El superávit fiscal volvió a caer: es un 85% menos que el año pasado.

Son datos del INDEC, de mayo. Las cuentas del Estado muestran el impacto de la crisis. Lo mismo pasó con el superávit comercial, que creció un 138%, pero porque las importaciones se redujeron casi a la mitad que en el mismo mes de 2008.
Los datos fiscales y comerciales de mayo trajeron noticias intranquilizadoras para el Gobierno a 9 días de las elecciones. Ayer se supo que el ahorro fiscal de mayo bajó 85% respecto del año anterior. Y si bien hubo un saldo favorable récord en la balanza comercial, esto fue posible porque las importaciones se desplomaron a casi la mitad, la mayor caída desde 2003.

De este modo se alimenta el círculo vicioso en el que la menor actividad económica genera menos importaciones; a la vez que la baja de la producción y del comercio desacelera los ingresos fiscales, lo que lleva las cuentas públicas a menores niveles de ahorro.

Es poco habitual que el Gobierno difunda juntas las cifras de superávit comercial y fiscal. Pero no fue sólo eso, también dieron a conocer las de balanza de pagos: en el primer trimestre se fueron del sistema US$ 4.313 millones.

El secretario de Hacienda Juan Carlos Pezoa anunció ayer que el Estado obtuvo un saldo positivo de $ 914 millones de pesos, 5.112 millones menos que hace un año. Así, la recaudación impositiva récord que se logró el mes pasado no se reflejó en el resultado de las cuentas fiscales. Sumando todos los ingresos públicos, el fisco percibió un 3% más que hace un año. En cambio, los gastos aumentaron 33%. Desde enero, el Tesoro acumula un superávit de $ 6.259 millones, casi 65% menos que en el mismo período del año pasado.

El Gobierno argumentó que el alza del gasto fue una "política fiscal activa para sostener la producción y el empleo". Hubo más transferencias a provincias, financiamiento de obras públicas y aumentos a jubilados y empleados públicos (ver pág. 4).

Para la consultora Prefinex, los ingresos bajaron por la desaceleración de los aportes a la seguridad social, que en mayo crecieron 23%, mucho menos del 52% que acumulan en el año.

Los gastos crecen porque la inversión pública subió 130% en mayo, cuando venía a un ritmo de 53,9% en el año. "Este salto podría explicarse por la cercanía de las elecciones", apuntan.

Si se excluyen los aportes de las ex jubilaciones privadas, habría un déficit primario de 132 millones de pesos en el mes y de 5.200 millones en lo que va del año.

Tal vez para apurar el mal trago de estas noticias, el Gobierno anticipó una semana los resultados de la balanza comercial. Las exportaciones cayeron en mayo 18% respecto del año pasado y llegaron a US$ 5.138 millones. Y las importaciones bajaron 49%, con un total de 2.660 millones. Esto generó un saldo positivo de US$ 2.478 millones, 138% más que hace un año.

La consultora Abeceb.com resalta que el acumulado desde enero es un 63% mayor al de los primeros cinco meses de 2008. "De esta manera, se disipan las dudas en torno a una proyectada contracción del saldo comercial para 2009", sostienen. "La caída de las importaciones se debe casi en su totalidad a una contracción real de las cantidades, mientras que las exportaciones caen más en precio", agregaron.

Las cifras de balanza de pagos también dejaron un saldo amargo. Entre enero y marzo de 2009, salieron del sistema financiero US$ 4.313 millones, en tanto los intereses y otros servicios insumieron US$ 2.482 millones. Toda esa salida de divisas se financió con los casi US$ 4.000 del saldo comercial, con préstamos financieros externos y con los ingresos de inversiones del exterior. Así apenas US$ 123 millones engrosaron las reservas del Banco Central, según los datos que ayer difundió el INDEC.

Con estas cifras, desde enero de 2007, la salida de capitales suma casi u$s 32.000 millones, absorbiendo todo el superávit comercial alcanzado en ese período.

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