Los "superpoderes" vaticinan una polémica semana legislativa

El proyecto de ley de "Corrección Financiera y Fiscal" podría lograr media sanción. El mismo prevé que el futuro mandatario pueda renegociar la deuda correntina sin la posterior autorización del Parlamento provincial.
La de este miércoles será la última sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de la Provincia. Sin embargo, lejos de ser el clásico encuentro parlamentario previo a "las vacaciones", la reunión de los legisladores podrá tener ribetes polémicos a partir del tratamiento del cuestionado proyecto de ley de "Corrección Financiera y Fiscal", más conocido como el de los "superpoderes".

La iniciativa presentada por el bloque de legisladores radicales que responden al próximo gobernador, Ricardo Colombi, pretende que el futuro mandatario pueda renegociar las condiciones de las deudas que mantiene la Provincia con la Nación sin la necesidad de que la Legislatura correntina respalde tal refinanciamiento que, en la definición de los legisladores del Frente de Todos, significa un nuevo endeudamiento.

El texto del polémico proyecto prevé darle la potestad al electo mandatario para acordar quitas, esperas, remisiones y novaciones de deudas, tanto de capital como de intereses. También señala que los nuevos convenios pueden ser garantizados con la afectación de recursos provenientes de la coparticipación (principal fuente de recursos de Corrientes).

Al momento del ingreso del proyecto a la Cámara de Diputados, el 11 de noviembre, la iniciativa fue cuestionada por el frentetodista Armando Aquino Britos, quien la calificó de "inconstitucional". Para el legislador, Ricardo Colombi intenta obtener la suma de las facultades e incorporar la atribución de la autorización de toma de empréstito que le compete al Parlamento provincial.

El expediente rápidamente fue tratado en comisión, aprobado por dos votos de una comisión de cinco y en la última sesión fue girado a Prensa para que esta semana sea tratado por el cuerpo legislativo y logre media sanción.

Sin embargo, los diputados justicialistas observaron parte del proyecto y, tras reunirse con sus pares "ricardistas" y con el futuro Ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, presentaron algunas modificaciones.

Uno de los cambios que el justicialismo pretende incorporar plantea que el ingreso de fondos, que surjan de las renegociaciones de la deuda, sea destinado prioritariamente a la recomposición de los salarios de los estatales provinciales.

Otra propuesta de cambio señala que la autorización caducaría automáticamente el 31 de marzo de 2010.

Sin embargo, tales retoques no satisfacen al sector emparentado en el Frente de Todos, oficialismo hasta el 10 de diciembre.

Para este grupo de diputados, el proyecto no hace mención a la previsión presupuestaria para afrontar el pago de la amortización de capital y los intereses. Aseguran que el texto tampoco señala si se afectará, o no, el 25% de la renta. Agregan que, a pesar de los cambios propuestos por el justicialismo, la iniciativa sigue permitiendo la delegación de la facultad de control de la Legislatura en la figura del Gobernador.

"La Legislatura no puede aprobar de antemano un nuevo endeudamiento sin saber la magnitud del mismo", apuntó Aquino Britos, voz cantante del sector.

Lo que dice la Constitución provincial

El Artículo 19 de la Constitución provincial establece que "toda ley que sancione empréstitos debe prever una programación financiera que garantice la atención de los servicios de la deuda".

La Carta Magna correntina, en su mismo artículo, agrega luego que "no debe autorizarse ningún empréstito sobre el crédito general de la Provincia, ni la emisión de fondos públicos, sino mediante ley sancionada por dos tercios de votos del total de miembros de cada Cámara. En ningún caso el servicio de la totalidad de las deudas autorizadas debe comprometer más del 25% de la renta anual de la Provincia".

Aquino Britos respalda su denuncia de "inconstitucionalidad" del proyecto en que ninguno de estos parámetros se puede cumplimentar sin conocer los alcances de la reprogramación.

El debate será arduo y el futuro oficialismo seguramente buscará hacer valer la nueva proximidad del gobernador electo con el jefe nacional del Partido Justicialista, para obtener así el acompañamiento de sus legisladores provinciales, pero todo está sujeto a negociaciones para decidir las autoridades de la Cámara de Diputados, lugar al que el PJ local pretende ponerle su impronta desde el 10 de diciembre y para el que proponen que uno de ellos presida esa parte del Poder Legislativo.

Negociaciones para llegar a la refinanciación

Sin lugar a dudas, el futuro gobernador sabe que tiene pocos días para intentar un acuerdo que le permita refinanciar deudas y tener acceso a fondos frescos que le hagan sortear las dificultades que, dice, tendrá el mes venidero y los primeros 90 días del año que viene.

Ricardo Colombi también sabe que ni bien asuma será tiempo de hacer y que los correntinos no le darán la "luna de miel" que suelen tener los gobernantes, los primeros 100 días de gestión, porque este es su segundo mandato.

El equipo económico del mandatario electo también sabe que diciembre es un mes hipotecado, porque la obligación es pagar un sueldo y medio; y que enero, febrero y marzo no son los mejores meses en materia de giros automáticos nacionales. La plata abundante recién llega para los meses de abril y mayo cuando vencen las liquidaciones de la mayoría de los impuestos coparticipables.

Con sólo cinco legisladores propios en la Cámara de Diputados depende de circunstanciales alianzas para aprobar las leyes que necesita, para ello debe ceder a los pedidos de potenciales aliados y allí entran a jugar las variables políticas.

Por experiencia como legislador provincial también sabe que la fragmentación parlamentaria favorece las apetencias de las minorías allí instaladas y ese es el escollo que deberá enfrentar.

Los liberales pretenden seguir usufructuando el cargo de presidente en la Cámara baja, los justicialistas quieren romper el eje radical conservador que tan bien funcionó los últimos ocho años. La reunión con Néstor Kirchner prueba que a la hora de ser pragmático, Ricardo Colombi elige esa opción, aunque eso le cueste el enojo de sus aliados preelectorales, como ocurrió con la conducción nacional del radicalismo. Los celestes tienen el compromiso de la Presidencia legislativa desde cuando resignaron la Vicegobernación, pero el PJ tiene elementos para negociar el acceso a las fuentes de financiamiento y eso puede pesar mucho.

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