Temas de la Justicia El Gobierno lanza un ataque decisivo

Adrián Ventura

El matrimonio Kirchner midió los tiempos y atacó. Calculó que toda la presión que despliega para dominar a medios más críticos se volverá vana el día después de las elecciones. Por eso apretó el acelerador y puso en marcha, a partir de hoy, el plazo de un año para que los grupos de medios vendan sus licencias.

Ese término expirará pocos días antes de las elecciones presidenciales de 2011 y, para entonces, el Gobierno sueña con haber debilitado a los medios, para obligarlos a negociar a cambio de no perecer o, directamente, para transformarlos en medios amigos.

El Gobierno decidió jugar a fondo. Más que a actos de pura política, asistimos a actos de política cruda, despojados de todo interés institucional, que no repara en los caminos ni en sus consecuencias.

En el Congreso, ayer se debatía un proyecto sobre inseguridad, un problema muy sensible para la población, en cuya solución el Gobierno mostró desinterés y graves fallas. Pero el kirchnerismo no se distrajo ni un momento con ese asunto ni con otros (como la inflación, por ejemplo). Por eso, con el claro objetivo de acallar a los medios, atacó en todos los frentes:

* Contra la prensa escrita. Continúa la embestida contra Papel Prensa para controlar la producción de papel para diario, aunque día tras día los jueces dictan fallos judiciales que ponen serios límites a la pretensión del Gobierno de construir su propia historia oficial.

Además, el Ministerio de Trabajo reglamentó un decreto de 2009 que sólo permite a los canillitas vender periódicos, excluyendo otros canales de distribución. Habrá un nuevo monopolio sindical. El kirchnerismo imagina una sociedad sin diarios. Y sin Internet, por lo menos a cargo de Fibertel.

* Contra los medios audiovisuales. Puso en marcha el plazo para que se vendan licencias y, además, acomodó la grilla de canales para que, a partir de octubre, los canales K ocupen los lugares centrales, como si la gente fuera a sintonizar Canal 7 por el simple truco de colocarlo entre Telefé y Canal 13, o a creer más en Telesur que en la BBC o TVE.

* Contra la Justicia. En los últimos meses dictó cuatro medidas cautelares que las resoluciones del Afsca, conocidas ayer, tiran por la borda. En efecto, la Cámara Federal de Salta revocó la medida cautelar que había suspendido toda la ley, pero la norma sigue paralizada porque está pendiente un recurso (causa Daher); un juez de esa provincia prohibió reglamentar varios artículos, entre ellos, el de la grilla de canales (causa Codelco) y la Cámara Federal Civil y Comercial y un juez sanjuanino dijeron que el plazo de un año no corre para los grupos Clarín y Uno.

* Y, como si fuera poco, esas nuevas resoluciones buscan empujar a la Corte Suprema a definirse. El tribunal se inclinaría por mantener la suspensión del plazo de un año (artículo 161), pero el Gobierno le hace sentir una creciente y muy fuerte presión.

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