Tejes y manejes del matrimonio presidencial: Solá y su historia de traición

Todos tenemos que ver y reconocer la idoneidad para la destrucción de que son capaces los Kirchner, para salir siempre “por arriba del techo” ante los conflictos, sin importarle en absoluto los problemas cotidianos de la población que tanto preocupan a los argentinos en materia de seguridad, estabilidad económica o laboral.
Por eso, es importante saber cómo surgieron y quiénes formaron su séquito, para poder tener una visión más amplia de la realidad argentina, que siempre termina resucitando a muchos “cadáveres políticos”.

Néstor Kirchner asumió gracias a su “padrino político” (Eduardo Duhalde), que lo puso “a dedo” como Presidente "después de la crisis". Fue el estratega de Eduardo Duhalde quien le entregó la Nación, pero no la provincia de Buenos Aires, que no la subordinó al poder central, y que por esos momentos era manejada por Felipe Solá (apadrinado también por Duhalde).

Cuando Kirchner comenzó a ver el dinero que manejaba en el ámbito de la Presidencia, y que con ello podía comprar lo que sea, buscó seducir a Felipe Solá para "negociar" la Provincia y a todos sus intendentes, para generar con la complicidad de los mismos en el sueño mas preciado de los K: “La suma del poder público”.

Fue Felipe Solá quien traicionó a Duhalde, cediendo la Provincia a Kirchner, momento en el que comienza la carrera ambiciosa de Néstor. Ahora Néstor busca ser el dueño de la Provincia de Buenos Aires, manejar el “aparato partidario” cuya fuerza vuelca cualquier elección.

Al llegar las elecciones de 2007, Kirchner vio que las encuestas daban ganadora a Elisa Carrió, o que al menos entrarían en ballotage, y creó un "nuevo competidor”, por medio de un pacto con Raúl Alfonsín, llamado Roberto Lavagna, para quitarle votos (de hecho, salió tercero) a Lilita Carrió y para, de esa manera, generar el triunfo de la actual presidenta: Cristina Fernández de Kirchner, su esposa y sucesora en el Trono.

En el transcurso de su tercer mandato (contando los dos antecedentes de Néstor), y a los pocos meses de asumir, propusieron “tocar la propiedad”, con la aplicación de la Resolución 125, generando ellos mismos la oposición más fuerte de los últimos 30 años de gobierno, producida por la gente del campo.

Cuando el matrimonio presidencial vio que "pierde" su estrategia, el tema pasó por generar un nuevo "líder", que es Julio Cobos. Creó una imagen alta tal como lo hizo con Lavagna y, por ende, de vuelta la alianza con Alfonsín.

También sale a crear más divisiones con Felipe Solá, con Mario Das Neves, y demás "cadáveres" que puedan surgir para tener el único fin que es "quitar votos" a la verdadera oposición.

Quien contemple fríamente esta situación, verá cómo se mueve el tablero. Total, pasan las elecciones y vuelven todos juntos para la foto....

A los argentinos nos faltan dos cosas para crecer: “Valores y memoria”

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