También habrá contracarriles en Triunvirato, Gaona y Garay

El Gobierno porteño busca así sacar el transporte de las calles de los barrios. En Triunvirato la medida se aplicará a fines de agosto y aún no está definido si las nuevas vías podrán ser usadas por los taxis.
Después de Pueyrredón, se vienen Triunvirato, Garay y Gaona. Esas son las tres avenidas que el Gobierno de la Ciudad planea convertir en doble mano en este semestre. El objetivo, se afirma, es que los colectivos puedan hacer sus recorridos de ida y de vuelta por una misma avenida y así para sacarlos de las calles angostas de los barrios, donde generan ruidos y emisiones de gases molestos para los vecinos.

El director de Tránsito y Transporte porteño, Guillermo Krantzer, dijo que todavía no está definido si habrá o no restricciones para la circulación de taxis y autos particulares en los contracarriles de esas tres avenidas. "Tenemos que estudiar si existe capacidad suficiente para todos", afirmó el funcionario.

De esta manera, el Gobierno de Mauricio Macri archivó al menos hasta 2010 sus planes de implementar la doble mano en la avenida Santa Fe entre Plaza Italia y la calle Libertad, que había sido anunciada el año pasado y generó quejas de comerciantes y vecinos. También quedó cajoneado por ahora otro proyecto que había sido difundido: el de hacer doble mano Avenida de Mayo desde el Cabildo hasta la zona de Congreso, exclusivamente para el transporte público y con un bulevar.

De las tres próximas avenidas apuntadas, Triunvirato será la primera. El tramo inicial será el de nueve cuadras que corre entre Avenida de los Incas y Elcano, en Villa Ortúzar. Allí se mantendrán cuatro carriles como hasta hoy, en dirección a Chacarita, y se harán dos contracarriles por los que circularán los colectivos 71, 87, 108 y 127, aunque no habrá restricciones para taxis ni autos particulares. Krantzer informó a este diario que ese segmento será doble mano "a fines de agosto" y que más tarde se continuará con Triunvirato desde Avenida de los Incas hasta Roosevelt, en Villa Urquiza. Ese justamente es el tramo de Triunvirato donde están en construcción desde la época de Aníbal Ibarra la extensión de la línea B de subtes, que ha sido casi desfinanciada por el actual Gobierno y demorará varios años más.

En Garay, la idea es hacer doble mano el tramo el tramo de Entre Ríos a Lima, para que por allí vayan hacia Constitución los colectivos que hoy lo hacen por Brasil, que en ese segmento es angosta.

En cuanto a Gaona, se apunta a toda la extensión de la avenida, que atraviesa los barrios de Caballito, Flores y Floresta, desde el monumento del Cid Campeador hasta que se junta con la avenida Juan B. Justo.

Algunas de las líneas que transitan por Gaona, y que vuelven hacia el lado del Centro por las calles de los barrios, son el 99, el 106 y el 181, que de esa manera podrían ir y volver por la avenida.

"Me parece inteligente porque es una política de uso más intensivo de las avenidas existentes. Al pasar más colectivos y menos autos, es más la gente que usa la avenida", dijo a este diario el arquitecto Andrés Borthagaray, del Instituto para la Ciudad en Movimiento.

En cambio, el legislador Sergio Abrevaya (Coalición Cívica), integrante de la comisión de Tránsito, cuestionó las medidas: "Macri está obviando la presentación de un plan integral de tránsito y opta por estas medidas improvisadas e inconsultas".

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