El superávit se derrumbó en septiembre

Bajó un 93% con relación al mismo mes del año pasado. Boudou lo relativizó.
En setiembre, el superávit fiscal fue como un puñado de arena. Totalizó 223 millones de pesos, un 93,6% más flaco que en igual mes del año anterior. Es el resultado más modesto en lo que va de este año y también el más reducido si se mira toda la gestión K, en la que el saldo favorable en la balanza fiscal vino siendo uno de los bastiones políticos del Gobierno actual y el anterior.

"Seguramente veremos mañana (por hoy) en los titulares de los diarios que hubo una fuerte caída del superávit, que reconocemos, pero también estamos conformes con las políticas anticíclicas de este Gobierno para mantener el empleo", dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, en conferencia de prensa ayer por la tarde junto a los secretarios Juan Carlos Pezoa y Raúl Rigo.

Fue una charla de sólo 10 minutos, en la que no se permitieron preguntas. "En otros países afectados por la crisis hay déficit y nosotros tenemos superávit", señaló Pezoa.Y atribuyó la baja a los gastos en capital, es decir en inversiones públicas como la construcción de viviendas y de Atucha II.

De acuerdo con los datos oficiales, entre enero y septiembre de este año, el resultado primario fue de 8.696 millones de pesos. Aunque cada mes ingresan al Fisco ingresos extras. Por ejemplo, el Gobierno le pidió al Banco Central que le transfiriera 700 millones de pesos, la última cuota que tenía en su haber de las ganancias por cerca de 4.500 millones de pesos de 2008, tal como adelantó Clarín.

Según los detalles otorgados por Economía sobre ingresos corrientes, además de ese dinero obtuvo otros 116 millones de pesos adicionales, que habría aportado el Banco Nación, más otros 175 millones de pesos provenientes del PAMI.

En el equipo de economistas del Gobierno, miran con cuidado el desempeño del superávit porque, informalmente, admiten que las exportaciones no crecen a un ritmo tan acelerado como el que se esperaba hace unos meses. Es decir que la recuperación de las ventas no generaría la cantidad de divisas que esperaba el Fisco.

El bache fiscal de septiembre se habría producido por el sostenimiento de los gastos públicos para evitar el impacto de la crisis, como señaló Boudou; aunque también porque la recaudación volvió a acusar en ese mes el golpe de la Gripe A, que generó menos actividad.

De todos modos, según los datos oficiales, en lo que más se gastó el mes pasado fue en el pago de intereses de la deuda, que redondearon los 2.400 millones de pesos en ese mes.

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