Telecom, una cajita feliz del kirchnerismo

Por Jorge Oviedo

Desesperado por recursos para apuntalar una nueva candidatura de Néstor Kirchner en 2011, el Gobierno podría encontrar oxígeno quedándose con Telecom.

A diferencia de las deficitarias Aerolíneas Argentinas y Aysa, que aumentaron el gasto público al pasar a manos de los sindicatos adictos, la telefónica tiene importantísimas ganancias. El Gobierno, expropiándola, podría encontrarse con la posibilidad de acomodar amigos, entregar negocios a empresas de servicios que son los habituales favoritos de los santacruceños e incluso utilizar recursos para financiar campañas.

Telecom Argentina cerró balance el 31 de diciembre último. Al 30 de septiembre había facturado a razón de casi 1000 millones de pesos por mes y obtenido utilidades netas de más de 100 millones de pesos mensuales. Los números fueron buenísimos incluso en medio de la recesión, en particular por el crecimiento de los servicios de banda ancha de Internet, celulares y transmisión de datos.

La reseña informativa de la compañía muestra que en los primeros nueve meses las ventas netas resultaron 14% mayores que en el mismo período de 2008 y totalizaron 8861 millones de pesos, mientras que los costos de explotación crecieron sólo seis por ciento.

La utilidad neta, después de pagar el impuesto a las ganancias fue de 1006 millones de pesos, es decir, más de 100 millones de pesos mensuales, un 21% más que lo obtenido en el mismo período de 2008. Se entiende por qué el gremio de Foetra está tan interesado en administrar la compañía y por eso salió a apoyar la amenaza de Julio De Vido de estatizarla.

En Aerolíneas Argentina la administración ligada al titular de la CGT, Hugo Moyano, ha sido denunciada no sólo por desmanejos administrativos enormes, sino que además se la ha responsabilizado de otorgar privilegios y prebendas escandalosas a sus administradores y otros tradicionales mantenidos por el kirchnerismo con fondos públicos.

El último escándalo surgió cuando trascendió que el titular de la compañía, Mariano Recalde, sin antecedentes en el negocio aéreo, e hijo del abogado de la CGT Héctor Recalde, había viajado en un vuelo de la empresa a Punta Cana pagando sólo 124 dólares por el pasaje, un valor ridículo.

Los Recalde son hiperkirchneristas acríticos. Tal vez esas actitudes y las ambiciones detrás de la privatización de Telecom dejan ver a las claras que es probablemente cierta la frase que afirma que "cuando existían las empresas del Estado, no eran del Estado, sino de los sindicatos".

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