Con susto, Barcelona pasó a las semifinales de la Copa del Rey.

Con susto, Barcelona pasó a las semifinales de la Copa del Rey.
Barcelona superó de local por 3-2 al Espanyol, con el que había igualado sin goles en el duelo de ida, y avanzó a semifinales de la Copa del Rey al igual que Sevilla, que eliminó agónicamente a Valencia, último campeón.
El equipo de Josep Guardiola había sacado clara ventaja, pero se "durmió" y permitió la reacción de los conducidos por el argentino Mauricio Pochettino, que quedaron a un gol de lograr la hazaña y terminaron con diez por la expulsión de Daniel Jarque en el final.

Barcelona ganaba por 3-0 en el Camp Nou, jugando con una formación integrada por varios titulares y algunos suplentes, pero la diferencia en vez de jugarle a favor casi termina jugándole en contra.

Lo que parecía un paseo casi terminó siendo una pesadilla para el local, que contó con el argentino Lionel Messi en la cancha, pues Espanyol, que casi no había llegado al arco, descontó primero y se puso luego a tiro del empate que le hubiese dado el pasaje a semifinales.

El juvenil Bojan Krkic, a los 35' y tras un mal rechazo del arquero Cristian Alvarez ante un remate del brasileño Sylvinho, marcó el primero para Barcelona y aumentó a los 49' tras gran definición.

Fue picando la pelota ante la salida del arquero en un rápido contragolpe que agarró a contrapierna a la defensa del Espanyol, en una mala salida del equipo visitante.

Gerard Piqué a los 57' marcó el tercero del partido y el primero para él con la casaca azulgrana, tras anticipar de cabeza a su marcador en un centro del brasileño Daniel Alves que conectó ingresando por el segundo palo.

Cuando parecía todo definido, apenas un minuto más tarde, Coro descontó para el equipo "periquito" y José Callejón marcó el segundo a los 68' sumando incertidumbre en el local.

El susto fue tal que Guardiola mantuvo en cancha a Messi hasta el final y mandó al ruedo al goleador camerunés Samuel Eto'o, que hasta entonces había visto el partido desde el banco.

Barcelona sufrió pese a que dominó casi todo el partido y en el primer tiempo incluso le anularon un gol, a los 15', cuando en un tiro libre de Xavi Hernández encontró al islandés Eidur Gudjohnsen, quien conectó a la red en posición fuera de juego.

En el equipo "periquito" fueron suplentes el brasileño Nené y el argentino Román Martínez (no estuvo ni en el banco Nicolás Pareja), en tanto que en Barcelona ingresó a los 61' el uruguayo Martín Cáceres, por el lesionado capitán Carles Puyol.

Fue la primera derrota de Espanyol al mando de Pochettino, que debutó con el empate sin goles en el duelo de ida de la Copa del Rey, previo a la igualdad 1-1 con Valladolid de visitante, el domingo en la Liga.

Espanyol quedó afuera del torneo, cuyo título logró por última vez en 2006, mientras que Barcelona intentará consagrarse en la Copa del Rey por primera vez en once temporadas, pues alzó el título en 1998 al superar por penales en la final a Mallorca, su próximo rival en el certamen.

En el otro duelo de la jornada, que se jugó en el estadio Sanchez Pizjuán, Sevilla sacó pasaje con un gol en el último minuto de juego que dejó fuera de competencia al último campeón del torneo, Valencia.

Fue el que marcó el francés Sebastien Squillaci a los 90' para el equipo andaluz, que había empatado a los 35' con un tanto del también francés, de origen malí, Frederic Kanouté, luego de que Carlos Marchena abriera a los 7' el marcador para el equipo "che".

El 2-1 final clasificó al Sevilla, campeón de la Copa del Rey en 2007, gracias a los goles que marcó como visitante en el duelo de ida disputado hace una semana en la derrota por 3-2 frente al Valencia.

En el vencedor jugaron los brasileños Luis Fabiano, Adriano (hasta los 25') y Renato, que ingresó a los 61' por el argentino Aldo Duscher (no estuvo el uruguayo Javier Chevantón), mientras que en la visita ingresó el brasileño Edú a los 70'.

Valencia terminó pagando caro su actitud, pues tras ponerse en ventaja rápidamente intentó especular con el resultado ante un Sevilla que no bajó los brazos y logró un premio merecido por su búsqueda incansable.

El duelo de hoy, presenciado por unos 35.000 espectadores, resultó tan apasionante como lo había sido el choque de ida, con un marcador cambiante que se abrió imprevistamente en una de las primeras llegadas del visitante.

Fue en un tiro de esquina de Joaquín que Marchena conectó a la red libre de marcas, pero en lugar de empujar hacia adelante a Valencia, tuvo efecto contrario, pues fue Sevilla el que obligado salió a buscar el triunfo.

Por eso no extrañó que Kanouté, de cabeza, estableciera el empate parcial antes del final del primer tiempo, cuando Sevilla contó con una chance para darlo vuelta que no logró capitalizar Luis Fabiano.

Si lo hizo en el último minuto de juego Squillaci, que marcó el gol del triunfo que le dio la clasificación al equipo andaluz, rival en semifinales de Athletic de Bilbao, que sacó pasaje en la víspera al vencer 2-1 a Sporting de Gijón.

El equipo vasco había igualado sin goles en el primer duelo y por eso se clasificó, a diferencia de Mallorca, rival en la próxima ronda del Barcelona, que lo hizo empatando sin goles con Betis, al que había vencido 1-0 en el choque de ida.

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