"Por supuesto que me gustaría ser candidato a gobernador en 2011"

El titular del bloque kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, confirmó que tiene entre sus miras volver a correr por la Gobernación santafesina en 2011 (ya lo había intentado en 2007) y destacó el invicto oficialista logrado en cuatro años en la Cámara baja.
Estatización de las AFJP y de Aerolíneas Argentinas, regulación de medios audiovisuales y la reciente reforma electoral fueron las leyes de fondo que le tocó operar. Hasta comandó la media sanción de la resolución 125, de retenciones agropecuarias, luego frustrada por el Senado.

   El legislador rosarino, reelecto el 28 de junio, cuando resultó tercero en Santa Fe, se pronunció en contra del aumento de impuestos que propone el gobierno de Hermes Binner, en momentos en que los siete votos de diputados de su sector resultarían decisivos para el éxito o fracaso en la Legislatura santafesina. El reutemismo, la otra pata, rechaza la reforma tributaria.

   —Se aproxima el recambio del 10 de diciembre, ¿hoy cómo se siente tras el éxito de la reforma electoral el miércoles pasado?

   —La verdad es que estamos muy contentos; es una buena ley, que fortalece el sistema de partidos, legitima a los candidatos con una elección previa (la interna) y transparenta el financiamiento de las campañas. Haber terminado cuatro años de mandato como presidente del bloque oficialista y no haber perdido ninguna votación me llena de satisfacción, pero el mérito es de la bancada, que si bien el último año sufrió un achique en número no menguó en su nivel de compromiso. El miércoles logramos sentar 106 diputados del Frente para la Victoria y sumamos 30 diputados de bloques aliados.

   —Cuando comenzó el mandato en 2005, ¿cuántos eran los propios?

   —Ciento treinta.

   —A diferencia de otras votaciones, esta vez hubo caras largas en otrora aliados de centroizquierda, que sienten que la nueva ley, con sus exigencias, los puede terminar borrando del mapa (plantea que perderá la personería la agrupación que no alcance en dos elecciones consecutivas un mínimo del dos por ciento de los votos). ¿Les preocupa perder simpatías de ese sector?

   —Creo que la centroizquierda hizo una valoración errónea de la nueva ley. Insistimos, pero no terminó de entender el alcance positivo que le ofrece para zanjarle el histórico problema de la atomización que la hace marchar siempre con varias fórmulas. Este proyecto, camino al Senado, le posibilita resolver la cuestión en una interna y presentar un candidato más legitimado. Tampoco supieron sus dirigentes medir la cuota de equidad que propone en el financiamiento de las campañas, con pautas igualitarias para la aparición de los candidatos en radio y televisión.

   —¿Cuál es el premio de Cristina y Néstor Kirchner por cerrar los cuatro años invicto?

   —Ja, ja... No, no hay... lo que siento es una enorme satisfacción por la convicción del bloque que permitió superar los momentos difíciles.

   —¿Seguirá como titular el año que viene?

   —Casi con seguridad, sí.

   —¿Se está lanzando como candidato a gobernador de Santa Fe para 2011?

   —Me preguntan si me gustaría y contesto que sí. Ya fui precandidato en 2007 (compitió contra Rafael Bielsa y perdió en la interna abierta del PJ) y sigue siendo una aspiración, algo que me gustaría, por supuesto, pero no lo tomo como una obsesión ni mucho menos. Lo que tengo por seguro es que nuestra corriente será protagonista en la política santafesina en estos dos años y que agrupamos buenos dirigentes en todo el territorio.

   —Se empieza a palpitar aquí el tratamiento del presupuesto 2010 con un aumento de impuestos que el gobernador Hermes Binner propondrá a la Legislatura. Hay miradas al bloque alineado con usted, comandado por Luis Rubeo (h), tras haber ayudado al nombramiento del defensor del Pueblo y los directores del Enress. ¿Está de acuerdo con el incremento?

   —Ningún impuesto que grave la producción me parece positivo.

   —Lo que trasciende es que aparte de elevar el inmobiliario urbano y rural, la reforma pretende fijar ingresos brutos para sectores hoy exentos como la construcción, el campo y la industria.

   —Por eso. Me parece una medida inoportuna en un momento en que estamos terminando un año con mejores perspectivas que las que había al comienzo. Todos los estudios económicos avizoran un repunte de la economía en 2010 que ya empieza a notarse, por lo tanto no deberían impulsarse medidas que desalienten la producción y la creación de empleo. Sería contracíclico. Hay que garantizar las dos variables para potenciar la confianza y la rueda de la economía. El ejemplo está en el gobierno nacional, que creó la asignación universal por hijo, un plan que compromete unos 10.000 millones de pesos anuales sin recurrir a ninguna modificación tributaria ni crear nuevos impuestos.

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