Tandilenses y turistas comenzaron a volcarse a las ferias desde el primer día de Semana Santa

Ya hay cerca de 350 puestos en el Hipódromo y la diagonal del Parque Independencia, aunque todavía faltan instalarse más. Fue llamativa la cantidad de gente que se acercó a ambos paseos durante el Jueves Santo.
Tandilenses y turistas comenzaron a volcarse desde la tarde de ayer a las ferias del Hipódromo y la diagonal presidente Arturo Illia, camino a la Portada del Parque Independencia, en el primer día que marca la mayor afluencia de turistas durante la Semana Santa.

A pesar de la fresca tarde, la gente se acercó hasta estos dos tradicionales puntos de la ciudad durante los días previos a la Pascua. Al mismo tiempo, en ambos predios los feriantes seguían arribando e instalándose de cara al fin de semana.

Al igual que todos los años, pueden observarse puestos de diversas características, tanto en el barrio de Villa Aguirre como en la diagonal. Desde artesanías de talabartería hasta la venta de productos regionales, pasando por vestimenta, tejidos, platería y variados espectáculos a la gorra.

Aún a la espera

Las calles aledañas al Hipódromo mostraban al atardecer una gran cantidad de automóviles estacionados. La gente se acercaba de a poco a los puestos, entremezclada entre los feriantes que ultimaban detalles para los días fuertes de venta y aquellos que recién llegaban al predio para comenzar a instalarse.

Hora y media antes de que se escapara la claridad, los vendedores alertaron a la organización sobre un inconveniente que también se repitió en la otra feria de la ciudad: la falta de luz.

El importante número de puestos puso en jaque a las instalaciones eléctricas para abastecerlos, aunque tanto en el Hipódromo como camino al Parque los responsables trabajaban para que no surjan fallas durante los tres días restantes.

La pelea por

los saldos

Mientras continuaban arribando turistas y vecinos al predio de Villa Aguirre, uno de los stands capturó la atención de una veintena de personas, como si presenciaran un espectáculo. Sin embargo, quienes estaban formados en corro no oían música ni a ningún titiritero actuar, sino que, agachados, revisaban tres piletas de lona, del tamaño más pequeño, para bebés y los niños más chicos, que contenían diversas vestimentas: los saldos del puesto.

"Esto va a estar los cuatro días", comentó a este Diario el responsable del sitio, mientras la gente hurgaba entre remeras y pantalones, de distintos tipos y colores, en cada una de las tres mini pelopincho. Los valores de las prendas dependen de la pileta en la que estén ubicadas: una lleva las de 15 pesos, la otra las de 20 y la última las de 25.

Una mujer se acercó a hablarle a este cronista y sus palabras dejaron entrever que las ofertas no son malas: "¡Es increíble cómo la gente se pelea por una pilcha! ‘Que esto yo lo agarré primero; no, que yo lo agarré primero’, se dicen", manifestó, mientras hombres, mujeres y niños sumergían sus manos en las piletas, a sus espaldas.

En el predio ferial del Hipódromo hay aproximadamente 250 puestos. "La gran masa ya se instaló, aunque algunos todavía faltan llegar", informó uno de los organizadores. El horario de visita es de 9 a 22, aunque el cierre podría estirarse en caso de que favorezca el clima y según la concurrencia.

Para chicos

y grandes

Al costado de la plaza Moreno y la Plaza de las Banderas, se encuentran la feria de sabores, y los artistas y artesanos, respectivamente, que suman cerca de un centenar de stands. Ya anocheciendo, desde la esquina de Chacabuco y 25 de Mayo se observaba el movimiento de muchas cabezas, con la Portada del Parque como fondo de escenario.

Entre espectáculos musicales y puestas actorales para niños, los transeúntes iban de puesto en puesto para ver lo que había para exhibir. Mucho mirar, poco comprar, para este primer día, en el que todavía la diagonal, al igual que el Hipódromo, no estuvo completa.

Y entre la gente, como todos los años, los estudiantes de las escuelas medias, con los termos llenos de café y las bandejas con tortas y alfajores, para recaudar algunos pesos, pensando en el la fiesta de egreso y el viaje de estudios.

Como se ha visto, será una Semana Santa que no se saldrá de sus carriles: típica tandilense. *

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