Un tapón para suspensiones y despidos

El Programa de Recuperación Productiva llegó a los 139.500 trabajadores del sector privado cubiertos. Se trata de un subsidio de hasta 600 pesos por empleado a condición de que la empresa resguarde su puesto. Textiles y metálicas, las más asistidas.
El Estado pagó una parte del salario de 139.500 trabajadores del sector privado en 2009. Empresas textiles, metálicas, autopartistas, comercios y de salud concentran al 42 por ciento de los asalariados en el Programa de Recuperación Productiva (Repro). "Se convirtió en una de las herramientas más importantes para frenar los despidos colectivos y las suspensiones. Son 139 mil puestos de trabajo garantizados", remarcó a este diario la secretaria de Trabajo, Noemí Rial. La funcionaria explicó que algunas firmas ya les comunicaron que no requerirán más el beneficio a partir de enero. En la cartera laboral están estudiando una propuesta que planteó el sector patronal para utilizar el programa para subsidiar la creación de nuevos puestos de trabajo. El monto comprometido en el año supera los 500 millones de pesos. Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba continúan siendo las provincias con mayor cantidad de beneficiarios.

El ministro Carlos Tomada y Rial destacan la relevancia del programa como mecanismo de protección del empleo en medio de la crisis, pero remarcan que el número de beneficiarios debe bajar. "La cantidad de Repro en la actividad marroquinera y el sector automotor junto con la industria autopartista y metalmecánica está disminuyendo porque les está yendo mejor. Son todas ramas dependientes del sector externo. También cayeron en la industria ceramista", señaló a Página/12 la secretaria de Trabajo.

En el tercer trimestre, el desempleo subió a 9,1 por ciento, 1,3 punto porcentual más que el mismo período de 2008. En la cartera laboral sostienen que el impacto hubiera sido mayor sin la existencia de herramientas como el Repro. Especialistas del Cenda estiman que en el año se destruyeron 350 mil empleos.

Los últimos datos disponibles muestran que la cantidad de beneficiarios del Repro creció 21,4 por ciento en los últimos cinco meses. El número total continúa en ascenso pero a menor velocidad. Entre junio y agosto el incremento había alcanzado el 25 por ciento.

El Repro es uno de los instrumentos creados en el marco de la Emergencia Ocupacional en 2002 y los empleadores deben acreditar la situación de crisis para acceder al beneficio. El programa brinda una suma fija mensual no remunerativa de 600 pesos por trabajador por el plazo de hasta doce meses. Rial explicó que para los empresarios el programa significa un "alivio" que asciende hasta los 800 pesos por los aportes y contribuciones. "No pensamos actualizarlo. Es un tope de 600 pesos, pero no siempre se cubre el máximo. A veces los empresarios piden menos dinero pero por más tiempo", apuntó. La secretaria de Trabajo además señaló la existencia de ciertas actividades que recurren al subsidio cíclicamente desde su creación, como la pesca, el sector frutihortícola de Río Negro y algunos hospitales pertenecientes a comunidades.

En 2008 la cantidad de beneficiarios llegó hasta los 23 mil trabajadores en 448 firmas, hoy son 2669 empresas. El 96,6 por ciento de las compañías asistidas por el programa son pequeñas y medianas, con planteles de entre uno y 300 asalariados. Sólo 92 grandes empresas –con más de 300 trabajadores– concentran al 37 por ciento de los empleados en el subsidio. "Casi todas las automotrices están generando empleo. Existe un grupo de 300 trabajadores de Mercedes Benz que todavía están suspendidos, pero se está analizando la posibilidad de que Volkswagen los tome", comentó Rial. La industria textil continúa encabezando el programa con más de 10 mil trabajadores. "Los empresarios aseguran que su actividad todavía no mejora", apuntó la viceministra.

La idea de utilizar el Repro para subsidiar la creación de puestos de trabajo provino del sector privado y la cartera laboral la estuvo analizando con especialistas de la OIT. La funcionaria no descarta llevarlo a la práctica una vez que mejoren las perspectivas, aunque reconoció que "es probable que también esos puestos de trabajo se creen sin el subsidio".

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