Suoem vuelve a clásica amenaza: se declaró en estado de alerta

El gremio quiere un aumento del 9,6% y el municipio le dijo que, por ahora, es imposible ajuste alguno. Por eso, los delegados le dieron plazo a los negociadores hasta el próximo martes, para desenvainar si no hay respuestas definitivas. El planteo sindical es un desconocimiento concreto de compromisos suscriptos por Rubén Daniele.

El sindicato municipal (Suoem) ya comenzó preparatoriamente a desplegar su arsenal para un seguro nuevo conflicto, al declararse ayer en estado de alerta, en la reunión del cuerpo de delegados realizada a media mañana, aunque supeditará las decisiones finales a la reunión que estos delegados de las reparticiones realizarán el próximo miércoles.

Los sindicalistas, en la asamblea de ayer, analizaron sumariamente los resultados de las conversaciones en la reunión inaugural de la comisión salarial bipartita que se efectúo el miércoles, remarcando una afirmación de Guillermo Luque, secretario de Gobierno, que reprodujo el diario Día a Día: en estos momentos no hay margen para aumentos.

El no de Luque

Luque le aclaró a este diario que sus dichos valen para un corte a la fecha, porque desde el reciente conflicto no se ha verificado ninguna mejora en la recaudación, máxime en proporción al compromiso que suscribió el sindicato, en la persona de su secretario general Rubén Daniele, de que en diciembre los sueldos no deberán superar el 60% de los recursos presupuestarios del municipio.

Los delegados entendieron que Luque había dicho que en 2009 no había margen para el aumento, por eso lanzaron el "alerta naranja", preparándose para desenvainar. En realidad, interpretaron lo que quisieron para poder demostrar sus propósitos sin desautorizar públicamente al capo gremial: el cuerpo de delegados desconoce la cláusula del 60% firmada por Daniele.

La sangre todavía no llegará al Suquía, pero son los aprestos de un conflicto que será inevitable: la Municipalidad no puede pagar un aumento del 9,6 (7 millones por mes), como se reclama, máxime luego de una tremenda batalla como la reciente, con la que el jefe comunal pudo hacer una economía de sólo 4 millones; Daniele, con el nivel de reproches internos en su contra, no podrá contener, aunque quisiera, la voracidad de las bases.

En este nuevo round del eterno conflicto municipal, el Suoem cree contar con viento de cola por el reclamo de los estatales provinciales, desconociendo absolutamente las diferencias entre la Provincia y la Municipalidad. En la primera, la dedicación a sueldos no supera el 56% y en la comuna llega al 72%.

Hay otras diferencias más importantes aún: la Provincia presta servicios de seguridad, educativos, de justicia, etcétera, etcétera, y el municipio, de relevancia, apenas uno, el de salud, con su red de 96 dispensarios y dos hospitales, porque los dos más importantes, basura y transporte, están cedidos a terceros. ¿Cómo se justifica, entonces, tamaña dedicación a sueldos?

En su debut político en cargos de real importancia, Daniel Giacomino no ha podido mostrar grandes aciertos, como no sean los vínculos recreados con Nación y Provincia, que lo ayudan a sortear la terrible encrucijada en que lo dejó su antecesor. Pero algo ha sabido hacer, y como ninguno: ponerle un freno al Suoem. Esto le ha sido doblemente gratificado por la gente, al repuntar fuerte su imagen pública y hacerlo trastabillar electoralmente a Juez, porque le supo endosar, a tiempo, el desmanejo del municipio en sus cuatro años.

Conflicto incipiente

Esto difícilmente vaya a olvidarlo, y si lo hace, la gente se lo va a hacer notar rápidamente.

El conflicto es, por ahora, sólo incipiente, pero la próxima semana va a comenzar a mostrar otra dimensión. Será luego de la segunda reunión de la comisión bipartita, en la que seguramente Luque repita más o menos las mismas palabras. Al día siguiente, volverán a deliberar los delegados y entonces sí los hoy civilizados sindicalistas comenzarán a mostrar los dientes.

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