City británica. Se organizan en blogs, fórums y redes sociales y cambian sus tácticas y se comunican por SMS. El sitio "G20 Meltdawn" advierte: "Nosotros no podemos pagar, no vamos a pagar y vamos a tomar la calle. A las 12 del 1° de abril, vamos a tomar la City en la barriga de la bestia: el Banco de Inglaterra", alertan.

En la City han recomendado a los banqueros cancelar sus reuniones y vestirse sin traje ni corbata para no ser identificados como objetivos.

Los mayores problemas se producirían cuando las calles se cierren para dar paso a las delegaciones, que deben viajar entre sus hoteles, el lugar de la cumbre en Docklands y las recepciones oficiales en Dawning St y el Palacio de Buckingham.

Otro temor de la policía es que los manifestantes ataquen los hoteles de Londres donde se encuentran las delegaciones.

Temen que estos lugares puedan ser objetivos de tácticas estilo guerrilla y la policía ha desarrollado planes antiterroristas para cualquier eventualidad. Su inteligencia indica que esperan los peores desordenes callejeros en más de en una década.

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