Tarifas que esperan ver la luz

Tarifas que esperan ver la luz
Las distribuidoras eléctricas todavía no recibieron instrucciones sobre las tarifas a aplicar a partir del próximo mes, lo que alimenta expectativas de que el subsidio estatal pueda extenderse. Si no, habrá subas del 72 al 307 por ciento.
De no mediar ningún cambio de último momento, a partir del 1º de octubre los usuarios de Edenor, Edesur y Edelap con niveles de consumo elevados deberán pagar sus tarifas de luz con un incremento que oscila entre el 72 y el 307 por ciento, según la categoría de cliente de que se trate. Esos porcentajes de subas todavía no fueron oficializados porque el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) no envió a las distribuidoras los nuevos cuadros a aplicar, a la espera de instrucciones que impartirá el secretario de Energía, Daniel Cameron. Esa demora alimenta las sospechas de que el subsidio pueda continuar hasta fin de año, según sugirieron oficiosamente voces próximas a los reguladores.

Los valores tarifarios fueron dispuestos a fines del año pasado mediante una grilla progresiva de ajustes que ascienden en la medida en que se avanza en la escala de consumos. Pero el ENRE tiene que enviar los cuadros para empezar a facturar en octubre y aún no lo ha hecho. Además hay una resolución de Cammesa, la administradora del mercado eléctrico mayorista, que generó cierta duda. En la norma se fijan los valores que tienen que pagar las distribuidoras a la generación hasta el 31 de octubre y de ahí se infiere que los precios para ese mes son iguales que para agosto y septiembre. Esto no implica, necesariamente, que el Estado ya haya tomado la decisión de mantener la subvención, al menos el mes próximo. Pero bien puede interpretarse como un indicio de que no hay una definición cerrada respecto de esta cuestión, tal como lo reconocen en el ENRE. "Es un tema que tiene en estudio la Secretaría de Energía", remiten.

Mientras tanto, según el esquema fijado el año pasado, la inclusión de un usuario en una categoría o en otra se define en cada medición en base a lo que demandó en el bimestre a facturar, por lo que un cliente puede pasar de un lugar al otro rápidamente, por una suba repentina o un ahorro significativo. Este cuadro impactó fuerte en las facturas invernales, cuando la demanda crece notoriamente.

Pero esos ajustes quedaron provisoriamente suspendidos y el Estado resolvió seguir pagando a la generación el importe que iba a cubrirse con lo que se recaudara con ese incremento. Esta forma de subsidio rigió plenamente durante junio y julio, lo que obligó a las empresas a refacturar para restituir mediante un crédito los importes con aumentos que algunos usuarios ya habían pagado. En el bimestre agosto-septiembre rige sólo 30 por ciento del incremento, mientras que la subvención cubre el 70 por ciento restante. Y octubre, según lo anunciado hasta ahora, es el mes para que los valores tarifarios recobren vigencia plena según la siguiente escala:

- Para un consumo de 1000 kw/hora por bimestre, el incremento es de 72 por ciento (de 74,18 a 126,48 pesos), sin los impuestos.

- Para un consumo de 1500 kw/hora, el ajuste es del 137 por ciento (de 106 a 251 pesos).

- Para uno de 2000 kw/hora, el incremento es de 145 por ciento (de 133,12 a 325,51 pesos).

- Para uno de 2800 kw/hora, el salto llega al 300 por ciento (de 176 a 702 pesos).

- Para uno de 3500 kw/hora, el incremento es del 307 por ciento (de 214,12 a 871,01 pesos).

Es posible que en los consumos primaverales, más acotados que los de invierno o verano, los aumentos no tengan un impacto tan contundente en las facturas. Pero las mediciones de diciembre y enero –cuando el requerimiento para refrigerar impulsa la demanda de electricidad– sí fundarán la emisión de boletas con ajustes de gran envergadura. En particular si se tiene en cuenta que esos valores de referencia sirven también de base para calcular el Puree, un sistema de penalidad que duplica el valor de cada kilowatt consumido por encima del mismo bimestre de 2003.

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