Teléfono cuestinado en la terminal de ómnibus

Aunque se negó que haya problemas técnicos con el servicio de informes, son muchas las quejas de personas que no pudieron comunicarse.

Muchas quejas se han escuchado, en los últimos días, por parte de decenas de vecinos que llaman por teléfono a la oficina de informes de la nueva terminal de ómnibus, sin conseguir ser atendidos durante horas.

La situación se viene registrando prácticamente desde la inauguración del edificio, sin que se deba a desperfectos técnicos en las líneas respectivas.

"En realidad, los teléfonos están "al rojo vivo" y es evidente que se genera un colapso del servicio", señaló a este diario una de las empleadas encargadas de atender el teléfono en el mostrador de informes, ubicado frente a las puertas de acceso al lugar.

Señaló, además, que "las líneas andan bien" y que hay personal las 24 horas atendiendo llamadas.

La situación es, sin embargo, reconocida por las distintas empresas de ómnibus, la cuales han visto incrementar los llamados que reciben sus boleterías, al no obtener la gente respuesta de la oficina de informes.

"Desde que nos trasladamos a este lugar, recibimos cientos de llamadas de personas que se manifiestan quejosas porque nadie las atiende, sea porque les da ocupado, no les contestan e, incluso, a veces, aparece una voz grabada, indicando que la línea está fuera de servicio. Nosotros vemos que la gente de informes está siempre atendiendo, pero, evidentemente, tienen un problema", señaló un representante de la empresa TUS.

La terminal de ómnibus tiene actualmente un único número habilitado, el 4819615, al cual se debe recurrir para cualquier situación, tanto sea por una consulta sobre horarios de ómnibus, una cuestión administrativa o de servicios.

Consultado el ingeniero Marcelo Di Buo, responsable técnico de la obra, aseguró que no hay problemas técnicos con las instalaciones telefónicas, aunque señaló un hecho que podría estar relacionado con este mal funcionamiento operacional.

"Acá, está pasando un fenómeno singular, que provoca que la terminal, en algunos momentos, colapse: la gente la usa como nunca antes. Lo vemos con la cantidad de ómnibus que ocupan las dársenas, los baños siempre ocupados e, incluso, gran cantidad de gente que viene muchas horas antes del horario de su viaje", señaló.

Consultado el personal de informes sobre la posibilidad de agregar nuevas líneas que descompriman la demanda, señaló que no tenía ninguna noticia sobre esa posibilidad.

Solución para el agua

La empresa prestataria del servicio de agua (ABSA) solucionó, en principio, el problema de suministro de agua que venía sufriendo la terminal de ómnibus, por la lentitud que registraba el llenado de sus cisternas.

Según se informara en ediciones anteriores, una supuesta baja presión en las cañerías de ingreso del líquido impedía recuperar el nivel necesario para atender el alto consumo que registra el edificio. Si bien ABSA negó que hubiese presión deficiente, accedió a cambiar el caño de ingreso de líquido a la cisterna por uno de mayor diámetro, con lo cual quedó solucionado el tema.

"Cuando comenzamos a detectar que, por la mañana, los tanques se quedaban sin agua, nos encargamos de ajustar las válvulas de descarga de los inodoros y verificamos que no hubiera pérdidas en toda la instalación. Pero ahora que ampliaron el diámetro de la cañería, la cisterna se llena enseguida y con eso está asegurado el suministro adecuado", señaló Di Buo.

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