Los superpoderes, apenas un recurso comparados con los DNU

Menos del 5% del Presupuesto cambió con ellos. La norma fueron los decretos de necesidad y urgencia.
Hasta ahora, menos del 5% del Presupuesto Nacional fue cambiado recurriendo al párrafo del artículo 37 de la ley de Administración Financiera del Estado que ahora el Gobierno quiere modificar.

Ese artículo permite al Jefe de Gabinete disponer reestructuraciones presupuestarias que involucren a gastos corrientes, de capital y aplicaciones financieras y distribución de las finalidades, pero dentro del total aprobado por cada ley.

En cambio el jefe de Gabinete puede ampliar las partidas del Presupuesto por facultades de la ley de Presupuesto, en la medida en que sean financiadas con incrementos de los recursos propios.

A su vez, el artículo 37 precisa que las modificaciones que afecten el total del Presupuesto requieren la aprobación del Congreso.

Por estos motivos el grueso de las modificaciones se fueron realizando a través de los Decretos de Necesidad y Urgencia, que tienen fuerza ley, soslayando al Parlamento, o por autorizaciones ordinarias fijadas en el Presupuesto Nacional.

Según los Informes de ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública), durante 2007, el Presupuesto fue ampliado en más de $ 34.000 millones.

Casi $ 19.000 millones -más del 50%- se modificó a través de DNU, otros $ 16.000 millones por las atribuciones de la ley de Presupuesto y apenas $ 4.200 millones apelando al artículo 37 que permite al jefe de Gabinete reestructurar el Presupuesto dentro del total aprobado.

En 2008 las ampliaciones fueron mayores ya que sumaron $ 41.000 millones por encima del Presupuesto aprobado por el Congreso. En este caso, los cambios por medio de los DNU fueron más amplios porque totalizaron $ 36.000 millones. Por el articulo 37, el incremento del gasto en detrimento de otras partidas fue de unos $ 4.000 millones.

En todos esos años, el Gobierno logró que el Congreso aprobara un Presupuesto con estimaciones muy bajas de crecimiento. Así, los ingresos esperados y contabilizados en el Presupuesto resultaban inferiores a los reales, y luego a través de los DNU el Ejecutivo podía distribuir la recaudación excedente sin la aprobación previa del Parlamento.

Este año, las cosas son distintas porque por la crisis internacional y la recesión interna los recursos se están ajustando a las pautas del Presupuesto y no hay ingresos excedentes que puedan ser ampliados.

Además, en lo que va de 2009, los cambios apelando al artículo 37 fueron menores, del orden de los $ 2.500 millones, y eso debido fundamentalmente al peso de la reasignación de $ 1.000 millones para afrontar los gastos por la pandemia de la gripe porcina, los que se compensaron con disminuciones de crédito dentro de la Administración Nacional.

En base a estas cifras, los especialistas señalan que el techo del 5% no tiene implicancias reales. La clave está en los DNU.

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