La tasa de desempleo se elevó a 8,8% en el segundo trimestre.

Aumentó ocho décimas de punto porcentual en los últimos doce meses. Es la primera suba desde el segundo trimestre de 2006. Refleja el efecto de la crisis sobre la actividad productiva. Explica el salto de los índices de pobreza.
En el segundo trimestre de 2009, para el total de los 31 aglomerados urbanos, la tasa de actividad fue de 45,9%, la tasa de empleo fue de 41,8% y la tasa de desocupación fue de 8,8%, informó el Indec.

Descontando el efecto de los planes sociales, el Indec estimó que la tasa de desocupación afectó al cierre del segundo trimestre a 9% de la población económicamente activa, cuando un año antes era de 8,4 por ciento.

La proyección de esos datos al total de trabajadores urbanos, según la metodología que utiliza el Ministerio de Economía, arroja que entre abril y junio se destruyeron143.000 puestos de trabajo, aunque en la comparación con un año atrás la baja de empleos se limita a unas 43.000 personas.

Destacan los analistas privados que la destrucción de empleos que surge de la disminución de la tasa a 41,8% de la población urbana total, cuatro décimas menos que un año antes, constituyó el principal impulsor de los índices de pobreza e indigencia, porque representa en términos de grupo familiar a más de 500.000 personas, en sólo tres meses, a un ritmo de 5.550 por día, según calculó el economista Javier González Fraga.

En tanto la tasa de subocupación fue de 10,6% (demandante 7,5% y no demandante 3,1%).

En comparación con igual periodo del año anterior, en el primer trimestre de 2009 la tasa dedesocupación subió de 8,0% a 8,8%, la tasa de actividad se mantuvo en 45,9%, la tasa de empleo bajó de 42,2% a 41,8% y la de subocupación subió de 8,6% a 10,6 por ciento.

Dado el efecto del crecimiento vegetativo de la población, la citada destrucción de 43.000 puestos en los últimos doce meses, habría provocado un salto del desempleo en algo más de 165.000 personas, afectando ahora a 1,41 millones de trabajadores.

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