El superávit fiscal se redujo en julio un 80,9 por ciento

Fue de $ 766 millones. Boudou justificó la caída en el impacto de la crisis.
Hay, pero cada vez es más flaco. El superávit fiscal, el bastión de la gestión kirchnerista, el condimento económico que, por excelencia lo diferencia del modelo de los '90, se encogió fuerte.

En julio pasado, el superávit fiscal fue un 80,9% más chico que lo que era en el mismo período del año pasado. El mes pasado, el excedente de la caja fiscal rozó los 766 millones de pesos. Sin embargo, aunque aún las cuentas son superavitarias, el saldo suena flaquísimo en comparación con el superávit que había un año atrás: en julio del 2008 era de 4.022 millones de pesos.

Por si fuera poco, el de julio fue el superávit más ajustado desde enero. E, incluso mirando el superávit financiero (es decir contando los pagos de los intereses de la deuda), también quedó flaco sobre el mismo período del 2008. El mes pasado fue de sólo 570 millones de pesos, los que contrastan con los abultados 3.242 millones de pesos de julio de 2008.

"Es el 80% menos, es cierto, pero nosotros decidimos seguir manteniendo la inversión en bienes de capital y en distribución del ingreso para evitar que la crisis fuera peor", se sinceró el ministro de Economía, Amado Boudou, en conferencia de prensa. Ayer dio dos: en la primer anunció un canje voluntario de parte de bonos de la deuda, una noticia que el mercado recibió con simpatía (ver pág. 10). Para su segundo encuentro con los periodistas, al filo de las 9 de la noche, se reservó la mala nueva.

El Ministro -quien antes del anuncio se reunió con la presidenta, Cristina Kirchner en la Casa Rosada para darle en vivo esa noticia- miró el vaso medio lleno a la hora de analizar la salud del superávit. Dijo que lo peor de la crisis pasó, y que julio "ha sido el mes más castigado".

Para adelante, Boudou fue optimista: "Estamos viendo ritmos de aceleración en la economía y tenemos todo el segundo semestre para recuperarnos".

El secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, quien también participó de conferencia, sin apartarse de su perfil estrictamente técnico se permitió una indirecta política. "El Estado Nacional, tal como cobra, distribuye, es automático", dijo en alusión a algunos gobernadores que denuncian atrasos en los giros de la Nación. Y señaló que en julio se distribuyeron por el fondo solidario (que se conforma con los recursos sojeros) unos 340 millones de pesos, que totalizaron 1.642 millones de pesos en lo que va del año.

Pezoa, considerado el ultra K del Palacio de Hacienda, también defendió a Aerolíneas Argentinas y, de manera implícita, le pegó a los ex operadores de la compañía, el grupo Marsans. Aclaró que todas las empresas públicas necesitaron aportes por $ 465 millones para funcionar en julio. Cuando se le preguntó específicamente por los gastos de la línea aérea estatal, admitió que tiene déficit (aunque evitó dar un número) pero señaló que el rojo aéreo "es infinitamente menor a lo que retiraba antes del país la empresa, que tenía ganancias extraordinarias".

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