Tarjeta de embarque.

El Pato, sin querer, aceleró su regreso a Boca, que se define en horas: ayer cometió un penal y recibió la roja a los tres minutos del partido contra Numancia. "No me quiero ir así del Getafe", tiró el arquero...
"Yo no quiero irme así".

La frase sonó a despedida, por más que luego el Pato le haya puesto puntos suspensivos a su partida del Getafe. En realidad, su lamento no fue por la derrota de ayer, 2 a 0 ante el Numancia, sino por la roja que el arquero recibió cuando apenas iban tres minutos de partido, tras cometerle un penal a Brit, una falta en el área pero con pena máxima: disparo desde los 12 pasos y expulsión para Abbondanzieri. A esta altura, una tarjeta de embarque rumbo a Boca, que espera que hoy al final se concrete su regreso.

La roja al Pato no sólo cambió el partido de su equipo ante el Numancia, que se puso 1-0 con ese penal y luego aprovechó el hombre de más para sacar otra diferencia letal. También modificó el mapa de su vuelta a la Argentina. Por estas horas, las gestiones iniciadas por Bianchi estaba muy avanzadas en todo sentido, pero desde el club español iban a pedirle al arquero que se quedara un partido más para que ellos tuvieran tiempo de cubrir ese espacio vacío. Ahora, entonces, esa solicitud no tendría sentido porque Abbondanzieri ya no podrá jugar la próxima fecha contra Racing de Santander. Así, esto acelerará su vuelta.

Por eso, sin querer, a partir de una frase 100% espontánea al salir del estadio Los Pajaritos (es la primera vez que hizo referencia a la chance de volver a Boca), el Pato obligó a la repregunta cuando dijo que no quería irse así, porque la iba a "tener difícil" para despedirse de la gente.

-¿Eso significa que fueron tus últimos tres minutos en Getafe?

-Yo no he dicho eso. Ya se verá en esta semana. Quiero que mi situación se defina pronto para que mi cabeza esté bien. Lo que digo es que si eso llegara a ocurrir, no me gustaría que mi último partido fuera así. Quiero que Getafe proteste por esta tarjeta.

Indudablemente, esta expulsión inesperada puso al Pato en una situación no deseada, porque su idea era decirle adiós al Getafe de la mejor manera. Y por eso se fue con tanta bronca de la cancha. Apenas vio la roja, le protestó bastante al árbitro Alvarez Izquierdo (el penal, incluso, se pateó cinco minutos después). El arquero argentino intentó explicarle al juez que pudo haber sido una falta para penal, pero no de expulsión. "Creo que con una amarilla era suficiente. El jugador no iba a llegar al balón. Es una lástima que el colegiado arruine una cosa así", dijo.

¿Cómo fue la infracción? En un campo con mucha niebla, el Pato salió a buscar una pelota que quedó en el área chica y cruzó al delantero rival. Al principio, la falta pareció dudosa y de hecho, no todos los medios se pusieron de acuerdo a la hora de analizar si fue o no. Pero en las repeticiones por TV se ve que el arquero, con la pierna, lo golpea abajo a Brit. De hecho, el argentino lo que cuestionó fue sólo la roja (igual, es difícil que se la saquen como pidió).

De ahí su tristeza, porque justo esta roja se da en un contexto que lo deja en el centro de escena por la inminencia de su pase a Boca. Es más, si el arquero quisiera despedirse de otra manera del Getafe, recién sería posible el 25 de enero, como local, ante el Sporting. Parece difícil de confirmarse su retorno a Boca. Por eso, esta expulsión no hace más que acelerar la vuelta y todo indica que en estas horas Abbondanzieri acordará su desvinculación del Getafe y se embarcará rumbo a Buenos Aires.

La oferta enviada por Boca ya está en las oficinas de Madrid y ahora resta que los españoles den el OK. Esta tarjeta no sólo lo dejaría al Pato sin despedida: lo devolvería al país antes de lo previsto.

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