Táctica y estrategia en la agenda de campaña

Muchos de los candidatos proponen mejoras en educación, ciencia, seguridad y derechos sociales. Pero ¿es real el interés por esos temas o se usan para seducir al electorado? Radiografía de las problemáticas y planteos de los principales partidos
Muchos de los candidatos proponen mejoras en educación, ciencia, seguridad y derechos sociales. Pero ¿es real el interés por esos temas o se usan para seducir al electorado? Radiografía de las problemáticas y planteos de los principales partidos

Es sabido que la política y la guerra siguen los mismos principios: ejércitos beligerantes, cada uno con estrategias de batalla pensadas en base a sus debilidades y fortalezas, haciendo uso de los recursos; aplicando distintos estilos y con el mismo objetivo: vencer al enemigo. Todos los planes se despliegan en un lugar y un momento clave: el campo de batalla.

De acuerdo a la mirada de Julio Burdman, politólogo y director del Observatorio

electoral Latinoamericano, en esta campaña que esta llegando a su fin se pueden identificar tres estrategias: la del oficialismo que defiende su gestión, "pero tiene los temas licuados"; el Pro que se basa en la problemática de la inseguridad; y la del Frente Cívico que lleva una agenda antioficialista y "hace hincapié en cuestiones institucionales criticando modalidades legislativas".

Burdman reconoció esas clasificaciones, aunque admitió que "la próxima elección es más estratégica y no apunta al debate sobre temas legislativos", y aseguró que "los debates sobre problemáticas cotidianas, que pueden transformarse en proyectos de ley, pasaron a un segundo plano".

"Lo principal es cómo cada candidato se posiciona frente al oficialismo, pero en cuanto a temas esta campaña está vacía de contenidos", estimó el politólogo.

Burdman cree que la clave está en pensar cómo se va a organizar la oposición una vez que llegue al congreso, y cómo lo hará el oficialismo. "La oposición no tienen verdadera intención de legislar, van por las presidenciales, y cuando lleguen a las cámaras no harán demasiada acción legislativa", aseguró.

"El oficialismo va a perder un 10 por ciento en diputados, entonces habrá que pensar cómo se va a configurar la oposición, si va a quedar como un grupo coordinado o va a ser caótico", lo que no tendría sentido, porque "para ganarle a los K hace falta que se unan y así poder cambiar los temas de la agenda legislativa".

Las declaraciones del director del Observatorio electoral Latinoamericano, reafirman aún más las similitudes entre la guerra y la política: para vencer al enemigo se deben entablar alianzas, y muchas veces esa estrategia es determinante en la victoria o en la derrota.

Makeup electoral

En Argentina, el marketing político irrumpió en las campañas electorales del año 1983, en las que se consagró a Raúl Alfonsín presidente de la Nación. Desde ese momento el uso (y abuso) de estas herramientas pasó

a ser fundamental, principalmente para las campañas nacionales y provinciales que deben proyectar estrategias de comunicación, a fin de captar electores a través de los medios masivos.

"Una de las características de las campañas actuales es la falta de discusión en torno a los contenidos, y la falta de debate en cuanto a ideas", explicó a Hoy Bárbara Bravi, politóloga y docente de la Universidad Católica Argentina (UCALP).

"En este contexto, los publicistas apuntan a la creatividad y originalidad en la manera de transmitir el mensaje, disimulando muchas veces la falta de profundidad en los proyectos", explicó la licenciada en Ciencias Políticas. Y aclaró que, como efecto de esta estrategia propagandística, "el candidato es el mensaje, y se está vendiendo nada menos que a sí mismo".

Bravi enfatizó en que, a pesar de la falta de contenidos en la discusión, los ejes de campaña, plataformas o programas reflejan de manera fiel una respuesta a las inquietudes de los ciudadanos. "En este caso, las encuestas cumplen un rol práctico ya que permiten a los candidatos saber qué temas son prioritarios para la sociedad".

El relato de la licenciada, miembro del IRI (Instituto de Relaciones Internacionales) de la UNLP, retrata una vez más las semejanzas entre la guerra y la política. "El FpV tiene, dentro de su estrategia de medios, la firme postura de no brindar conferencias de prensa ni asistir a entrevistas en ningún programa de televisión, a diferencia de sus mayores opositores (CC y PRO) que aprovechan cada oportunidad mediática para hacer llegar su mensaje a la audiencia".

La estrategia bélica dependerá del grupo armado, y cada cual desplegará la que crea más conveniente, pero todas son válidas cuando el objetivo es vencer al enemigo, hasta las que resultan poco creíbles.

"La estrategia del FpV se apoya en la valoración positiva del modelo de crecimiento económico del Gobierno de Kirchner, con proyección al tema social

y de obras públicas, neokeynesianismo como lo llaman, y se busca la profundización del mismo con algunos ajustes", explicó Bravi.

En relación al PRO, la licenciada estimó que lograron una buena instalación mediática, centrada en polarizar la elección con el FpV desplazando al Acuerdo Cívico y Social a un tercer puesto.

En cuanto a la estrategia del frente liderado por Elisa Carrió, "responde a una búsqueda de honestidad y ética pública connotándose claramente como la alternativa honesta, y denotando la corrupción que le asignan los líderes de este espacio al oficialismo", expresó Bravi, que concluyó el diálogo con Hoy advirtiendo

que "no se confundan los electores, lo que buscan los candidatos no es solamente su voto, sino consolidar un espacio de poder".

Tácticas partidarias del Acuerdo Cívico

El Acuerdo Cívico intenta poner de manifiesto que es un frente sólido, con una lucha histórica que lo acredita para triunfar. Tiene trayectoria y unión verdadera, por lo que sería la única alternativa distinta. Los planes bélicos de esta campaña han consistido en atacar con munición gruesa al PJ disidente y al Frente para la Victoria, a quienes acusa de ser lo mismo. "Cambio seguro", reza su lema electoral, mostrando que no hay otros intereses entre los candidatos que las convicciones ideológicas y el compromiso por transformar la realidad social del país.

"Nuestros programas de gobierno van a ser la plataforma más constituida de propuestas de cara a las presidenciales, pero queremos demostrar en 2009 que somos la alternativa más sólida y que se encuentra equidistante de las alternativas del PJ 1 y PJ 2 que nos implantan en la provincia de Buenos Aires", proponía Margarita Stolbizer, candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, del Frente Cívico, el pasado 5 de mayo en campana. Estas declaraciones reflejan la táctica electoral que despliega el partido liderado por Elisa Carrió.

Otro de los temas a los que hacen constante referencia es al campo, como el "sistema productivo" desbastado por el Gobierno, inclusive, el Acuerdo Cívico lleva candidatos que son dirigentes agrarios.

Uno de los reclamos de este frente es el de mayor independencia institucional, que no encuentran en la gestión K, en post de la eliminación de todo tipo de presiones entre los tres poderes.

Estrategia K en la recta final

La táctica bélica del Frente Justicialista para la Victoria, se basa en imponer la idea de que hay un "modelo de país instalado en los últimos siete años", y para seguir con él hay que votarlos. ¿En qué se basa el "exitoso" modelo en cuestión? Es un esquema económico neodesarrollista, que pone énfasis en el mercado interno y apuntaría a la distribución del ingreso".

"Vamos a ganar para profundizar el modelo y a seguir trabajando para lo que la gente necesita", decía Néstor Kirchner en su primera actividad oficial de campaña. "Queremos profundizar lo que hemos hecho estos siete años y seguir trabajando por toda esta gente que lo necesita", aseguró en el acto.

Otra de las tácticas bélicas-electorales fue "el caos o yo". El plan se basó en instalar la idea de que el oficialismo representa la única posibilidad de paz en el país. "Que voten lo seguro", decía Scioli, candidato a diputado nacional por el FpV, en el programa de la "Chiqui" Legrand, mensaje que remite al famoso dicho "mejor malo conocido que bueno por conocer".

Otro de los frentes abiertos por el Encuentro Popular para la Victoria, FpV en Capital Federal, es la redistribución de los ingresos. "Para que haya menos pobreza, hay que trabajar por la distribución de la riqueza", pronunció el candidato a diputado nacional por el oficialismo, Carlos Heller.

El kirchnerismo, como es lógico, no tiene una visión tan apocalíptica de la situación argentina, y en muchos casos acusó a los medios de instalar la sensación de caos generalizado. ¿Esto es producto del optimismo, o será que todos miran a través distintas lupas el país y lo dibujan a su imagen y semejanza? ¿Es posible ver tantas Argentinas (la segura, la insegura, la transparente y la corrupta) en un sólo país?

La guerra Pro

Como en cualquier enfrentamiento bélico, los mensajes son una de las estrategias principales de una campaña. Lo que un candidato y un partido dicen, con o sin palabras, son la esencia de la oferta política. Unión-Pro, uno de los partidos beligerantes, que lleva como candidatos a diputados nacionales a Francisco De Narvaéz y Gabriela Michetti, tiene una de las visiones más preocupantes de la actualidad, y sobre ella despliega su estrategia: la inseguridad, que constituye su caballito de batalla, y hasta armaron un "mapa de la inseguridad". Otra de las tácticas a través de las cuales intenta instalarse en los medios es mostrando la falta de transparencia oficial, por eso propone "contar los votos nosotros mismos". Michetti, que encabeza la lista a diputados nacionales, apunta a la integración: "A partir de que Macri asumió, la ciudad comenzó a aplicar políticas de inclusión y hoy hemos quintuplicado las personas con necesidades especiales que trabajan en la administración pública y hemos logrado ubicar a centenares en la actividad privada".

La cuestión de imagen, por semejanza o diferencia con el enemigo, también forma parte del enfrentamiento. Por eso Michetti renunció a la vicejefatura de Gobierno, para diferenciarse de las candidaturas testimoniales con marca K. Por otra parte, y en relación al rechazo de la Junta Electoral contra cinco candidatas del Pro, los representantes del partido desplegaron una nueva estrategia mediática/bélica: aseguraron que el kirchnerismo tiene todos los poderes comprados, y que es evidente la falta de transparencia en la gestión.

La disputa desde las segundas líneas

Además de los principales tres partidos, que suelen salir en cualquier comunicado mediático de la "guerra electoral", hay otros grupos beligerantes que, con menor aparición en la prensa, también tienen su propia estrategia.

La agrupación Nuevo Encuentro, liderada por Martín Sabatella, actual intendente de Morón, propone profundizar y dar otro cauce al modelo K. Sus críticas no son tan duras como la de otros opositores, esto se debe a que hasta el año pasado Libres del Sur, que integra Nuevo Encuentro, formó parte del oficialismo,

Bajo el lema "no todo es lo mismo" propone profundizar las medidas del gobierno K y, a la vez, generar más independencia y transparencia.

"Gran parte de la dirigencia progresista, nacional, popular y democrática integra estas listas que Nuevo Encuentro postula para representar a la sociedad bonaerense en el Congreso, la Legislatura y en cada uno de los Concejos Deliberantes", aseguró su líder, y agregó: "Es posible y urgente la construcción de una Provincia y un país más justo y democrático". Estos dichos evidencian la estrategia de Nuevo Encuentro: asegurar que su lucha apunta a conseguir más justicia, participación social e igualdad.

El ejército Proyecto Sur, del candidato y cineasta Pino Solanas, abre un nuevo frente de batalla en Capital Federal: el uso de los recursos naturales, y propone un plan integral de transformación. "Es posible relanzar las industrias públicas, crear miles de puestos de trabajo y generar todas las ingenierías para que nuestros muchachos y chicas no tomen las valijas para irse al extranjero. Muchas veces nos encontramos con respuestas que tienen que ver con un sentimiento de derrota y resignación que se inculcaron en estos años", declaró Solanas en plena campaña.

Comentá la nota