Un temblor sacudió Potrerillos: hubo evacuados y casas dañadas

El sismo alcanzó 4,7 grados en la escala Richter y tuvo por lo menos 13 réplicas. Los damnificados llegarían a 60 personas; siete viviendas deberán ser demolidas.
Por lo menos 15 casas con daños, dos de ellas con derrumbes de importancia, pero ninguna persona lesionada, fue el saldo del fuerte sismo registrado en la villa de Potrerillos.

El movimiento se produjo a las 7.53 y su epicentro se localizó en el cerro Las Cabras (2.139 m), a unos 2.000 metros en dirección noroeste del centro cívico de esa villa de montaña.

"Fue un movimiento netamente local", dijo el investigador de la UTN, ingeniero Eduardo Silva. En los aparatos de la Universidad, ubicados en Villa Hipódromo y en la propia sede del Ceredetec (Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos para la Construcción), la magnitud del fenómeno fue de 4,7° en la escala Richter y la distancia al foco del temblor, de 48 a 50 kilómetros al oeste.

La intensidad en la escala Mercalli alcanzó de 2 a 3 grados, pero el sismólogo Silva reveló que en el lugar debe haber rondado los 6°, a juzgar por los perjuicios sufridos por las viviendas, en general de material.

Muchos pobladores creyeron que se trataba de un terremoto, tal vez influenciados por el fuerte ruido percibido y el golpe seco que produjo el sismo inicial.

El hecho de que muchos habitantes ya habían abandonado los hogares, algunos porque toman servicio a hora temprana en empresas o en la Delegación de la Municipalidad de Luján de Cuyo, evitó que hubiera heridos entre los afectados.

En determinado momento se temió por el dique Potrerillos, pero funcionarios del consorcio señalaron que la estructura no acusó ningún inconveniente (ver aparte).

Si bien el movimiento que causó conmoción fue el de las 7.53, también asustaron las por lo menos 13 réplicas que registró el incidente. La última ocurrió a las 10.30, cuando periodistas de Los Andes recorrían la avenida de Los Cóndores.

Los servicios de auxilio reaccionaron rápido y bajo el comando del oficial principal Fernando Barrera, titular en ese momento de la comisaría 53a Potrerillos, y del jefe de Defensa Civil de Luján, Ulises Sila Vitale, se inició el relevamiento de los viviendas, con apoyo del delegado zonal, José Antonio López, y el ambientalista Andrés "Andy" Elías. También llegó al lugar y dispuso diversas medidas el intendente de Luján, Omar Parisi.

Alrededor de las 16, las casas afectadas por el episodio llegaban a 15. Ese número de inmuebles dañados con desplomes de paredes y rajaduras preocupantes se tradujo en casi 60 personas damnificadas, un gran número de ellas menores de edad.

La situación más grave se produjo en un enclave de modestas viviendas, situadas entre el río Blanco y la ruta nacional 7. Allí mora el empleado municipal Jesús Alberto Ortiz (25), con su esposa y un bebé de un año y 8 meses. Ninguno de los tres estaba en casa a las 7.53.

Tres paredes del inmueble se desplomaron y grandes bloque de ladrillos y mampostería cayeron sobre una cama y un sofá. La dueña de casa y su criatura habían partido hacia el centro un día antes, y Ortiz salió temprano a trabajar en la delegación municipal. De haber estado bajo techo, difícilmente hubieran salido ilesos.

Al lado de esta construcción se encuentra la casa de otro municipal, Rubén Pereyra (48), que habita con su mujer y dos chicos. Una pared cayó sin dañar a los ocupantes, que tenían un invitado, Guillermo Yofre (15), nieto de la señora.

El resto de las viviendas afectadas se ubican sobre la avenida de Los Cóndores, especialmente debajo del cerro Colorado, que es una de las postales de esta parte de Potrerillos.

Casi todas las casas de ese sector tienen señas de las sacudidas: mampostería en el suelo, trizaduras, y fisuras. Así lucía una vivienda de varios departamentos y amplia galería cubierta, cuyo titular es Aníbal del Carmen Moyano, y donde habitan cinco familias (10 mayores y 10 chicos), todos parientes entre sí.

Conforme avanzaba la inspección de Defensa Civil y la Policía, aumentaban los domicilios afectados. Algunos moradores habían partido a Luján o a la ciudad en el colectivo que sale a primera hora de la villa, y recién se enteraron del temblor cuando retornaron, en las primeras horas de la tarde.

El intendente Parisi aclaró que por lo menos 7 casas quedarán inhabitables y deben ser demolidas. Las restantes pueden ser reparadas. El jefe comunal dijo que la construcción de los nuevos inmuebles debe ajustarse estrictamente a los nuevos códigos sismorresistentes y que la ayuda que se brindará estará ligada a cumplir con los requisitos.

Una reunión en la comisaría determinó que la prioridad era dar albergue a las personas que no podían regresar a sus casas. Por eso se esperaba el arribo de carpas del Ejército, y alistaron las escuelas de El Salto (Río Blanco) y los dos edificios de la Negri, el nuevo recientemente inaugurado, y el viejo, para recibir a damnificados. Pero no fue necesario ocupar esos establecimientos.

La flamante escuela Negri, en la nueva villa de Potrerillos, presentó levísimas consecuencias, y por precaución fue suspendida la fiesta de fin de clases que debía hacerse ayer a la tarde. Sin embargo, el inmueble ofrece total seguridad.

Anoche, la mayoría de los damnificados se guarecía en domicilios de amigos y familiares, y se esperaba el arribo de carpas, que debían llegar de la ciudad.

Por otra parte, en el camino internacional hubo unos pocos desprendimientos de piedras, que no causaron inconvenientes, y que fueron retirados por personal de la empresa Vialco, que atiende esa parte de la ruta.

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