Tembló en Potrerillos y aumenta la actividad sísmica en el Pacífico

Un informe de la Estación Sismológica Mendoza indica que entre el 18 el 20 de diciembre se registraron 36 temblores.
El primer movimiento sísmico del año en el país se registró en Potrerillos, a las 21.52 del 1 de enero, cerca de la zona que se vio afectada el 10 de diciembre cuando el epicentro fue en el cerro Las Cabras. El temblor de 4.8 grados Richter pasó desapercibido en la capital mendocina, según informó la Estación Sismológica de Mendoza.

Mientras que ayer -de acuerdo a los datos del Instituto de Prevención Sísmica (Inpres)-, a las 19.21 otro sismo tuvo como epicentro se provincia de Catamarca, a 75 kilómetros en dirección noroeste de la localidad de Tinogasta.Alcanzó una magnitud de 4.6 grados (Richter).

Ambos movimientos se suman al que alarmó la ciudad norteña de Jaén, en la región peruana de Cajamarca, durante la siesta de ayer. Fue de 3.8° de magnitud, según las precisiones del Instituto Geofísico del Perú, entidad que durante 2008 registró más de 130 sismos en todo el territorio peruano.

Balance movido

Un informe de la estación mendocina da cuenta de que entre el 18 y el 20 de diciembre se registraron 36 movimientos sísmicos significativos, en la zona de Sudamérica. "Algunos han alcanzado el grado 5 Mercalli y 5.8° Richter especialmente el ocurrido en San Juan, en el departamento de 25 de Mayo".

Este aumento de la actividad sísmica en las costas del Pacífico y del continente, se debe a la ocurrencia de los terremotos en las dorsales medio Atlántico y del Pacífico, explica en su informe el jefe de la Estación Sismológica Mendoza, Víctor Luraghi.

"El material emergente en las dorsales, generan energía elástica, produciendo una acción dinámica a lo largo de las costas americanas y parte del continente. En estas zonas tiene un movimiento de subducción (introducción de las placas oceánicas Placa Nazca debajo de los continentes y Placa Sudamericana) en todo el Pacífico".

Este mecanismo -sigue el documento-, por la acción de compresión entre ambas placas, produce acumulación de tensiones en aumento, y finalmente el movimiento sísmico en esas zonas, para este caso en Sudamérica.

Luraghi destaca que los sismos ocurridos en ambas dorsales alcanzan determinadas magnitudes en la zona de subducción, que pueden resultar de menor grado por la disipación de energía o a veces pueden gestar grandes magnitudes si existen acumulaciones de tensiones previa a la ocurrencia del movimiento; como el caso del terremoto de Perú del 15 de agosto de 2007, que dejó un saldo de 350 muertos y alrededor de 1.000 heridos.

"Es probable que el elemento precursor del terremoto lo ocasionó el evento en la dorsal del Pacífico (producido el 4 de agosto)".

No obstante, Luraghi advierte que esta apreciación está muy distante de ser una predicción sísmica, debido que: "En primer lugar, hay que realizar un seguimiento entre la actividad de las dorsales y los sismos que ocurren en la costas del Pacífico en nuestro continente. En segundo lugar, se debe estudiar los coeficientes de disipación de energía. En tercer lugar, contamos con una tierra heterogénea, de modo que es imposible saber en qué dirección va a propagarse la mayor energía".

De este modo, el especialista concluye: "Con este último inconveniente se hace imposible ubicar el epicentro de los grandes terremotos, solo podemos aventurarnos a decir, las probables zonas que pueden ocurrir los movimientos sísmicos significativos".

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