Superblanqueo K: último round del año para los diputados oficialistas

La bancada kirchnerista está confiada en que podrá aprobar el proyecto en la Cámara baja. Concederían cambios en el recinto para sumar a los radicales K
Sobre el final de un año atípico para el kirchnerismo en la Cámara de Diputados, el bloque que conduce Agustín Rossi deberá poner en práctica una vez más el ejercicio que tuvo que aprender de apuro y con minuciosidad en el segundo semestre de 2008: la construcción voto a voto de una mayoría que, aunque sea en forma ajustada, le permita sancionar un proyecto de ley enviado por el Ejecutivo. En julio fueron las retenciones móviles a las exportaciones de granos; en agosto, la reestatización de Aerolíneas Argentinas; entre septiembre y octubre, el presupuesto 2009; en noviembre, la estatización completa del sistema previsional, y en diciembre llegará el turno del paquete anticrisis de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sin tiempo para construir consensos ni margen para introducir cambios tentadores al texto, la bancada del Frente para la Victoria (FpV) anticipa un escenario ajustado, aunque confía en que finalmente la votación le será favorable. Según cálculos optimistas, Rossi podría cosechar unos 133 votos en el recinto el miércoles, si lograse que la totalidad de sus 119 diputados y un puñado de aliados lo acompañen. Sin embargo, algunos legisladores del bloque oficialista con fama de independientes, como la bonaerense Graciela Camaño o la entrerriana María Cristina Cremer de Busti, mantuvieron en la última semana el perfil bajo y no se sabe aún cómo votarán.

Quienes sí acompañarán la moratoria impositiva, el blanqueo de capitales y el régimen de promoción y protección del empleo registrado serán los radicales K reunidos en el bloque De la Concertación. Para sumarlos, el oficialismo está dispuesto a conceder en el recinto modificaciones menores al proyecto de ley. “Nosotros vamos a acompañar con el voto, pero antes estamos intentando ver si podemos introducir algunos cambios. Para ello, el martes vamos a tener una reunión con algunos ministros y con autoridades del FpV”, explicó a El Cronista Gustavo Serebrinsky.

También votarían la ley los seis diputados santiagueños del Frente Cívico y los tres del Movimiento Popular Neuquino. Otro aliado, Ariel Basteiro, está dispuesto a acompañar la sanción en general. “Yo me inclino a votar en general y después objetar el título tres”, explicó el legislador a este diario, en alusión al apartado específico sobre blanqueo de capitales. Sin embargo el resto de su bloque, Encuentro Popular y Social, integrado por Victoria Donda, Cecilia Merchán y Vilma Ibarra, no adoptaría la misma postura. De hecho, Ibarra es vista como ex aliada devenida en crítica punzante y de ella los oficialistas esperan oír algunos de los cuestionamientos más duros.

La acompañarán en las críticas la Coalición Cívica, la UCR, el PRO, el Frejuli y los justicialistas disidentes, quienes apuntarán particularmente en contra de la repatriación de fondos. “Con total impunidad se presenta a la sociedad un sistema de blanqueo de capitales con el argumento de atraer más de diez mil millones al país. Es para blanquear capitales de la corrupción, el narcotráfico y la trata de personas. La peor de las maniobras”, denunció ayer la radical Silvana Giudici.

Para responderles, el argumento central de Rossi será que este es “un plan frente a la emergencia, para movilizar los recursos que no están aplicados a la producción”. El jefe del bloque K insistirá además en que el texto “no significa ningún tipo de amnistía” porque “están operables todos los institutos jurídicos y legales del Estado”.

Comentá la nota