Los temas impositivos diferidos hasta después de las elecciones

El acto comicial del próximo domingo difirió todo diálogo entre el gobierno y el justicialismo sobre cambios en la estructura tributaria de la provincia, y la falta de estas definiciones obligará al Poder Ejecutivo a solicitar un "waiver" para la presentación del proyecto de presupuesto 2010 ante la Legislatura, tal cual lo informó en su edición de ayer El Litoral.
"Hace diez días que no hay conversaciones y hasta después de las elecciones es imposible sentarse a buscar un acuerdo impositivo", dijo en las últimas horas un vocero de la Casa de Gobierno. Desde el Poder Ejecutivo ya se le hizo saber a la vicegobernadora Griselda Tessio y al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina, que antes del 30 del corriente ingresará una nota firmada por el ministro de Economía, Ángel Sciara, justificando la demora en el envío del mensaje oficial. No será la primera vez que desde la Casa Gris se opte por ese camino, aunque será el debut para la administración del Frente Progresista. El año anterior, el presupuesto fue presentado en las primeras horas de octubre, con una pequeña demora de acuerdo a los plazos constitucionales.

La falta de definición de la política tributaria 2010 impide conocer el nivel de ingresos a calcular para el siguiente ejercicio, situación que además tiene su correlato en los municipios y en las comunas de la provincia. Precisamente, uno de los impuestos en discusión es el aumento del Inmobiliario, que se distribuye en partes iguales entre la provincia y la localidad donde está asentado el inmueble.

El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, tendrá a su cargo las conversaciones con el justicialismo sobre los recursos del año próximo. No obstante, también en la Legislatura aguardan señales del Ejecutivo para avanzar en discusiones. Por ahora, hay declaraciones cruzadas entre oficialistas y opositores en tono muy parecido a los cruces que se vienen repitiendo en los recintos de ambas Cámaras en las últimas semanas, especialmente a partir de la propuesta de modificar la distribución del llamado "fondo soja", asunto que se congelará en Diputados a la espera de una definición mayor sobre impuestos.

El paso de las elecciones también le sirve al Poder Ejecutivo para observar cómo se define la política tributaria de la provincia de Buenos Aires, cuyo gobernador, Daniel Scioli, pretende aumentos en impuestos inmobiliarios, rurales y urbanos, la creación de un gravamen para el movimiento de mercadería que se lleva a cabo en los puertos de la provincia, aumentos en Ingresos Brutos y una suba en las patentes de los autos que estén valuados por encima de los 40.000 pesos. Este paquete motivó la movilización de entidades agropecuarias hacia la Legislatura en La Plata.

Santa Fe mira con detenimiento el resultado de la reforma fiscal en los puertos, y existen conversaciones para actuar en forma coincidente lo que motivó una dura advertencia desde Coninagro Santa Fe. Ayer, el gobierno bonaerense resolvió aliviar la carga impositiva de los embarques entrantes y salientes de los puertos provinciales y eximir del tributo a las operaciones despachadas a través de terminales privadas.

Tras reuniones entre industriales y funcionarios, se acordó que la norma no alcance a los puertos privados operados por una empresa para sus propias operaciones, pero sí para las realizadas por terceros.

Con Aníbal Fernández

En tanto, varios intendentes de la provincia de Santa Fe fueron recibidos por el jefe de Gabinete del gobierno nacional, Aníbal Fernández, para considerar lo que ellos definen como "difícil situación que atraviesan municipios y comunas de la provincia". Al encuentro, asistieron, la intendenta de Esperanza, Ana Meiners; de Granadero Baigorria, Alejandro Ramos; de Venado Tuerto, José Luis Freyre; y de Pérez, Darío Corsalini.

Previamente los santafesinos que integran el Foro de Intendentes y Presidentes Comunales Justicialistas habían hecho lo propio con la secretaria de Asuntos Municipales, Raquel Kismer de Olmos.

Cheque

El gobernador Hermes Binner pedirá a los diputados y senadores por Santa Fe que propicien que el llamado Impuesto al Cheque sea coparticipable, en un 100 por ciento, entre las provincias y el Estado Nacional, rechazando la postura del Poder Ejecutivo que pidió una prórroga por dos años del sistema actual. Ya Walter Agosto -bloque Santa Fe Federal- presentó junto a sus pares Jorge Obeid y Ariel Dalla Fontana un proyecto para coparticipar el 100 % el tributo.

El denominado Impuesto al Cheque recauda unos 20.000 millones de pesos, de los cuales las provincias reciben sólo 3.500 millones.

En los últimos años, los diputados socialistas y Rubén Giustiniani no convalidaron el sistema de reparto del Impuesto al Cheque y propiciaron -sin suerte- elevar la participación de las provincias.

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