Telerman envía señales para dialogar con el kirchnerismo en la ciudad

Sin ahorrar críticas contra la Casa Rosada, el ex jefe de gobierno porteño admitió que podría presentarse como candidato a diputado y no descartó ir de la mano del justicialismo; de todos modos, calificó la postura de esa fuerza durante la campaña del año pasado de "horrorosa"; en una entrevista con lanacion.com fustigó a Macri y a Alberto Fernández; se mostró alejado de Carrió
Tras casi un año de su salida del gobierno porteño y con un aire de renovación, Jorge Telerman vuelve a meterse en el terreno político. Sin ahorrar críticas contra el Gobierno, el ex funcionario que se enfrentó el año pasado en las elecciones porteñas con el kirchnerismo, admitió que trabajará para los comicios legislativos del año próximo y no descartó la posibilidad de presentarse de la mano del Frente para la Victoria.

En una entrevista con lanacion.com en sus oficinas de La Trastienda, el local que explota en la calle Balcarce, el ex jefe de gobierno porteño se distanció de su ex aliada Elisa Carrió, criticó al ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, sin mencionarlo, y lanzó innumerables cuestionamientos a la gestión de Mauricio Macri.

Con un look moderno, vestido de camisa y pantalón negro y su estilo descontracturado, Telerman contó que se tomó un año sabático que le permitió prepararse para poder volver a volcarse en el terreno público.

Pese a que aseguró que no dialoga con Néstor Kirchner desde el año pasado, reconoció con ironía que le resulta "simpática la repentina amistad" expresada por muchos dirigentes, que afirman que el ex presidente lo busca como aliado para una eventual estrategia conjunta en las elecciones legislativas del próximo año.

- Usted dejó trascender que se presentará en las elecciones legislativas del año próximo ¿Será candidato a diputado porteño?

- No lo dije así tan claramente. Sí hay muchos amigos y amigas que están entusiasmados con la idea. En todo caso, empezamos este camino, ahora que todavía falta bastante para las elecciones, de volver a recorrer la ciudad, con eventos, reuniones, por ahora, en un sentido de escucha. Yo creo que la sociedad está pidiendo a gritos un nuevo liderazgo, que entienda la nueva situación y para entenderla, la dirigencia tiene que hacer un enorme esfuerzo de volver a escuchar a la sociedad e invertir la fórmula tradicional que en la política se ha dado hasta ahora.

- En este último tiempo que usted se mantuvo en silencio hubo varios dirigentes que aseguraron que Néstor Kirchner lo quiere como candidato para el año que viene. ¿Recibió alguna propuesta?

- No, estoy al tanto de esto que usted comenta y me resulta simpática esta repentina amistad expresada por muchos, que espero que sea genuina porque efectivamente me parece que las acciones y las decisiones que el kirchnerismo tomó en términos electorales y políticos durante mi gobierno y en la campaña electoral fueron horrorosas, para decirlo de una manera diplomática. Y dieron como resultado algo que era evidente, que lo decíamos y llamaba la atención que no se hiciera algo para repararlo, al punto tal que algunos creíamos que estaba hecho a propósito para que ganara [Mauricio] Macri.

Si efectivamente hoy no solamente ellos sino otros sectores, somos capaces de construir este espacio amplio y plural y de entender que hay más cosas que nos unen que las que seguramente nos separan será muy bienvenido hacer eso, pero para mí también fue sorpresivo encontrar que se han expresado autocríticas, seguramente facilitadas porque algunos personajes que fueron los que más piedras pusieron en ese camino hoy están alejados de la política. Hoy esa ausencia favorece los entendimientos. Ojalá sea eso, entendimientos genuinos, y no necesidades mutuas electorales porque sino eso no serviría de nada.

- ¿Entonces cree que el alejamiento de Alberto Fernández del Gobierno podría facilitar un acuerdo con el kirchnerismo?

- Yo creo que el alejamiento de ciertas personas que mantenían un encono personal conmigo básicamente lo que querían era obstaculizar nuestra carrera política y electoral y no tanto construir un espacio propio. Todo el mundo sabe a quien me refiero, así que preferiría no nombrarlos yo. Pero hay cierta gente que hoy no pareciera tener la capacidad o tampoco las ganas, ojalá sea eso. Espero que esos escollos no sucedan, hoy es muy prematuro decirlo, pero está la vocación de ser capaces de construir un espacio amplio similar al que veníamos construyendo nosotros.

Hasta ahora me parecía importante mantenerme en silencio porque cuando uno deja el gobierno tiene que dejar gobernar a las nuevas autoridades. Ya pasó casi un año y ahora sí me parece una obligación de quienes tienen vocación política empezar a señalar aquellas cosas no sólamente que no nos parecen correctas sino que ya empiezan a dar resultados preocupantes. (Ver "Duras críticas a Macri")

- ¿Pero aceptaría una propuesta del kirchnerismo?

- No es tiempo de propuestas. La estructura política del Frente para la Victoria es el justicialismo. En ese sentido, si el justicialismo porteño, como está dando muestras, empieza a renovar sus autoridades, deja de lado aquellos liderazgos que están opacados por razones obvias, como [el ex titular de la Superintendencia de Servicios de Salud Héctor] Capaccioli, se alejan las personas que en su momento nos expulsaron, y mientras no tengamos que contrabandear apoyos ni ideas, yo veo que ese espíritu puede renacer porque confío en quienes están tomando hoy protagonismo en el peronismo porteño. Si este cambio de criterio sigue fortaleciéndose seguramente vamos a poder conversar, pero aún está en sus inicios.

- Usted está hablando de una construcción amplia de poder. El año pasado se alió en las elecciones porteñas con Elisa Carrió ¿Hoy se ve más cerca de Carrió o de Kirchner? dado que sería complicado que esas fuerzas pudieran confluir

- (Risas) Me parece que también la Coalición Cívica tomó una dirección en sus alianzas, que son respetables, pero que están muy lejos de mí. Me parece muy bien, ojalá que allá se constituya un polo político con [Ricardo] López Murphy, la estructura oficial del radicalismo, pero claramente no tiene que ver ni con mi historia, ni con lo que yo creo. A mí me parece bien que el radicalismo vuelva a ser un partido político fuerte. No vamos a salir de la crisis política sin un fortalecimiento de los partidos políticos. En la medida que siga habiendo buenas luces de cambio, aspiro a que el peronismo se renueve y sobre todo el peronismo local. Mi opción está allí y no en el nuevo formato que la Coalición Cívica, López Murphy y el radicalismo están armando.

- ¿Qué reflexión puede hacer respecto del cambio de posición de los Kirchner? El año pasado usted denunció una campaña sucia a raíz de las dos denuncias penales efectuadas en su contra (por usurpación de título y presunto pago de sobreprecios en pautas publicitarias) y dijo que era muy difícil que pudiera perdonar lo que pasó

- Sigo sintiendo lo mismo. Nunca terminaré de entender, tampoco pedí explicaciones. Nunca entendí la postura, la acción, y menos que menos las formas. Son cosas que me parecieron horrorosas. Si en nuestra construcción política hay un espacio y una genuina comprensión del error y hay deseos de acompañar en los militantes de ellos, en un proyecto que además es local, puede haber abierto una puerta, que no significa en ningún caso que yo piense que las cosas que hicieron fueron menores. En lo personal, fueron tremendas.

El kirchenrismo básicamente lo que hizo fue limar las posibilidades electorales nuestras, para dejar un jefe de la oposición entronizado en la ciudad de Buenos Aires. De ese error creo que se ha tomado suficientemente nota y se ven las consecuencias. Yo no voy a ser parte del Frente para la Victoria, ni tampoco me lo proponen. Es un lugar que es de ellos, no mío.

- ¿Habló con Néstor Kirchner este último tiempo?

- No, la verdad es que yo no veo a Kirchner. La última vez que hablé fue cuando yo era todavía jefe de gobierno y él era Presidente, pocas horas antes de dejar nuestros mandatos, el 9 de diciembre, inauguramos la plaza Colón. Me la pasaba haciéndole chistes. El y Cristina se reían y yo les decía en broma, que era una pena no haber podido entendernos.

- ¿Cómo es su relación con Julio De Vido?

- Es otro de los grandes mitos. Lo ví varias veces cuando era jefe de gobierno y él ministro de planificación del gobierno nacional. Pero no hay vinculación política ni anterior ni exterior a nuestras funciones. Después yo imagino que muchas de las teorías que se tejían eran producto de los enfrentamientos del Gobierno. Yo nunca fui parte de la estructura kirchenrista, sino que en alguna época fui visto como un temible adversario.

- ¿Cómo cree que puede percibir la gente esta apertura o flexibilidad que usted tiene en cuanto a haber enfrentado al kirchnerismo el año pasado y ver que hoy existe la posibilidad de volver a trabajar de la mano del kirchenrismo.

- (Piensa) Si yo me hiciera kirchnerista, seguramente... No tengo respuesta para algo que no me planteo. Nosotros vamos a seguir construyendo un espacio político en la ciudad de Buenos Aires. Los apoyos vamos a verlos en su momento. Tampoco he tenido nada en concreto. Pero en ese sentido puedo decirle a la gente que se quede tranquila, que no cambiaré de ideas. Todo el mundo tiene que saber que no habrá cambios abruptos sobre mis posiciones tanto a nivel local como nacional.

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