VW suspende a 1.500 obreros hasta febrero

Es por la abrupta caída de ventas de sus dos modelos de cajas de cambio. Cuenta con stock para unos tres meses.
El daño que ocasionó la crisis financiera internacional a la industria automotriz es inconmensurable. Hace apenas nueve meses, el 23 de abril de 2008, Volkswagen anunciaba una inversión de 100 millones de dólares para su planta cordobesa, con el objetivo de duplicar su producción de cajas de transmisión, actividad que sumaría 500 nuevos puestos de trabajo.

Ayer, la empresa debió firmar en la Secretaría de Trabajo de la Provincia la suspensión de 1.500 operarios hasta el 2 de febrero por la abrupta caída de las ventas en sus mercados mundiales. El contraste eriza la piel de sindicalistas, ejecutivos y funcionarios, sobre todo por un dato que nadie maneja: en qué momento la demanda de vehículos retornará a un piso que permita funcionar con cierta normalidad.

Los trabajadores suspendidos pertenecen al área de producción y en el esquema original debían volver ayer a sus puestos tras las vacaciones que comenzaron el 29 de diciembre. Los operarios de la línea de caja MQ200 debían regresar ayer y los de la MQ250 el próximo lunes 26. Ahora todo pasó para el 2 de febrero y mientras tanto percibirán el 75 por ciento de los haberes caídos, indicó Daniel Miranda, secretario Gremial del Sindicato de Mecánicos (Smata).

Las razones de estas suspensiones masivas están a la vista. La empresa guarda en stock unas 100 mil cajas de transmisión, número equivalente a tres meses de trabajo. En su momento de mayor actividad, la fábrica de camino a San Carlos montaba 38 mil cajas de cambio por mes.

Fuentes de la empresa consultadas por La Voz del Interior indicaron que la caída de los mercados externos es "prácticamente total. Necesitamos esperar que se recupere la demanda para que la fábrica vuelva a funcionar", expresó el interlocutor vía telefónica.

Cuando se anunciaron las inversiones y la ocupación de 500 operarios nuevos (que en parte cobrarían con un subsidio provincial), las autoridades de VW, entre ellas su presidente, Victor Klima, puntualizaron que para julio de este año el establecimiento debía estar en su máximo nivel de producción y proyectaba un promedio anual de un millón de cajas; 80 por ciento destinadas a la exportación.

"Se supone que el 2 de febrero la planta recobraría algún tipo de ritmo porque para esa fecha ya habrá salido una parte del stock", indicó Miranda.

En su planta de Puebla, México, la firma germana también paró por completo desde ayer sus actividades hasta mañana miércoles. Ese establecimiento cuenta con 9.500 trabajadores en total, que recibirán la mitad de su salario. Las razones del parate son idénticas: el derrumbe de la demanda. En el país azteca VW produce 450 mil vehículos, casi el 80 por ciento del total de la Argentina, contando todas las marcas.

Con VW la industria automotriz cordobesa acumula 2.500 suspendidos. A los 1.500 conocidos ayer se agregan otros 500 de Iveco y otro tanto de la planta de Renault en Santa Isabel, que entrará de vacaciones en febrero.

Fiat monta el plan auto. Mientras tanto, la vuelta a las actividades de la planta de Fiat en Ferreyra presenta dos perfiles diferentes. El sector de motores (FPT) está produciendo con normalidad, indicaron fuentes de la compañía, mientras que los 1.500 operarios del sector de montaje de automóvil se reintegran lentamente a medida que vuelve a funcionar la línea.

La empresa proyecta comenzar a fabricar los automóviles destinados al plan de créditos impulsado por el Gobierno nacional. Se trata de los modelos Palio y Siena, en tanto que el Fiat Uno, el más barato del programa oficial, es importado de Brasil.

La marca cuenta con unas 500 consultas para la compra de los tres modelos con el esquema de financiamiento planteado a nivel oficial. En el caso de los producidos en Córdoba se aplicará una línea con detalles diferentes a la gama habitual del mercado comercial, a fin de poder mantener los precios dentro del convenio.

Comentá la nota