Suspenden a empleados de la industria frigorífica

Asustados por la crisis financiera internacional, los consumidores europeos comenzaron a restringir el consumo de carnes y esto ya empezó a afectar en forma directa a más 1500 trabajadores de la industria frigorífica de la Argentina.
En el escenario de la crisis financiera los importadores europeos rompieron contratos firmados en los últimos días y renegociaron bajas en el precio de la carne de hasta el 30 por ciento. Esto provocó la suspensión de empleados y adelantos de vacaciones.

Según el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne y sus derivados del Gran Buenos Aires y zona sur de la Provincia de Buenos Aires (Sicgba), el sector ya suma 680 empleados suspendidos, y 700 con adelanto de vacaciones. Además hay unos 400 trabajando con garantía horaria. Entre algunas de las empresas que aplicaron estas medidas, el gremio mencionó a Finexcor, Premium Beef, Runfo y Comint.

"La crisis internacional asustó a los consumidores europeos y eso nos afecta", dijo Jorge Torelli, gerente del frigorífico Mattievich, a La Nacion.

El secretario general de Sicgba, Adolfo Etcheun, sostuvo: "Se rompieron muchos contratos hechos con la Unión Europea. La tonelada de carne, que se vendía entre 15.000 y 20.000 euros, se está renegociando ahora entre 11.000 y 14.000".

Para Etcheun, la mala situación del sector se empezó a profundizar la semana pasada. Además del factor internacional, el sindicalista dijo que el mercado interno está saturado de carne. "Estamos llenos de carne por todos lados y no podemos vaciar el espacio físico para seguir produciendo", explicó.

Etcheun adelantó que hoy se presentarán en el Ministerio de Trabajo a pedir un subsidio 1000 pesos para los trabajadores suspendidos. La semana próxima planean una movilización frente a la Secretaría de Agricultura y a la Oficina de Control del Comercio Agropecuario (Oncca).

En tanto, desde la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus derivados, admitieron la gravedad de la situación de las exportaciones pero informaron que no fueron notificados de una situación masiva de suspensiones.

José Fantini, secretario general, sostuvo: "Europa está dejando de comprar carne y Estados Unidos, cuero: esto va a repercutir en los trabajadores".

La exportación de cueros a Estados Unidos ?que se usan para tapizados de auto y zapatillas? representa, para algunos frigoríficos, hasta el 80 por ciento de sus ganancias.

Torelli dijo que Rusia, que suele adelantar el pago de un 20% de la operación antes del envío, prefiere perder el adelanto si no hay una renegociación de precios. Además, algunas cadenas de hoteles internacionales redujeron la cantidad de menús que incluyen carne. "Los importadores están sobrestockeados, no pueden vender y por lo tanto no nos compran", explicó Torelli.

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