Al Superior no le entra bala

Aun cuando oficialmente no se dio a conocer el fallo, pudo saberse que con el voto a favor de Farizano, Rubín y Codello se dispuso rechazar el recurso extraordinario respecto a la apelación sobre el fallo que dispone la nulidad de la reforma constitucional, acogiendo el planteo del Fiscal General.
Poco pareció importar a los jueces correntinos que pertenecen al sector cuestionado del Superior Tribunal que la mismísima número dos de la Corte haya dejado en claro que avala absolutamente la idea de desdoblar el Ministerio Público, en línea con la decisión unánime adoptada en su momento por la Honorable Convención Constituyente.

El ala más dura de la Corte correntina, corporizada en Rubín, Farizano y Codello, optó por dar otra señal preocupante al resolver que el fallo dictado no es susceptible de revisión por parte de la Corte, con lo cual a partir de ahora sólo le queda al Gobierno ir en queja al más alto Tribunal de la Nación.

De hecho que no pareciera una cuestión menor un pronunciamiento de estas características, en cuanto supone coartar la posibilidad de que la Corte pueda revisar el fallo para determinar si el mismo viola o no garantías constitucionales.

CUESTIÓN CLAVE

Una elemental cuestión ética hace que quienes estén convencidos de haber fallado conforme a derecho, den la oportunidad a la parte perdidosa de acudir a la instancia superior. No lo hicieron.

Aún así, el Gobierno estaría dispuesto a seguir el camino del recurso directo que, aunque más complejo, posibilita que la Corte abra la instancia extraordinaria, se avoque al caso, y pida la remisión de los autos principales.

HAY COSAS QUE NO SE HACEN. La comidilla de los jueces, y de quienes llegaron desde distintas provincias a la reunión regional organizada en el Hogar Escuela fue el tirón de orejas que a Farizano le habría dado nada menos que la número dos de la Corte Suprema. En el propio Superior hay jueces que ya no comulgan con el estilo frontal que muestra el Presidente.

EL CIELO PUEDE ESPERAR, LA CORTE NO…

Para la jueza Elena Highton, Farizano sería un atrevido

El paso de la número dos del más alto Tribunal de la Nación por Corrientes dejó mucha tela para cortar. La doctora Highton no habría tenido pelos en la lengua a la hora de calificar a los supremos correntinos, o al menos a una parte de la Corte provincial.

Ya en la mañana en que visitó la sede del Superior, no ocultó sus molestias por no ser recibida a la entrada del edificio, y tener que esperar en el Salón de Acuerdos a que de a uno vayan llegando los ministros, en lo que se interpretó como una descortesía para con la investidura de la Vicepresidenta 1ª de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En efecto. El viernes antepenúltimo, cerca del mediodía, la doctora Highton, acompañada por el ministro Fernando Niz, realizó una visita protocolar al primer mandatario provincial. Luego de ello, y antes de ir a la conferencia de prensa organizada en la Casa Lagraña, pasó por la ex Casa Nalda para reunirse con los integrantes del Superior Tribunal local. Ingresó al edificio junto a Niz, y debió esperar largos minutos en el Salón de Acuerdos hasta que llegaron.

Por la tarde, la sorpresa fue mayúscula cuando ya en el Hogar Escuela, al iniciarse las jornadas regionales, uno de los ministros excusó la ausencia del Presidente, quien por problemas de último momento no podría asistir.

Ahí la doctora Highton habría montado en cólera y sin justificar, lo que consideró un desaire no con ella sino con la propia Corte, habría deslizado que el Presidente era un atrevido.

Al día siguiente partió no sin antes dejar en claro, en términos genéricos, su posición favorable a la división del Ministerio Público sobre la cual, ahora, deberá expedirse el más alto Tribunal de la Nación, como intérprete final que es de la Constitución de la República.

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