Se tejen acuerdos para la nueva Cámara baja

La trabajosa sesión para el primer paso hacia la sanción de la ley Impositiva clamada por el Ejecutivo dejó heridos y una resentida relación con la oposición, además del quiebre de un bloque hasta ahora aliado, como el de la Concertación.
En lo inmediato llegarán el presupuesto y algunos otros pedidos del Gobernador, quien buscará asegurarse leyes clave antes de la asunción de los nuevos legisladores. Con ese marco, y la siempre tormentosa relación interna de un espacio amplio y heterogéneo, en la Cámara de Diputados provincial comienza a definirse la futura conducción institucional y partidaria.

La rosca no excluye a nadie, ni siquiera a quienes vencen mandato y buscan dejar sus últimas huellas, ya sea por lealtades o pases de factura.

"No le vamos a consultar a Scioli sobre las autoridades, ni del bloque, ni de la Cámara. No tiene por qué opinar", desafía por lo bajo una diputada. En Gobernación dan crédito al anunciar: "Nosotros no nos metemos". Nada invalida, sin embargo, que en calle 6 sigan muy de cerca el proceso y tengan sus propios candidatos, incluso con algunas sugerencias extra.

Para la presidencia de la Cámara el horizonte aparece más claro que para el resto de los lugares. De no mediar contratiempos, Horacio González tendría casi asegurada la continuidad.

"González puede seguir en la presidencia. Esa es nuestra posición. Y todo indica que tiene el apoyo del resto de las bancadas. Estamos haciendo las cosas bien. Hubo una política de personal como nunca antes, se mostró mucho hacia fuera, las comisiones funcionaron y hubo relación fluida con los distritos. Scioli no se puede quejar, hasta le votamos las leyes que no queríamos", se sincera un oficialista cercano al presidente y con aspiraciones de acompañarlo en la vice. Avalan desde los otros bloques ese apoyo.

En el Ejecutivo lo quieren en el mismo lugar; no deja de ser también un contrapeso del vicegobernador y titular del Senado, Alberto Balestrini, quien no comulga con la conducción de la FAM, donde reporta el intendente Descalzo, aliado de González.

Claro que cuando se trata de una casa política como la Legislatura, nadie cuenta los pollos antes de nacer. En diciembre llegarán figuras importantes y con aspiraciones. Se apunta al actual diputado nacional José María Díaz Bancalari como alguien a tener en cuenta. "Si viene a la Provincia no será para sentarse en una banca rasa", reflexionan.

La primera discusión se da en estos días por la vicepresidencia, debido a la inminente salida de Julián Domínguez. Es obvio que en el poroteo final entre ese lugar y la presidencia de bloque, se cumplirá con las pretenciones de los dos sectores internos más fuertes. Mientras tanto, se apuntan nombres. Scioli también los tiene (Jorge Varela y Guido Lorenzino).

"La Cámara funciona al ritmo de un grupo de cuatro o cinco que, más allá de algunas diferencias, son los que llevan adelante esto, los que garantizan acuerdos y los que, en definitiva, entienden como nadie el jue-go", describe un viejo caminante de los pa-sillos. Se refiere a González, Domínguez, Juan Garivoto y Raúl Pérez, titular del bloque del FpV. Excepcionalmente puede sumarse alguno más.

El bloque

El grupo de Garivoto y Domínguez, exponentes del peronismo ortodoxo, tiene resistencias internas, sobre todo entre los legisladores más nuevos. Pero cuenta un número (que desde diciembre se verá resentido) y un peso específico imposible de soslayar. "Y aunque Julián se vaya, su influencia seguirá", sostienen en el sector. Si bien no les daría para pelear por la presidencia del bloque, buscarán conservar la vice de Cámara, y además serán claves pa-ra volcar voluntades hacia un conductor de bancada.

Raúl Pérez por lo bajo recibe críticas, a veces duras, pero buscará renovar su cargo. "Cada vez que se avecina un recambio de autoridades, comienzan los cuestiona-mientos, por eso algunos lo critican, pero no hay disconformidades serias con Raúl, ni motivos ciertos para pedir que no siga al frente del bloque. Aquellos que lo cuestionan en privado, después a él no le dicen nada; lo que pasa es que su lugar es apetecible", dice un aliado del platense, quien tampoco descarta como rival serio a Díaz Bancalari.

"Quien crea que Pérez está afuera, se equivoca, nadie esgrime un poder real co-mo para imponer a alguien, y Raúl tiene banca en la Gobernación". La revelación sorprende, llega de alguien que no reporta al platense y hasta quiere otro conductor.

"Tras las legislativas, hay mucha inestabilidad. Scioli perdió las elecciones y hay cada vez más puntos de diferencia entre los legisladores del interior, del Conurbano y de los movimientos sociales", cuenta un legislador de zona rural.

Hay un grupo de diputados que busca cambios profundos en la Cámara, incluso entre ellos aparecen legisladores sin renovación en diciembre. En la última sesión hubo peronistas que quedaron muy expuestos y elevaron voces de alerta.

"El bloque está complicado", reflexiona uno a quien se le termina el mandato. Y remata: "Sigue el descontento de todo el bloque con Pérez; se armó una especie de contralor que pasaba por Garivoto, Domínguez y Navarro. Ese bloque así no funcionaba. Si se va Domínguez, menos. Hoy eso es un vidrio roto".

En realidad, los tres mencionados suelen tirar paredes con el platense, y serían la primera base para quedarse en el cargo, sumado al apoyo que se brinda del Ejecutivo, fundamentalmente por parte del jefe de Gabinete, Alberto Pérez. Así se apunta en la Legislatura.

Adentro, los principales aliados del titular del bloque son Alicia Tabarés (vicejefa de la bancada), Marcelo Feliú (presidente de Asuntos Constitucionales) y el actual viceprimero, Fernando Navarro.

En una postura independiente, y sin un feeling adecuado con Raúl Pérez, fuentes consultadas enumeran a "Adriana Tolosa, Sandra Cruz, Liliana Di Leo y Adriana Cudós. Tampoco estarían contenidos Tomás Hogan y Alfredo Antonuccio".

Se dice que entre un par de los mencionados -y alguno que no aparece en esta lista- se habría pedido una reunión con Néstor Kirchner, para empujarlo a una intervención en la futura elección de candidatos. Viejos conocedores de la Cámara descreen de una intromisión por el estilo. "Néstor mirará, pero él está en otra", vaticinan.

Por lo pronto, una de esas personas reconoce ante La Tecla que "con Raúl la relación es buena, pero nos gustaría que fuera mejor. No es fluida en términos políticos, sí en cuanto a lo legislativo, pero nuestro trabajo no se acota en lo legislativo".

El principal interesado se muestra tranquilo, teje y tejerá en los meses que vienen, y pondrá los esfuerzos en sacar las leyes que el Ejecutivo necesite antes de fin de año. Si cumple con ello y no rompe acuerdos internos, seguiría al frente, pese a algunas voces que por lo bajo pretenden verlo afuera del gran juego.

La rosca está a full, y quienes logren engarzar bien las tuercas quedarán en mejor lugar.

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