Surinam no es buen sitio para ser minero y brasileño

Un homicidio en la ciudad de Albina, en el norte de Surinam, volvió la furia de la población local contra la pequeña comunidad de trabajadores mineros llegados de Brasil, que hasta ayer registraba al menos 14 heridos, la mitad de ellos de gravedad.
Las golpizas en represalia por el crimen cometido supuestamente por un brasileño obligaron a que el Ejército surinamés intervenga para vigilar el traslado de los heridos y de otros 81 de sus compatriotas hasta un hotel de la capital, Paramaribo, confirmó el embajador brasileño en Surinam, José Luiz Machado e Costa.

"Las relaciones entre los brasileños y los ciudadanos locales siempre fueron excelentes y es la primera vez que esto pasa", relató el diplomático, que negó la información publicada por medios de prensa de Paramaribo sobre la presunta muerte de una brasileña embarazada, pero confirmó que la mujer perdió a su bebé y se encuentra entre los siete heridos de gravedad.

La antigua colonia holandesa de Surinam ubicada al norte del territorio amazónico brasileño, es un país de medio millón de habitantes, en el cual residen entre 15.000 y 18.000 brasileños, la mayoría "garimpeiros", dedicados a la búsqueda artesanal de oro en los ríos de la región fronteriza. "La ciudad de Albina, en la frontera con Guayana Francesa, tiene minas de oro que emplean brasileños migrados ilegalmente", explicó el Ministerio de Exteriores en Brasilia.

Todavía hay confusión sobre el paradero de supuesto asesino. El embajador dijo que fue arrestado por la policía local, pero el ministerio asegura que sigue prófugo.

Un águila de dos cabezas piensa en cómo salvar el planeta

Después de un año de acercamiento político y comercial entre Brasil y Francia, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva hizo público su respaldo a la propuesta de su colega francés Nicolas Sarkozy, de crear una Organización Mundial del Medio Ambiente, que vigile y aconseje sobre medidas contra el calentamiento global. El canciller brasileño Celso Amorim ofreció oficialmente, a nombre de Lula, a la ciudad de Río de Janeiro como posible sede para el hipotético organismo y calificó como "buena" la propuesta de Sarkozy. Además, manifestó que la organización deberá velar por "el desarrollo sostenible" y formar parte de la ONU.

La idea crear un organismo internacional específico para temas medioambientales surgió de un encuentro en París, entre ambos presidentes. En la reciente cumbre climática de Copenhague, Lula y Sarkozy plantearon propuestas de reducción de gases de efecto invernadero y criterios de financiamiento para el fondo global que debería costear programas de mitigación de la contaminación, pero sus iniciativas no estuvieron incluidas en el acuerdo final que promovió el presidente norteamericano Barack Obama.

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