Evo teme un rebrote autonomista

El presidente Morales, que según todos los pronósticos será reelecto, advirtió que la violencia podría aumentar en los próximos días hasta causar muertes. Acusó a sus opositores por los hechos del viernes en un acto del MAS.
A tres semanas de las elecciones, las razones empiezan a terminarse por dar espacio a palazos, piñas y recuerdos para las madres de los candidatos. El presidente Evo Morales, que será reelecto según todos los pronósticos, advirtió que la violencia podría aumentar en los próximos días hasta causar muertes. Acusó a sus opositores, que intentarían boicotear las elecciones generales del 6 de diciembre porque saben que van a perder. Desde Plan Progreso para Bolivia (PPB) y Unidad Nacional (UN) –segundo y tercero de acuerdo con las encuestas– piden a Morales que deje de hacer campaña con dinero del Tesoro General de la Nación (TGN), que pare de victimizarse y que –por favor– les conceda un debate televisivo. Pero desde el Movimiento Al Socialismo (MAS) responden que los opositores "no tienen moral" para hablar con el presidente.

Morales se refiere a sus contrincantes en los discursos que diariamente da en diversas poblaciones del país. Ultimamente se deleita con el empresario Samuel Doria Medina, candidato de UN. Recuerda que cuando fue ministro, entre 1989 y 1993, prometió privatizar "una empresa por semana". El MAS lo acusa de haber malvendido 60 empresas del Estado. Hace días, Morales dijo que Doria Medina compra papas de Argentina para sus locales de Burger King, cuya franquicia tiene en Bolivia. También comentó que aumentó el precio de sus bolsas de cemento para pagar la campaña.

"Creo que es el colmo del cinismo. Quiere hablar acerca de cómo yo financio mi campaña. Sabemos que Evo está haciendo campaña con los recursos del TGN, que es de los bolivianos; se traslada en aviones y en helicópteros que cuestan miles de dólares por hora ¿y me quieren echar la culpa de que yo gasto?", se preguntó Doria Medina ante los medios.

"Si quiere hablar de mis empresas con todo gusto; si quiere hablar de papas fritas, lo que él quiera. Pero también va a tener que hablar de la coca, de cómo se ha duplicado la producción en los últimos años", agregó.

Uno de los ejes de la campaña opositora pasa por vincular al gobierno del MAS con el tráfico y la producción de drogas. Sostienen que varias hectáreas de bosques fueron taladas para cultivar más hectáreas de coca. Sin embargo, la policía indica que cada año intercepta mayores cantidades de narcóticos.

En varias regiones de Bolivia, la época de lluvias ya tendría que haber llegado. La oposición culpa al gobierno por las sequías, ya que la supuesta deforestación para sembrar coca habría provocado este "cambio climático".

También califican a Morales de "títere" de Hugo Chávez, presidente de Venezuela. "Si Chávez dice ‘a’, él también dice ‘a’. Chávez dijo que va a hacer guerra a Estados Unidos y Evo dijo que por eso convocará a los países del ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas). Como ahora Chávez se retractó y dijo que los medios lo tergiversaron, Evo dirá que también lo malinterpretaron", la devolvió Doria Medina.

Hasta septiembre de 2008, quienes estuvieran vinculados al MAS sufrían hostigamientos constantes en los departamentos del oriente, la llamada "Media Luna". Ahora, el partido de gobierno tiene 52 casas proselitistas en Santa Cruz y promete inaugurar 100 hasta el 3 de diciembre, cuando termine la campaña.

Hasta ahora, la promoción de candidatos se había desarrollado en los márgenes de la convivencia pacífica, salvo algunas excepciones. Como cuando lucharon en la calle militantes de Manfred Reyes Villa, de PPB, contra los de UN. Aunque los une la aversión al MAS, estos partidos de derecha se llevan mal. Entre toneladas de propagandas, hay una de Reyes Villa dedicada a Doria Medina. Le pide retirarse de la competencia, así el candidato de PPB (que en las encuestas mide 26 por ciento) tendrá los votos necesarios para ir a segunda vuelta con Morales (que tendría un 58 por ciento de intención de voto). Doria Medina le respondió con un spot que solicita a Reyes Villa bajar su candidatura, así UN (que mide 14 por ciento) tendrá el camino abierto para sacar a Morales de la presidencia.

Pero el enfrentamiento del viernes pasado fue entre oponentes clásicos: el MAS versus autonomistas.

Cotidianamente, Morales y el vicepresidente, Alvaro García Linera, son proclamados candidatos a la Presidencia por sindicatos, organizaciones sociales, comunidades y grupos de todo el país. Tocó el turno de los estudiantes de la Universidad Gabriel René Moreno, en esta ciudad. Recibirían solamente al vicepresidente, porque Morales estaba en Tarija. Cuando empezaba el acto, los candidatos a diputados y senadores del departamento, junto a otros militantes del MAS, recibieron una lluvia de pedradas. La mandaban estudiantes y miembros de la UJC. Los del MAS pudieron echarlos, pero los autonomistas volvieron multiplicados. Donde no había piedras usaban mangas arrancadas de los árboles, fruto que todavía está verde. También repartieron palazos. Al final hubo 14 heridos, los del MAS se pusieron las sillas plásticas de casco para amortiguar algunas pedradas mientras huían. Los autonomistas saquearon el escenario y lo incendiaron. Se calcula que al dueño de los equipos alguien le debe U$S 40 mil. Periodistas de medios oficiales y privados fueron agredidos y sus equipos destruidos.

El gobierno responsabilizó al partido de Reyes Villa, porque dos de sus candidatos a la Asamblea Legislativa Plurinacional estaban entre los autoproclamados "defensores de Santa Cruz". Los autonomistas coreaban "No somos masistas, carajo" y "Evo, Evo, cabrón, sos un hijo de..." etcétera. Cuando el escenario era cenizas, intervino la policía con gases lacrimógenos y terminó la protesta.

Hasta ahora, al MAS le dio mucho rédito político poner la otra mejilla.

"Tenemos informaciones, están formándose con ayuda de alguna gente que viene del exterior para esta clase de provocaciones. Están amenazando a algunos compañeros dirigentes, les mandan mensajitos amedrentando, pero no nos asustan, no tenemos miedo. Tampoco vamos a entrar al juego de ellos si tratan de confundir en esta campaña. Son expertos en provocarnos", dijo el sábado Morales.

Y advirtió que "van a provocar a las organizaciones sociales para que se produzcan violentos enfrentamientos, e inclusive precipitar que algunas personas aparezcan muertas para enlodar el proceso electoral a pocos días de celebrarse las elecciones".

Para Morales, la oposición recurre a la violencia porque sabe que en las urnas va a ganar el aymara. "Como el pueblo dio un apoyo mayoritario al proceso de cambio, los opositores generaron acciones de violencia en algunos departamentos e inclusive pretendieron deflagrar un golpe cívico-prefectural que fracasó", dijo el presidente en referencia a septiembre de 2008. En esos días, la oposición se rebeló en medio país contra Morales. Saquearon e incendiaron decenas de instituciones del Estado. Luego de cuatro días de levantamiento, en Pando fueron asesinadas 11 personas en una emboscada que hicieron empleados de la Prefectura a campesinos aliados del MAS. Morales declaró el estado de sitio en Pando y mandó arrestar a su prefecto, Leopoldo Fernández.

Hoy, desde la cárcel de San Pedro, Fernández es candidato a vicepresidente junto a Reyes Villa, un ex capitán vinculado a ex dictadores. El presidenciable de PPB fue prefecto de Cochabamba hasta agosto del año pasado, cuando los electores revocaron su mandato. En esa ocasión, Morales fue reafirmado en la presidencia por el 67,4 por ciento de votos.

Tiene el apoyo de la mayoría, pero en los espacios de poder resisten sus opositores. Confía en que el 6 de diciembre se ganará el Congreso, compuesto por 130 diputados y 36 senadores.

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