El Teatro Vera, en la mira de la política por la asunción del nuevo intendente

Con bemoles, la Comuna gestiona la utilización del coliseo capitalino para que allí jure Camau Espínola. Aunque un manual de uso lo prohíbe y los fratachos deberían empezar a trabajar en las refacciones, la última palabra la tiene la Casa de Gobierno.
EL DATO

Si eventualmente se retrasan las obras, advirtieron, habrá que pensar que la temporada del teatro comenzará más tarde también el año entrante.

En el más literal de los sentidos, el vedetismo de la política busca su lugar en la escena pública, esta vez, ni más ni menos que en las tablas del Teatro Oficial Juan de Vera. El coliseo mayor de la ciudad quedó en medio de un dilema por un pedido formal para realizar allí el cambio de mando de la Comuna capitalina, pese a que un manual de usos de la sala prohíbe su utilización con fines que no sean artísticos, más allá de que las lapiceras del poder serán las encargadas de la palabra final.

Mañana o a más tardar el martes, los responsables del Teatro Oficial Juan de Vera resolverán sobre un pedido formal del área de protocolo de la Municipalidad que llegara el jueves a las oficinas provinciales, solicitando la sala para que Carlos Vignolo entregue el diploma de intendente a Carlos Mauricio "Camau" Espínola.

Aunque mucho se dijo en los últimos días sobre una tajante negativa de la Provincia a ceder por unas horas esa joya del patrimonio cultural a la Comuna, recién mañana llegará el pedido oficial a un plenario de funcionarios encargados de resolver cuestiones artísticas, técnicas y hasta administrativas del teatro. Dentro de ese cuerpo, conformado en un Consejo, se dará la opinión técnica del caso, aunque la palabra final será la que salga de la Casa de Gobierno.

Así lo reconoció una alta fuente de la vida institucional del teatro, que aseguró que "políticamente es inviable" realizar en la sala de la calle San Juan el traspaso de mando de la ciudad. "Pero la palabra política que definirá el caso sale de la Gobernación", reconoció.

Si bien el manual de usos del Vera establece que las tablas de su escenario deberán utilizarse únicamente para el desarrollo de actividades artísticas de carácter relevante, hay impedimentos de talla técnica para ubicar allí a los actores de la política.

Es que oficialmente, mañana -30 de noviembre- cierra el año del teatro, cuyo telón cayó anoche con un concierto sinfónico, y de inmediato comienzan las obras de mantenimiento que anualmente se deben llevar a cabo. Las reparaciones incluyen el desmantelamiento del escenario, sus sistemas de luces y sonidos, e incluso la refacción de paredes y levantamiento de algunas butacas.

"Si las autoridades de la Comuna no tienen inconvenientes en realizar en esas condiciones el acto, es posible que se pueda hacer allí, pero deberían alquilar equipos de sonido y luces", destacó la fuente consultada por El Litoral.

Sin embargo, no todo depende de los buenos oficios de las partes ni siquiera de la opinión política que den las altas esferas provinciales, sino de los encargados de las refacciones. Es que para la remoción de luminarias y demás artefactos, es necesaria la contratación de técnicos provenientes de Buenos Aires, cuya agenda también será eje de la disponibilidad o no de la sala.

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