Teléfono para Roquel

Como tantas veces ocurrió en los últimos años, las “Casitas de tolerancia” vuelven a estar en el centro de la escena en Río Gallegos, porque diferentes cuestiones que hacen a un total de un problema que es necesario resolver para terminar con una polémica de nunca acabar.
En este caso, el que habló sobre el tema fue el concejal Pablo Grasso. En dialogó con el programa “En una hora” comentó que “este es un punto muy delicado, donde hay muchas cosas en juego. Cuando uno participa en esos lugares, está convalidando algo que puede ser ilegal o no, porque es algo muy finito dentro de la ley.”

Grasso indicó que el municipio tiene todas las herramientas para poder ir trabajando, arreglando y consensuando para poder decidir si esto va a ser un lugar controlado, porque además de ver si se habilitan o no.

“Hay otros temas más importantes como el de la libreta sanitaria, si se está haciendo el control médico dentro del municipio a cada una de las trabajadores y muchas cosas que nosotros estamos pidiendo y que se tienen que cumplir por la salud y no sólo de las personas que trabajan en el lugar, sino también para quienes asisten a esos lugares. Hay un trabajo muy serio que se tiene que hacer y no puede ser que siempre que se está por vencer un plazo todo el mundo habla de esto y cuando se tiene que empezar a trabajar, queda todo en la nada o se estira hasta que luego se pueda ver como se puede “safar” a ultimo momento”, tiró.

El traslado

El concejal comentó que se vive “una situación complicada y nosotros ya estuvimos trabajando para ver cómo se pueden encuadrar. No pueden funcionar las casitas en el lugar donde están, así que hay un trabajo que se tiene que comenzar a implementar en ese lugar.”

Luego agregó que es necesario ver la realidad y explicarles a los más chicos que uno, siendo mayor de edad, yendo a esos lugares convalida ese tipo de cosas y que él no está de acuerdo, pero eso se verá con el tiempo.

Grasso insistió en que el municipio tiene que regular ese tipo de cosas: “Esa es una cuestión que hay que acordar entre todos, pero creo que ya se hizo una vez y no tuvo mayores inconvenientes, se alejó bastante del lugar, pero yo nunca vi una política clara para tratar de controlar todo lo que es la noche en un sector determinado.”

Más adelante, afirmó que cuando una situación se desborda, llegan este tipo de inconvenientes y señaló que por eso tiene que haber una gestión firme dentro del municipio que diga qué se va a hacer, acordarlo con la gente y así poder tener más tranquilidad, porque los vecinos del sector se quejan en forma permanente.

“El que tiene que decidir la política a implementar, es el municipio, porque para eso los votaron. Nosotros ayudaremos en lo que creamos convenientes, pero repito que siempre nosotros estamos esperando que lleguen los plazos de vencimiento para largar este tipo de cosas y ganar tiempo”, disparó. (TiempoSur-Digital)

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