Tango, sorpresa para las visitas de Ischigualasto

Tango, sorpresa para las visitas de Ischigualasto
La orquesta Opus 7, que interpreta música clásica junto al Submarino, también inserta en su repertorio piezas populares.
Los músicos de Opus 7 ya están cancheros en eso de no dejarse intimidar por la inmensidad de las formaciones del Parque Ischigualasto, que le quitan el aliento al mejor plantado.Al pie del Submarino, resguardados bajo una elegante carpa clara, arremeten con las composiciones clásicas más conocidas para la gente que recorre el circuito interno. Y cuando ya tienen al público cautivo, tuercen el timón y empiezan a ejecutar algunas piezas de música popular, entre las que el tango ocupa el sitio preferencial. Con esto, los turistas que llegan al Valle de la Luna se van con la promesa de volver. Así sucedió el fin de semana del 11 y 12 de julio pasados, y fue retomado el sábado 18 para continuar, todos los días de corrido, hasta el martes 28 inclusive.

Esta nueva edición del ciclo Música en Vivo en Ischigualasto ya hizo elevar notablemente la marca en el termómetro turístico. Según informaron desde la administración del parque, la afluencia de visitantes comenzó a repuntar poco antes del fin de semana y terminó explotando. El jueves pasado, según el registro oficial, habían ingresado 522 personas; el viernes ya eran 609; el sábado volvió a elevarse la cifra, con 711 turistas ingresados ese día. Y ayer esperaban superar esa cantidad, dado que los domingos suelen ser los días de mayor afluencia de público.

Estos números están además en sintonía con las estadísticas que maneja la Secretaría de Turismo: ya visitó el Valle de la Luna un 15 por ciento más de la gente que lo hizo el año pasado a la misma altura. Y hasta ayer, el nivel de ocupación hotelera en Valle Fértil (cuyos turistas van en su mayoría a Ischigualasto) ya alcanzaba el 95 por ciento, contra el 85 en Iglesia y el 65 en Calingasta.

En la administración comentaron también que mucha gente a visitar el circuito de formaciones geológicas, sin tener idea del ciclo de música. Entonces, tras llevar dos horas recorriendo las postas del parque, de golpe se topan con la orquesta que los espera para darles esa experiencia única. Y en el clímax de las interpretaciones clásicas, cuando la gente ya tiene las manos calientes de tanto aplaudir, de la carpa empiezan a brotar canciones como Adiós Nonino, de Astor Piazzola, y un repertorio de tangos de los más populares.

Mientras tanto, la gente que está en ese lugar tiene acceso a degustaciones gratuitas de vinos sanjuaninos y productos gastronómicos regionales. Una guía les explica el proceso de producción vitivinícola y les enseña a degustar los varietales locales. Así que la impresión que se llevan los visitantes es inmejorable.

Los ingresos al parque, en caravanas de vehículos según el orden de llegada, comienzan a las 9 de la mañana y el último es a las 16. Se hacen cada 45 minutos a 1 horas, según la cantidad de integrantes del convoy. Y las entradas cuestan 40 pesos para extranjeros, 25 para argentinos, 10 para sanjuaninos, 5 para jubilados y estudiantes sanjuaninos, y es totalmente gratuita para menores de 10 años y para vallistos en general.

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