SUPERCLASICO: 100% Fútbol

Misterio hasta última hora en las formaciones, alguna chicana, estrategias que cambian, árbitro en la mira... Boca-River, otra vez. El mejor espectáculo del mundo. Jueguen.
El fútbol no es sólo la pelota. Hay cientos de aspectos a su alrededor que hacen a esa totalidad que tantas pasiones despierta. El superclásico (lo de súper ya lo dice todo) ya está por encima de cualquier partido y hasta de los clásicos convencionales. Y el que se jugará esta tarde a partir de las 15, además de tener esa carga de 100 años de historia, rivalidad y pasión, cuenta con todos esos aspectos que permiten al juego alcanzar el 100% de sus posibilidades.

La paternidad. Lejos del primer cruce del año pasado, cuando después del verano 2008 estaban uno a uno, ahora hay uno que llega con una racha de 5-1 a su favor, con las espaldas bien anchas por el título en el cierre del año pasado y el presente en esta Copa Libertadores, con puntaje ideal en cuatro partidos. Y esa comodidad es la que le permite a Carlos Ischia sacar pecho una y otra vez, decir que con River le fue bien hasta en Chacarita y que de su rival no le gusta nada. Los 11 puntos que lo separan de Vélez es la cruz con la que carga este Boca, pero a la vez se repite lo del torneo pasado, cuando antes de salir a jugar estaba a la misma distancia del líder.

La obligación. Más medido en sus declaraciones, a pesar de haber recordado su vuelta olímpica en la Bombonera, Pipo Gorosito siente que es clave esta visita: su equipo necesita quedar bien parados en el torneo (que es en lo que mejor está su equipo) y afrontar entero, con la obligación de ganar, el partido por la Libertadores ante Nacional en Paraguay. Mal en el torneo y mal en la Copa sería complicado...

El misterio. Las puertas cerradas ayer en Boca y las incógnitas en River no tienen que ver tanto con esconder los movimientos como con la obligación de reemplazar titulares averiados. El problema con el que viene Riquelme (insiste con jugar y lo haría, aunque le aconsejan que no lo haga) le complicó la conformación del equipo a Ischia, quien dice tener diez titulares y sólo un puesto sin dueño, el que dejó Dátolo. Así, tenía dos vacantes por llenar, sin contar que Cáceres, Forlin, Battaglia y Vargas llegan con lo justo y debía estar atento a sus evoluciones. Y lo de River tiene que ver con lo mismo: los tres volantes por derecha (Augusto, Galmarini y ahora Barrado) son bajas y sólo le queda el chico Bou; y todavía no está definido quién juega del trío Buonanotte, Falcao (contractura en el aductor izquierdo) y Fabbiani. Tanto lo de Román como lo del trío millonario se define hoy.

Los esquemas. Ante estos inconvenientes, Ischia tiene a Gaitán como reemplazante de Riquelme, por encima de Gracián. La sociedad que pueden formar entre Chávez y Gaitán es lo que ilusiona al DT ante la ausencia de su principal estrella. El esquema, a pesar de los cambios, se mantiene. Mientras Gorosito está entre el 4-4-2 y el 4-4-1-1, el primero sin Buonanotte y dos puntas y el segundo con doble 5, Gallardo tirado a la izquierda, Buonanotte más suelto y uno de los dos delanteros.

En el ensayo de ayer, Pipo probó primero sin Buonanotte y con Fabbiani-Falcao como dupla y luego puso al Enano por el colombiano. Si Radamel está bien de la lesión, la duda es entre los dos restantes.

El duelo. En Boca, la dupla más pesada que forman Palacio y Palermo reapareció en la Copa ante Guaraní y repite justo esta tarde ante una defensa cuestionada, con Cabral con un blooper a cuestas frente a Gimnasia.

El debut. Daniel Vega, tercer arquero de Pipo, sal- vó a River de la derrota con Gimnasia LP y se ganó el derecho de cuidar los tres palos de La Boca. Forlin también debuta. Y el Ogro, si al final juega.

100% fútbol. Es lo que deseamos para este Súper.

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