"Al tema de la soja hay que discutirlo con el de la pobreza"

El kirchnerista Alberto Cantero Gutiérrez, titular de la Comisión de Agricultura en la Cámara de Diputados, habló sobre la prórroga a las facultades delegadas, el campo y las retenciones.
Los tiempos de escraches, pintadas en su casa y acusaciones de traición parecen lejanos, pese a que sólo han pasado un año y chirolas desde que el kirchnerista Alberto Cantero Gutiérrez se convirtiera en uno de los personajes más cuestionados por "el campo", en épocas de conflicto rural. Diputado nacional por Córdoba y titular de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara baja, hoy puede hablar con más calma de la situación del sector a cuyo progreso se dice comprometido.

La semana pasada, él fue uno de los 136 legisladores que pulsaron el botón a favor para dar media sanción a la prórroga de facultades delegadas que impulsa el oficialismo y confía en que el proyecto sea ley el jueves, cuando se vote en el recinto principal del Senado. "No tengo dudas de que así va a ser; el Senado va a estar a la altura de las circunstancias", pronostica en diálogo con Día a Día. Coincide así con la oposición que, golpeada por la diferencia en Cámara baja, ha dejado entrever su pesimismo.

Entre las potestades en cuestión, destaca la de fijar retenciones a las exportaciones, tema que ha llevado a la Mesa de Enlace de entidades agropecuarias a presionar fuerte.

"Me parece que se ha generado mucha confusión", explica Cantero. "Algunos dirigentes políticos y de algunas entidades han tratado de inducirle a la gente, con mucha irresponsabilidad, que lo único que tenía esto era un tema de Código Aduanero, el tema de las retenciones. Que si no se aprobaba esto se caían las retenciones. Es todo falso", fustiga, clarito en su posición.

–¿Y qué es lo que se votó el miércoles?

–Que en un año debe resolverse el tema de las facultades delegadas, que son atribuciones legislativas transferidas al Poder Ejecutivo desde 1853. Son 1.800 leyes o funciones que se han venido transfiriendo históricamente. En el ‘94, Alfonsín y Menem acordaron que a este tema se le ponga una finalización. Hasta ahora no se le puso nunca. A Menem le prorrogaron por cinco años; a De la Rúa, por tres; a Duhalde, por dos; y a Kirchner, por tres.

–¿Pero no era esta la oportunidad de terminar con eso?

–Pero es que justamente lo que se hizo fue ponerle una finalización. Es decir, en un año deben resolverse estas facultades delegadas de 1.800 leyes. Hay como 1.700 que ya concluyeron su objeto o que hay que derogar porque son atemporales. Y hay otras 100 leyes que hay que resolver. Y se ha dicho: "En un año, esto debe terminarse y debe hacerse así".

–¿Incluso la potestad de fijar retenciones?

–Las facultades delegadas son muchísimas más cosas que un tema de retenciones, como dijeron muchos diputados de la oposición ayer. Que no se confundan y no se siga confundiendo a la gente.

–Está bien, el tema de las retenciones no es el único, pero cobra notoriedad. Y usted, como titular de la Comisión de Agricultura, no puede soslayar el papel que ha tenido en este debate la presión de la Mesa de Enlace…

–Yo de la Mesa de Enlace no quiero opinar, porque estoy buscando consenso con todos los sectores. Y demostré que es posible trabajar en acuerdos políticos, no con las corporaciones de entidades, o con las corporaciones de poder, o las mediáticas o financieras. Aquí, los que legítimamente tenemos la responsabilidad de tomar decisiones políticas, porque nos votó la gente, tenemos que buscar consenso. Interpretar lo que quiere toda la gente: la Mesa de Enlace y los 38 millones de argentinos que no son Mesa de Enlace, pero que tienen el derecho de vivir en una Patria para todos. Yo no quiero opinar de cuatro dirigentes, porque a mí me eligió el pueblo de Córdoba. Tenemos que gobernar para todos.

–Ahora, ¿dentro de esos todos no entran también quienes reclaman menos retenciones?

–Pero es que las retenciones seguramente se van a tratar muy prontamente, porque el presupuesto de ingresos y gastos para 2010 va a ingresar el 15 de setiembre al Congreso. Y estos incluyen los derechos de importación y de exportación, en los que figuran las retenciones. Ahora, diferenciemos dos cosas: por un lado, las retenciones al trigo, al maíz, al sorgo granífero, al girasol y a otros derivados; y por otro lado, la soja. Los primeros deben ser estimulados, porque integran una matriz agroalimentaria. Pero la soja no la integra y hay que tener en cuenta la alta rentabilidad que tiene. Eso debe tener tratamiento diferente.

–¿La eventual caída de las facultades delegadas no afectaría la alícuota que se aplica a la soja?

–No. La propia Constitución lo dice: si no se prorrogan las facultades que se han delegado, quedan vigentes todas las medidas que se tomaron en base a esas facultades, hasta que el Congreso las cambie. El Congreso, con delegar algunas facultades, no las pierde; las puede tomar cuando se le de la gana. Por eso hay en el Congreso más de 50 proyectos de ley al respecto. Y por eso, pese a lo que se dice, las retenciones a la soja quedarán en el 35 por ciento, tal como están ahora y hasta que el Congreso las cambie.

–¿Qué porcentajes impulsa la oposición para la soja?

–De todo un poco. Algunos van desde el 33 por ciento, otros hablan del 20 por ciento; otros, del 25 por ciento; y otros piden que se eliminen. Hay una enorme gama. Lo último del radicalismo es que se bajen al 33. Y la última expresión de Ricardo Alfonsín es que no se toquen.

–¿Cuánto afectarían esas bajas al superávit fiscal del Gobierno?

–Hoy, cada punto de soja que se baje representa mil millones de pesos anuales. Los que plantean bajar el 10 por ciento a la soja están planteando bajar 10 mil millones de pesos del Presupuesto. Al tema de la soja hay que discutirlo junto con lo que dijo el Papa respecto del escándalo de la pobreza. Porque la contracara del escándalo de la pobreza es el escándalo de la riqueza. No hay pobreza extrema si no hay riqueza extrema. Tengamos la honestidad intelectual, política y de humana de admitir que si nos preocupa la pobreza debe preocuparnos también la riqueza desmedida.

–¿Adónde se trasladarían esos 10 mil millones?

–El 70 por ciento sería transferidos de manera directa a unas 2.500 grandes empresas o 2.500 grandes grupos financieros agropecuarios, que son los que están produciendo entre el 65 y el 70 por ciento de la soja. Entonces, cuando se debata esto, que seguro se va a debatir y pronto, habrá que decir: "Bueno, esto representa 10 mil millones de pesos; acá está la nómina de las empresas a dónde van a ir". Y que el país decida si quiere que le saquemos esos 10 mil millones de pesos al Presupuesto para que no esté invirtiendo en determinados temas y que pasen a estas dos mil o 2.500 a empresas. Reitero: a los que somos católicos y cristianos nos parece que las palabras del Papa deberían estar presentes en la discusión.

–Pero (Hugo) Biolcati asegura que la Sociedad Rural tiene contacto constante con la pobreza…

–Hay que ver de qué pobreza habla. Pobreza y riqueza son dos caras de la misma moneda.

–¿De qué cara está más cerca el productor promedio de soja?

–No, mire… Al productor que vive en el campo, al chacarero, hay que ayudarlo para que siga viviendo en el campo y ayudar a que tenga buenos ingresos. Y después están los muchachos que tienen miles de hectáreas; los fondos de inversión que tienen muy buenas ganancias. A ellos hay que explicarles que a este tema del escándalo de la pobreza tenemos que resolverlo entre todos.

–¿Lo ideal no sería un esquema de retenciones segmentadas?

–Claro que sí. Pero a eso lo hicimos. Las modificaciones que le hicimos al proyecto de la 125 eran precisamente eso. El pequeño productor que vive en el interior del interior estaría hoy pagando 10 ó 15 por ciento menos que los grandes. Por eso, el famoso voto no positivo, del irresponsable que lo hizo, perjudicó a 50 mil pequeños productores y benefició a cinco mil grandes.

–¿Cómo cree que reaccionaría la oposición si hoy se presentara nuevamente la 125, con las modificaciones incluidas?

–Es buena pregunta. A mí, entidades que en julio festejaban con champán, en diciembre me pedían que la vuelva a introducir.

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