Suspenden las vacaciones en Salud y los médicos trabajan hasta 36 horas

La pandemia de gripe A está poniendo a prueba al sistema sanitario, cuyos integrantes trabajan a destajo. La demanda de atención obligó a suspender las vacaciones de todo el personal (algo que está previsto en la ley de emergencia sanitaria) y hay médicos que están cubriendo guardias de 36 y hasta 48 horas. En hospitales y sanatorios se reorganizaron los francos y las camas de internación ya pueblan consultorios y quirófanos.
Si bien en la última semana bajó la cantidad de consultas, la realidad indica que los pacientes que recurren a los efectores lo están haciendo en un estado más complicado de salud, por lo que la mayoría está necesitando internación.

   A la crítica situación se suma el ausentismo laboral del propio personal sanitario: 30 por ciento, cuando lo normal para la época invernal es 10 por ciento. Esto, sin contar las licencias que se otorgaron a quienes están embarazadas y aquellos que tienen familiares que integran grupos de riesgo y fueron exceptuados de concurrir al trabajo.

   Ante este panorama, hay que cubrir los puestos vacantes. Desde la provincia y el municipio señalaron que se contrató personal, pero admitieron que "resulta sumamente complicado conseguir médicos especializados para cubrir guardias".

En emergencia. La escasez de profesionales se está sintiendo básicamente en las guardias pediátricas. El gobierno provincial incorporó profesionales. "Además, el personal médico está trabajando horas extra", puntualizó el coordinador de Salud provincial del nodo Rosario, Lelio Mangiaterra.

   En el Hospital Provincial, por ejemplo, se sumó un médico a la guardia y ahora son dos. Hasta la semana pasada, el único que había atendía un promedio de 170 pacientes por día. Ahora, entre los dos profesionales hacen guardias de 24, 36 y hasta 48 horas.

   En los servicios municipales, como en las áreas de terapia intensiva y la guardia del Hospital de Niños Víctor J. Vilela y del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), "se tomaron entre 40 y 50 reemplazantes por la pandemia. Además, el personal de planta hace horas extra", puntualizó el secretario de Salud Pública municipal, Luis Dimenza.

Reorganización. La gripe desarmó todas las estructuras. Los centros de salud y los hospitales tuvieron que reorganizar la logística de funcionamiento. Los quirófanos se transformaron en salas de internación y los especialistas fueron desalojados de sus consultorios, donde se pusieron camas. En la guardia también sumaron internados.

   La Secretaría de Salud Pública municipal cambió el eje de la atención y se puso énfasis en los centros de atención primaria para evitar el congestionamiento de pacientes en los hospitales. "Los dispensarios reprogramaron las consultas, con lo cual funcionan como 50 guardias más en la ciudad con personal especializado", indicó Dimenza.

   En tanto, se suspendieron todas las cirugías programadas y los turnos para consultorios externos. El mes que viene, los efectores tendrán que rearmar la grilla con cientos de consultas para volver a poner día y hora a cada paciente.

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