Tasas: la mayoría oficialista dio una primera aprobación al nuevo sistema

La sesión preparatoria de la Fiscal e Impositiva es una sesión redundante y sin sentido, pero igual hay que hacerla. El nuevo sistema para calcular las tasas se seguirá discutiendo, pero ayer se la aprobó. Los mayores contribuyentes, una figura "arcaica" según Alvarez, tendrán la última palabra.
Salvo Coalición Cívica, el resto de los bloques se había preparado para el gran debate que será el día en el que la Ordenanza Fiscal e Impositiva se apruebe con los mayores contribuyentes.

El claderismo propuso una discusión que no fue aceptada de movida, pero que luego Gustavo Alvarez (Frente para la Victoria Peronista) se terminó enganchando a medias.

Estuvo ausente el concejal de Primero Olavarría, Marcelo Urlézaga, y la sesión comenzó con algunos accidentes, ya que a Franco Cominotto (Coalición Cívica) se le cayó la bandera después de haberla izado.

Antes, algunos concejales les hacían, más en broma que en serio, un planteo de clase al presidente y al secretario del Cuerpo, porque "a ellos les dan agua mineral en botellitas y en vasos de vidrio, mientras que a nosotros nos dan agua de la canilla y en vaso de plástico".

Cominotto y Héctor Cavalieri atacaron con todo el nuevo modelo municipal para calcular la tasa de servicios urbanos, la volvieron a calificar de "impuestazo" y aseguraron que con este sistema se terminaba dependiendo de la Provincia y, por ende, perdiendo autonomía para fijarla.

Remarcaron algo que se desprende de la nueva tasa y lo denominaron "desnaturalización" porque se pierde la contraprestación que lleva implícita todo gravamen de esta naturaleza.

E insistieron con los aumentos de los baldíos, los que en la Zona V rondaría alrededor del "200 por ciento". Este es uno de los temas que se podrían rever, aunque todavía no hay nada formal.

Gustavo Alvarez, quien no pensaba hablar, pidió nuevamente la palabra y se largó con todo contra la figura de los mayores contribuyentes -"entidad arcaica si las hay", dijo-, y admitió que se dependerá del valor fiscal que fija la Provincia para calcular la tasa a los olavarrienses, pero radicó la autonomía en que el Concejo Deliberante continuará fijando "la alícuota, y se verá con el tiempo si hay que bajarla o subirla, dependiendo del valor fiscal inmobiliario".

Lo que no pudo responder, y parece que hasta el momento no hay respuesta sobre ese interrogante planteado por Cavalieri, es que en virtud de este sistema se podría dar el caso de que dos inmuebles con la misma valuación fiscal paguen "tasas" (serían impuestos) iguales por servicios diferentes.

Pero Alvarez le reprochó al claderismo el preguntar "cosas que están en la Ley Orgánica Municipal". Les recomendó leerla y atribuyó esta actitud a una especie de "falta de responsabilidad".

Es decir, más que una sesión parecía una batalla entre Alvarez (kirchnerismo) y Coalición Cívica, como si fuera el reflejo de la pelea política nacional del momento.

Después se trató la compra de maquinaria vial por un monto de "hasta un millón de pesos". En esto estuvieron de acuerdo todos, y también Liliana Schwindt (Peronismo de la Ciudad) que no votó porque se había "colgado" en otras cosas y la ordenanza se le pasó por alto. Julio Alem le hizo una broma por la distracción, pero Schwindt se la devolvió porque habían olvidado incluir en el orden del día un pedido suyo para que Carrefour quitara el vallado en la explanada de acceso porque obstruyen la entrada de discapacitados, personas con movilidad reducida y, además, como lo apuntó Alvarez, es un obstáculo para otras contingencias como accidentes.

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