DE TANTO FRÍO SE CONGELAN LOS SUELDOS Smata, UOM y autopartistas negocian no aumentar salarios por seis meses

Es la primera paritaria que vence y que no contempla ajuste por el derrumbe del sector. A cambio, no habrá despidos. La tregua se negocia en silencio y podría extenderse por el primer semestre del año próximo.
El sindicato de mecánicos (SMATA) y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), dos de los gremios más poderosos, negocian un congelamiento salarial para las fábricas de autopartes a cambio de una garantía de estabilidad laboral. Se trata de uno de los sectores más golpeados por la crisis externa y que no estuvo contemplado en las medidas oficiales de asistencia a la industria. La tregua se negocia en silencio por entre cuatro y seis meses, hasta abril o junio próximo.

Las discusiones se aceleraron en los últimos días al mismo tiempo que se conocían las caídas en los pedidos de las terminales y crecían las suspensiones en las plantas de autopiezas de todo el país. El SMATA debería renovar sus escalas salariales entre este mes y enero, en tanto que la UOM tenía previsto hacerlo en marzo. Sin embargo, la cámara que agrupa a las autopartistas (AFAC) pidió un período de gracia tras alegar que será imposible para las empresas afrontar nuevos aumentos antes de mediados de 2009.

Fuentes patronales y sindicales confirmaron los términos de la negociación, que esperan cerrar en los próximos días con un guiño del Gobierno. Para el Ejecutivo, además, un acuerdo de esas características podría servir de modelo para otros sectores industriales afectados por la crisis e imposibilitados de dar aumentos.

Este lunes la conducción del SMATA, liderada por los secretarios Mario Manrique y Ricardo Pignanelli, recibió a una delegación de autoridades de AFAC, que expuso un panorama sombrío. Según los empresarios, entre mediados de diciembre y principios de marzo las terminales estarán paralizadas de ocho a diez semanas por el cierre de los mercados externos. Las fábricas de autos esperan compensar el parate con la venta de los cero kilómetro prevista en el plan del Gobierno y que forman parte de sus stocks, pero los elaboradores de piezas no contarán con esa chance. De hecho, el programa oficial se organizó sobre los vehículos más desprovistos del mercado.

Los ejecutivos de AFAC sugirieron una tregua sin paritarias hasta junio o por lo menos hasta abril. A cambio, ofrecieron firmar una garantía de sostén del personal hasta la finalización del acuerdo. En el SMATA confirmaron el planteo y dijeron que intentarán consensuarlo. El panorama del sector los asusta. Autopartistas como Gestamp (Córdoba) y Lear (General Pacheco) suspendieron personal y el Ministerio de Trabajo frenó despidos en Mitra (Avellaneda) y Mahle (Rosario). Para los tres primeros de 2009, las empresas estiman una caída de actividad de no menos del 50 por ciento. La cámara empresaria tuvo contactos con la UOM, que junto con el sindicato de mecánicos representa a la mayoría de los operarios de las autopartistas. “El tema automotor está muy complicado, y las fábricas de autopartes van a sufrir el colapso. Lo más importante es mantener las fuentes de trabajo y, en consecuencia, los puestos de trabajo de nuestra gente. Hay que cuidar la gallina de los huevos de oro y que las empresas no cierren ni se convoquen”, le dijo a este diario Antonio Cattáneo, secretario de organización de la UOM, en un claro guiño a la tregua.

En caso de pactarse un congelamiento “el Gobierno tendrá que dar alguna garantía de que no habrá aumentos en la canasta básica”, agregó. Al mismo tiempo, el SMATA avanzó ayer en una negociación diametralmente opuesta con la cámara de concesionarios de automotores, para cerrar un aumento salarial de 40 por ciento. El entendimiento se trabó a la hora de definir la vigencia del nuevo acuerdo, que fijará la suba en tres cuotas.

Ocupan planta santafesina por 1.200 suspensiones

La crisis golpeó a los 1.200 trabajadores de esta fábrica santafesina, quienes ocuparon la planta en vigilia por su fuente laboral. La firma está en concurso de acreedores y dice que sus ventas cayeron a la mitad.

Por primera vez desde su fundación, en 1957, la autopartista Paraná Metal detuvo sus máquinas y no fabricó ni un solo block de motor, ni para Ford Argentina, ni para Volkswagen Brasil. Ni siquiera un disco de freno. Y en Villa Constitución la preocupación ganó las charlas domésticas.

Es que los 1.200 trabajadores suspendidos desde ayer pesan mucho en la economía de esta ciudad de 45.000 almas, situada a 50 kilómetros al sur de Rosario. La fábrica –conocida como Metcon hasta 2002, cuando Mansud SA y Necotyl SA la compraron a la Ford– es la segunda fuente laboral de la ciudad, detrás de la siderúrgica Acindar.

Desde el 10 de diciembre se declaró en concurso de acreedores, con un pasivo de 30 millones de pesos, y desde ayer suspendió a sus 962 trabajadores directos –entre obreros metalúrgicos, administrativos y personal jerárquico, y también a unos 260 dependientes de empresas contratadas.

El parate –según la intención de la empresa– durará hasta el 15 de enero, fecha en la cual tienen entregas programadas de su producción. Los trabajadores quedan suspendidos y, en principio, sin goce de sueldo. “Ellos aducen que no pueden producir sin tener los recursos para pagar el proceso de producción, pero no es sensato paralizar la actividad para retomarla sobre la fecha de una entrega”, dijo Leandro Del Grecco, miembro de la comisión gremial interna de la fábrica por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Representantes de ese sindicato y del Ministerio de Trabajo de Santa Fe se reunieron ayer para definir cómo el personal atravesará estos 30 días y cómo mantener una mínima operatividad de la planta.

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