Por teleconferencia, Cristina reinauguró un taller ferroviario

La Presidenta se dirigió por esa vía a militantes tucumanos que la veían por TV. Por: Guido Braslavsky
Cómo hacer para estar en dos lado al mismo tiempo? Asistida por la tecnología, la presidenta Cristina Kirchner la aprovechó y a través de una teleconferencia pudo encabezar un acto en Tucumán --la reapertura de los talleres ferroviarios de Tafí Viejo-- y menos de una hora más tarde pudo seguir con su agenda en Pilar.

La profusión de actos, se sabe, es una característica del kirchnerismo. Desde sus tiempos de gobernador, en un esquema que llevó a la Nación y Cristina continuó, Néstor Kirchner hacía unas cuatro ceremonias por cada emprendimiento: anuncio de proyecto, adjudicación, inicio de obras e inauguración. Si la obra tenía etapas, la conclusión de cada una podía ameritar un nuevo acto.

En rigor, la teleconferencia en simultáneo con los galpones de Tafí Viejo fue la segunda de su tipo. Cristina ya puso en práctica la experiencia semanas atrás para el inicio del llenado de la represa hidroeléctrica Los Caracoles, en San Juan.

En el auditorio de la residencia de Olivos, Cristina sentó a su lado al ministro de Planificación, Julio de Vido. En la pantalla de televisión parecían remedar una pareja de conductores de noticiero, una suerte de "Mónica y César" aunque no de índole periodística sino gubernamental. Cristina y Julio estuvieron desde Olivos frente a la cámara, siguiendo el acto por un pequeño monitor.

A sus espaldas había pantallas para el muy reducido público del auditorio: una decena de personas entre periodistas y fotógrafos,el secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli y el responsable del experimento, el coordinador general de la Unidad de Comunicación Presidencial (hasta diciembre, vocero presidencial), Miguel Núñez.

Desde Tafí Viejo hablaron el secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, y el gobernador kirchnerista José Alperovich (ver "Un símbolo..."). En los galpones se habían dispuesto dos mil sillas y varias pantallas para que la gente pudiera ver bien a la Presidenta.

En su discurso, Alperovich agradeció tanto a la presidenta como a su esposo y antecesor, Néstor Kirchner, por haber "cumplido con la promesa de hacer realidad este sueño para los tucumanos".

En la ceremonia mediática hubo un mínimo desajuste cuando terminaron los discursos y Cristina quiso hablar al mismo tiempo que el locutor daba por cerrado el acto. Pero enseguida se subsanó y Cristina pudo destacar la reapertura de los talleres como "un símbolo" que "contribuirá a la reconstrucción del sistema ferroviario".

La Presidenta recordó que los talleres fueron construidos en 1902 e inaugurados en 1910, "en el centenario, cuando éramos una de las economías más importantes del mundo".

La inversión en los remozados talleres fue de $ 19 millones. Kirchner los había reabierto en 2003 y empleaban a 57 trabajadores, número que podría elevarse ahora hasta 200, para reparar los vagones del Belgrano Cargas.

A Cristina le gusta mucho el sistema de teleconferencias, por lo que podría repetirse en el futuro. La modalidad es parte de la estrategia que empezó luego del conflicto con el campo de limitar las apariciones públicas en la Rosada para llevar la imagen de la Presidenta a los sitios "donde suceden las cosas". Aunque sea virtualmente.

Comentá la nota