La supremacía Kobe

Los Lakers campeones de la NBA proyectan más triunfos en un futuro inmediato; Bryant ganó su primer anillo sin Shaquille O´Neal, fue el mejor de la serie final y ahora pretende formar su propia dinastía
De la enorme cantidad de historias que se disparan por la 15» conquista de los Lakers tal vez ninguna resulte más interesante que la continuidad del equipo. La pregunta es: ¿Los Angeles está en condiciones de formar una nueva dinastía?

Esa palabra, dinastía, se usa seguido en la NBA. Por razones que no vale la pena discutir ahora, estamos acostumbrados a utilizar términos grandilocuentes con más facilidad que la que deberíamos. Es la historia la que le dará el encuadre justo a cada campeón. Los Celtics de Red Auerbach en los 60, los Lakers de Kareem y Magic Johnson en los 80, los Bulls de Michael Jordan en los 90. Fueron dueños de diferentes estilos que les permitieron prolongar conquistas por repetición y perpetuarse en la gloria de la competencia. Como se verá, son los nombres, hoy observados como leyendas, los que les dieron la identidad a esos grandes equipos.

Ese es el objetivo que persigue Kobe Bryant, uno de tantos jugadores señalados por la NBA para establecer una comparación con Michael Jordan, tal vez la joya más marketinera en la historia del negocio del básquetbol norteamericano. Pero lo más probable es que Kobe todavía no haya hecho lo suficiente para que el tiempo lo ubique con aquellos grandes.

El había ganado tres títulos con los Lakers, entre 2000 y 2002, pero ninguno sin Shaquille O´Neal. Este título les da otra dimensión a los deseos de Bryant, que aceptó: "Todo este tiempo oyendo el cliché de que «Kobe no puede ganar sin O´Neal» fue como una tortura china. La gotita de agua cayendo constantemente. Era bochornoso cada vez que lo oía. Espero no oírlo nunca más", dijo a AFP.

Es que además fue público el enfrentamiento entre ambos por tener la foto dominante en el cartel del espectáculo. El que ganó siempre la pulseada fue Shaquille, hasta que se fue, en 2002.

En las tres finales mencionadas, el MVP de los Lakers fue O´Neal. Kobe observó siempre la situación desde un rol secundario. Festejando por el título, claro, pero codiciando lo que se llevaba el gigante con cara de buen tipo y esa mueca por sonrisa que parecía una burla. Y por si fuera poco Shaq se dio el lujo de ganar un cuarto anillo, en 2005, con Miami. Otra afrenta a la casta de campeón de Kobe.

Anteanoche, Bryant se libró de uno de los reclamos multitudinarios. Conociendo su ambiciosa personalidad, ahora quedan otros desafíos: ¿podrá alcanzar los seis anillos de Jordan? Siempre se le pedirá algo más. Tal vez sea lo que le falte para que en los libros pueda leerse mañana eso de " los Lakers de Kobe" . Por lo pronto, Phil Jackson se animó a decir: "Tenemos un enorme futuro, porque todavía muchos de nuestros jugadores están en una etapa de crecimiento". En realidad, cuando dice "muchos" se refiere exclusivamente a Andrew Bynum (22 años y cuatro temporadas más de contrato por 58 millones de dólares) y Jordan Farmar (22 y tres años más por 6 millones).

Con la euforia, es difícil que Kobe use la cláusula que tiene para irse. Debe responder si sigue, pero tiene una opción por otros dos años por 48 millones. Serán agentes libres Lamar Odom y Trevor Ariza (se estima que al menos uno renovará). A Pau Gasol le quedan dos años (34 millones) y a Derek Fisher, uno más (5).

Y están los rivales que intentarán frenar a los Lakers. Sin subestimarlo, es difícil que San Antonio, aún con Tony Parker, Tim Duncan y Manu Ginóbili (último año de contrato), vuelva a ser una amenaza. Boston, cuando recupere de su lesión a Kevin Garnett, será peligroso, pero a Ray Allen y a Paul Pierce les queda sólo un año de contrato. Cleveland es una incógnita en la última temporada con vínculo con LeBron James. Orlando mantiene a Dwight Howard, Jameer Nelson y Rashard Lewis, pero puede perder a Hedo Turkoglu. Igual, da la sensación de que a los Magic les falta algo más para llegar a un anillo.

Es lógico pensar que los argumentos deportivos que llevaron a los Lakers a una justa coronación se repitan. Y el horizonte de cambios que se avecina en el resto de los equipos apuntala más la ilusión de Kobe y compañía.

Otra vez los disturbios

Pasa cada vez que un gran equipo obtiene una conquista importante en EE.UU. Varios fanáticos de los Lakers generaron disturbios en la ciudad y cinco policías resultaron heridos.

* Un líder más maduro, una de las claves Kobe Bryant libró varias batallas individuales con Shaquille O?Neal cuando eran compañeros. Hoy piensa distinto: "La clave fue la capacidad de Phil (Jackson) para unir a la gente. Lo más importante es el grupo, la unión, la química. Peleamos juntos para lograr esto", dijo ayer.

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