Superávit comercial: fracaso nacional

La crisis económica originó un incremento del superávit, pero una caída del comercio exterior argentino del 25%. La mayor diferencia a favor se debe a la paralización de las industrias y a las restricciones del Gobierno a las importaciones, que impidieron aumentar la producción

La recesión económica que se vivió el año pasado trajo como consecuencia el crecimiento del superávit comercial, que alcanzó en 2009 la cifra récord de 16.980 millones de dólares. Sin embargo, lo que para el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es una buena noticia, en realidad esconde pésimos síntomas de la economía argentina. Una de las causas del saldo favorable es la caída en las importaciones, debido a la menor demanda de las industrias, que bajaron su producción, y por las medidas restrictivas que aplicó el Estado a los productos del exterior necesarios para el crecimiento de la industria nacional.

La balanza se hubiera equilibrado si las industrias hubieran tenido mayor actividad. En lugar de tener que rezarle a la cosecha de soja, la economía nacional se hubiese fortalecido en la producción de productos manufacturas y no dependería tanto del "yuyito", como le gusta llamar la Presidenta a la oleaginosa. Es decir que Argentina no exporta nada con valor agregado sino, principalmente, productos agrarios. Es por eso que el superávit del que habla Cristina es, en realidad, consecuencia de un fracaso.

De acuerdo a las cifras del INDEC, el volumen del comercio exterior de la Argentina se redujo un 25% en 2009 con respecto a 2008. El valor de las exportaciones e importaciones alcanzó a 94.521 millones de dólares, a partir de ventas por 55.750 millones y compras por 38.771 millones, según las cifras oficiales. Mientras, el de 2008 fue de 127.447 millones de dólares, a partir de exportaciones por 70.021 millones e importaciones por 57.423 millones.

El superávit comercial de 2009 se consiguió por el "desplome" de las importaciones, que se redujeron 32% respecto de 2008 y las exportaciones "mostraron la peor caída desde 1975", al descender 20,4% en 12 meses, aclaró un estudio de la consultora Ecolatina.

A pesar de que la producción agropecuaria también cayó producto de la fuerte sequía que sufrieron gran parte de los campos productivos argentinos, entre otros factores, el director Ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Alfredo Rodes, aclaró a Hoy que "la participación de la producción agraria en la balanza comercial siempre ha sido importante, aunque en 2009 no llegó a los niveles de 2008".

Por su parte, el economista de la consultora Abeceb Mauricio Claverié, explicó a este diario que el superávit se da por "una combinación de factores", entre ellos "la caída del nivel de actividad y la menor demanda industrial".

Según Claverié, la producción del complejo oleaginoso, en el que la soja representa el mayor porcentaje, es determinante en el aumento de las exportaciones y en el dinero que ingresa al Gobierno en concepto de retenciones". El especialista en comercio exterior aclaró que en condiciones normales representa el 20% de las exportaciones.

Perspectivas para 2010

A diferencia de 2009, las perspectivas del comercio exterior este año son alentadoras para el país y el resto del mundo. Sin embargo, esto se debe a que se prevé que el volumen global comercializado continuará repuntando, tras la abrupta caída en 2009 (-12% según el FMI).

A nivel local las exportaciones se verán favorecidas por la recuperación de la demanda mundial y de Brasil, que adquiere 21% de nuestras exportaciones y 41% de nuestras manufacturas industriales. Es decir, que las expectativas de mejoras no se sustentan en el fortalecimiento de la industria nacional y de la producción.

Además, se espera un fuerte aumento del saldo exportable de productos agrícolas (salvo en trigo).

De esa manera se vuelve a depender casi exclusivamente de la producción agraria, sobre todo de la soja.

Cosecha de soja de 50 millones de toneladas

La cosecha de soja podría rondar las 50 millones de toneladas a instancias de contar con un área récord de siembra para la campaña 2009/2010 y un buen clima para la producción oleaginosa.

Según indicó ayer la Bolsa de Comercio de Rosario, la superficie sembrada, a instancias de la información relevada por la Guía Estrategia para el Agro (GEA), rondaría las 18,7 millones de hectáreas.

El rendimiento medio a nivel nacional ascendería a 2,75 toneladas por hectárea. Asimismo, se indicó que la cosecha sojera se vería beneficiada por los buenos rindes que presenta el área récord de siembra, apoyada por un buen clima, hecho que permitiría obtener unas 50,8 millones de toneladas de soja.

Escasa actividad en el mercado triguero

Las restricciones que enfrentan los productores trigueros por la falta de precio y de mercado podrían llevar a que se reduzca a la mitad la siembra de este cereal para la próxima campaña 2010/2011, según indicó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

La entidad rosarina difundió en las últimas horas un informe que lleva por título: "Por este camino, el año próximo no hay trigo", y allí se advierte sobre la posibilidad de que se reduzca drásticamente la cosecha de este cereal para la próxima campaña.

Se hizo, además, referencia a un estudio presentado por ruralistas al secretario de Comercio, Guillermo Moreno, donde se da cuenta de la situación que viven 29.500 productores trigueros -de los cuales 27.000 son chicos y medianos-. "Es difícil que en 2011 se pueda cosechar más del 50 por ciento de la producción que se obtiene este año, ya que se desalienta la siembra de trigo por todas partes", afirmó el estudio.

Se expresó: "Los pequeños productores, con todo lo que tuvieron que hacer para encontrar mercado, van a ir a un producto más seguro si los suelos donde siembran tienen actitud y los productores más grandes no van tomar riesgo de sembrar un cultivo que sólo tiene el mercado que decide el Gobierno".

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