Súper con muchos condimentos.

El primer clásico del año tiene varios atractivos, ya que llega con momentos diferentes, con los xeneizes con el título y los millonarios con el histórico último puesto. Además, será el primero de Gorosito como DT. Los dos van con casi todo su potencial.
River y Boca protagonizarán esta noche el primer superclásico del año. Un partido que, por más que no sea oficialmente por los puntos, paralizará a gran parte del país. Por eso, ambos equipos pretenderán ganar el encuentro con tal de conseguir un envión anímico esencial para encarar el resto del semestre. Comenzará desde las 22.10, en el estadio mundialista José María Minella, que estará totalmente colmado debido a que ayer se agotaron todas las localidades que se pusieron a la venta.

Las realidades de los dos clubes marcan que Boca llega a este superclásico mucho más tranquilo que su rival. Hace un mes que se consagró campeón del fútbol argentino y en los partidos que disputó este verano, con suplentes, demostró que tiene un gran plantel. River, en cambio, encarará este compromiso obligado a ganar, con el objetivo de cambiar la imagen que tiene ante su gente, que en el último encuentro jugado en Mendoza, ante Racing, reclamó el regreso de Ariel Ortega y pidió un fútbol de mayor grandeza.

Con esa idea, Néstor Gorosito pondrá en cancha lo mejor que tiene a disposición. Por la expulsión de Oscar Ahumada tuvo que improvisar en el mediocampo, con Facundo Quiroga, que dejará la zaga central y se adelantará algunos metros para ubicarse en el medio, donde estará acompañado por Augusto Fernández y Matías Abelairas. Diego Buonanotte hará las veces de enganche y mediapunta, suelto por todo el frente de ataque, y en la delantera estarán Radamel Falcao García y Mauro Rosales.

Hasta ahí todo claro, pero en la última línea se encontrarán las dudas más grandes. Danilo Gerlo y Cabral se disputan el puesto de primer marcador central, que hará dupla con Nicolás Sánchez. Y todavía no están definidos los marcadores laterales, aunque se piensa que jugarán Ferrari y Villagra.

Por el lado de Boca, Carlos Ischia no podrá contar con Hugo Ibarra, Rodrigo Palacio y Juan Román Riquelme, quienes todavía no están recuperados de sus molestias. Pero, de todas maneras, se verá en cancha un equipo muy parecido al que terminó consiguiendo el Apertura.

Lucas Viatri jugará sus primeros minutos en este verano en la delantera, acompañado por Pablo Mouche, quien se mostró como lo mejor de Boca en estos partidos. Leandro Gracián será el organizador del juego ofensivo y en el mediocampo estará el conocido tridente integrado por el colombiano Vargas, Battaglia y Jesús Dátolo.

En la defensa, la ausencia de Ibarra obliga a Ischia a incluir a Facundo Roncaglia por la banda derecha, mientras que por el otro carril estará Claudio Morel. La pareja de centrales será Julio César Cáceres y Juan Forlín, quien hará su aparición luego del espectacular choque que sufrió en el partido con San Lorenzo por el triangular final del Torneo Apertura.

Por eso está todo listo para que se ponga en marcha el primer superclásico del año. Con dos equipos que jugarán con casi todos sus titulares y tendrán un objetivo único: conseguir una victoria, aunque sea un partido de verano.

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